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El nuevo MacBook barato con chip A18 Pro: así quiere Apple irrumpir en la gama de entrada

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El nuevo MacBook barato con chip A18 Pro: así quiere Apple irrumpir en la gama de entrada

El nuevo MacBook barato con chip A18 Pro: así quiere Apple irrumpir en la gama de entrada

Introducción al MacBook económico de Apple

Apple ha estado trabajando en un MacBook asequible equipado con el chip A18 Pro, una estrategia que busca posicionarse como la puerta de entrada al ecosistema macOS para aquellos usuarios que, hasta ahora, consideraban que un Mac estaba fuera de su alcance económico. Este movimiento no es un simple experimento, sino una táctica clara para competir con los portátiles Windows más económicos y con las Chromebooks, especialmente en los ámbitos educativos y del uso doméstico.

Un MacBook de entrada con chip A18 Pro como gran protagonista

El eje central de este proyecto es la incorporación del chip A18 Pro, originario de la familia iPhone 16 Pro, en lugar de un procesador de la serie M, diseñado específicamente para computadoras. Aunque pueda parecer un recorte agresivo, las pruebas de rendimiento sugieren que el A18 Pro alcanza niveles muy cercanos al M1, especialmente en tareas de un solo núcleo, donde incluso puede superarlo en ciertos escenarios.

El nuevo MacBook económico ofrecería 8 GB de memoria RAM de serie, una configuración que, si bien no está dirigida al usuario profesional que maneja cargas de trabajo pesadas, resulta adecuada para actividades cotidianas como navegación intensiva, trabajo ofimático, videollamadas, gestión de correo, consumo multimedia y edición ligera de fotos o videos. El objetivo es proporcionar un equipo que funcione con fluidez en el uso diario, sin pretender reemplazar a los MacBook Pro.

El uso de un SoC de la familia A: eficiencia y optimización

En el pasado, Apple ya había considerado la posibilidad de integrar chips de iPhone en un Mac, con un prototipo basado en el A15. Sin embargo, ese intento fue descartado debido a claras limitaciones de RAM y potencia multinúcleo. La situación actual es completamente diferente: el avance generacional hasta el A18 Pro, junto con una mayor eficiencia energética, permite la creación de un portátil que no se siente limitado desde el primer día.

Además de la potencia bruta, el uso de un SoC de la familia A permite optimizar el consumo y la temperatura, características que encajan perfectamente con un portátil delgado y ligero, donde la autonomía y el silencio son tan importantes como la velocidad.

Aluminio, nuevo proceso de fabricación y adiós al plástico

Uno de los aspectos más destacados de este MacBook asequible es lo que Apple no está dispuesta a sacrificar: el cuerpo de aluminio. En un segmento de precio donde abundan los chasis de plástico, Apple ha desarrollado un proceso de fabricación de carcasas de aluminio más rápido y económico que el empleado actualmente en los MacBook Air y MacBook Pro. Este nuevo método permite mantener la sensación de producto “premium” sin aumentar significativamente los costos.

La apuesta por el metal, incluso en este modelo de acceso, busca preservar la coherencia de marca. Utilizando en gran medida el chasis del MacBook Air de 13 pulgadas, aunque con algunos ajustes internos, el equipo puede albergar una pantalla ligeramente distinta y un hardware menos exigente en consumo. Esto deja más espacio para la batería, lo que teóricamente ofrece una mayor autonomía, algo especialmente atractivo para estudiantes y personas que se desplazan frecuentemente entre diferentes ubicaciones.

Colores llamativos al estilo iMac para diferenciarse

Otro de los grandes atractivos de este MacBook económico será su estética. Apple ha estado probando varios colores: amarillo claro, verde claro, azul, rosa, plata clásica y gris oscuro. Aunque no todos estos colores están garantizados para el modelo final, el enfoque recuerda claramente a lo visto en los iMac de colores. La estrategia es ofrecer un portátil que no solo compita en precio, sino que también se distinga a simple vista de los portátiles de gama baja en el mundo Windows, que suelen tener tonos apagados y acabados plásticos.

La elección de colores más personales y reconocibles busca conectar con un público más joven y con aquellos que valoran el diseño tanto como las especificaciones. Es probable que Apple elija finalmente cuatro o cinco colores, dejando de lado algunos de los tonos más arriesgados. Plata y gris oscuro parecen apuestas seguras, mientras que los colores más vibrantes podrían formar el bloque más desenfadado.

Pantalla de 12,9 pulgadas y formato compacto

En cuanto a la pantalla, los informes coinciden en un panel LCD de 12,9 pulgadas, ligeramente por debajo del estándar de 13,3 pulgadas que hemos visto habitualmente en los portátiles de Apple de formato pequeño. Este tamaño es ideal para un segmento que busca equipos suficientemente amplios para trabajar cómodamente, pero con un peso y unas dimensiones ajustadas.

Al tratarse de un modelo de entrada, no se espera tecnología Mini-LED ni tasas de refresco elevadas propias de pantallas de gama alta. Aun así, Apple suele cuidar la calidad básica de sus paneles, por lo que es razonable esperar una buena reproducción de color, brillo correcto y ángulos de visión sólidos, suficientes para trabajo ofimático, estudios, navegación y ocio multimedia.

Precio agresivo y posicionamiento frente al MacBook Air

El éxito de este modelo se jugará en gran parte en el precio. Las estimaciones sitúan el rango en 599 a 699 dólares para el mercado estadounidense, aunque algunos cálculos recientes sugieren una cifra más cercana a los 750 dólares. Mark Gurman, de Bloomberg, consistentemente establece la referencia en torno a los 699 dólares, lo que está considerablemente por debajo de los 999 dólares del MacBook Air oficial.

Para el mercado europeo, y concretamente en España, es razonable pensar en un precio que podría oscilar entre 800 y 900 euros, dependiendo de impuestos y políticas comerciales de la compañía. La clave estará en cómo se posicione frente al MacBook Air con chip M4, cuyo precio oficial parte de 1.199 euros, pero que a menudo se encuentra por debajo de 999 euros en distribuidores autorizados.

Competencia directa con Windows baratos, Chromebooks e incluso iPad

Este MacBook de bajo coste no solo compite con otros productos de Apple, sino que se enfrenta directamente a portátiles Windows de gama baja y Chromebooks que dominan el segmento educativo y el mercado de equipos asequibles. La propuesta de la compañía de Cupertino es ofrecer un portátil completo, con macOS y teclado integrado, en una franja de precio donde muchos usuarios solo consideraban alternativas fuera del ecosistema Apple.

La maniobra tiene también una lectura interesante frente al iPad e iPad Air. Un iPad Air con chip M3, por ejemplo, puede partir de 699 euros, pero si se añade un teclado tipo Magic Keyboard, el costo se incrementa y supera fácilmente los mil euros. La incógnita es hasta qué punto Apple podrá captar a este segmento del mercado con su nueva propuesta de MacBook económico.