Menú Cerrar

Apple reorganiza el calendario de lanzamiento del iPhone


4.7/5 - (96 votos)

¿cómo quedaría el nuevo calendario?

La idea central es un ciclo semestral: en otoño de 2026 llegarían los modelos de gama alta —iPhone 18 Pro, iPhone 18 Pro Max y el esperado iPhone plegable—, mientras que los modelos más asequibles —iPhone 18, iPhone 18e y quizá un iPhone Air renovado— se reservarían para la primavera de 2027.

Este patrón no sería un experimento puntual, sino una estrategia continuada con la que Apple podría lanzar cinco o seis modelos al año. El reparto por semestres busca mantener el interés del mercado activo durante más meses, con anuncios relevantes en dos ventanas fijas.

Con este enfoque, 2026 quedaría sin modelo base nuevo de iPhone, ya que el iPhone 18 estándar se desplazaría a la primera mitad de 2027. Esta separación ayudaría a evitar el solapamiento entre las gamas y dar aire a las campañas de marketing de cada segmento.

En Europa —y previsiblemente en España— Apple suele coordinar la disponibilidad con sus principales mercados, por lo que cabe esperar lanzamientos prácticamente en paralelo a los de Estados Unidos, con reservas y primeras unidades en plazos similares a los habituales.

Motivos del cambio e impacto en el mercado

El primer objetivo es financiero: repartir el pico de ventas en dos momentos del año permitiría a Apple suavizar la estacionalidad de ingresos y depender menos del tirón navideño, un trimestre cada vez más competitivo.

También hay un claro componente operativo. Al separar familias de producto, la compañía reduciría la presión simultánea sobre ingeniería, marketing y cadena de suministro, algo que en los últimos años generó tensiones para equipos internos y proveedores en todo el mundo.

En términos comerciales, lanzar antes los Pro y el plegable y posponer el resto puede minimizar la canibalización entre gamas y mejorar el “momentum” de las versiones más caras. La jugada, además, alinearía a Apple con la estrategia de su principal rival: Samsung reparte sus Galaxy S y plegables entre invierno y verano, manteniendo el foco mediático durante más meses.

Para los usuarios en España, el efecto más visible será el tiempo de espera: quien quiera un iPhone de entrada tendrá que aguardar a la primavera, mientras que el público que busca la tecnología más avanzada tendrá acceso antes a los modelos Pro y al plegable.

Modelos previstos y mejoras rumoreadas

El protagonista de la nueva etapa sería el iPhone plegable. Los reportes apuntan a un diseño tipo libro, con panel exterior en torno a 5,5 pulgadas y una pantalla interna cercana a 7,8 pulgadas. Se baraja un grosor muy contenido —en torno a 4,5 mm abierto y entre 9 y 9,5 mm plegado— y materiales como titanio y aluminio para lograr un chasis delgado y resistente.

Junto al plegable, los iPhone 18 Pro y 18 Pro Max mantendrían tamaños similares a los actuales (aprox. 6,3 y 6,9 pulgadas), con novedades como un chip A20 fabricado a 2 nm para mayor eficiencia y rendimiento, cámara con apertura variable en el modelo grande y la posible integración de Face ID bajo la pantalla, lo que permitiría reducir aún más el notch.

Los iPhone 18 y 18e —previstos para la primavera de 2027— llegarían con especificaciones más contenidas, pero heredarían parte de las mejoras en autonomía y conectividad. La separación temporal facilitaría que el avance tecnológico vaya “goteando” de la gama alta a la gama estándar sin diluir el impacto comercial de los Pro.

El papel del iPhone Air sigue en el aire: algunos informes apuntan a un rediseño con segunda cámara y foco en la delgadez, mientras otros hablan de un posible replanteamiento de la hoja de ruta para que actúe como banco de pruebas de hardware de cara al plegable. En cualquier caso, su encaje natural sería la ventana de primavera.

Sin confirmación oficial de Apple, los planes podrían ajustarse con el paso de los meses. Aun así, la idea de dos grandes ventanas anuales —con los Pro y el plegable primero, y los modelos de entrada después— encaja con la evolución del catálogo y con la necesidad de ganar agilidad operativa sin perder tracción en el mercado europeo.