Usas a diario esto en el iPhone, y no tienes ni idea de cómo funciona

Video relacionado
4.4/5 - (110 votos)

Cómo funciona el face id de un iphone

El sistema es bastante sencillo, aunque Apple nos lo intenta explicar de una forma técnica que puede que no entendamos a la perfección, sin embargo, vamos a verla, para poder comentar posteriormente su funcionamiento real:

La tecnología que hace posible Face ID incluye parte del hardware y el software más avanzado que hemos creado nunca. La cámara TrueDepth captura con precisión los datos faciales mediante la proyección y el análisis de miles de puntos invisibles que crean un mapa de profundidad del rostro, del que se obtiene también una imagen infrarroja. Una parte del motor neural de los chips A11, A12 Bionic, A12X Bionic, A13 Bionic, A14 Bionic y A15 Bionic, protegido en Secure Enclave, transforma el mapa de profundidad y la imagen infrarroja en una representación matemática y la compara con los datos faciales correspondientes.

Notch de un iPhone por dentro

Como vemos, habla de la cámara TrueDepth, la cual, pese a que a simple vista no la vemos en el notch o isla dinámica, estaría ahí, y la podemos observar en la imagen que os dejamos por aquí. Sería una segunda cámara totalmente distinta, con proyección de «rayos» que analizarían nuestra cara, sería algo así como un metro láser, que puede saber la distancia y profundidad de cada parte de nosotros para analizar si realmente seguimos teniendo 3.123 cm de nariz o si la separación de los ojos es la misma, entre otras mil métricas que harían más difícil que alguien fuera como nosotros a que tuviera la huella dactilar similar. De ahí que Apple hable que es más seguro que el Touch ID.

Si utilizamos gafas, o mascarilla, el propio iPhone lo detecta, ya que el resto de parámetros de tu cara sigue coincidiendo, por lo que, pese a ser menos seguro, ya que tenemos menos confirmaciones, sigue desbloqueándolo puesto que sería muy complicado que alguien fuese exactamente igual que tú, salvo por las gafas o la boca.

Face ID reconociendo cara

En resumen, el Face ID no utiliza la cámara delantera, sino una cámara infrarroja y láser, es por ello que también funciona por las noches, ya que no necesita realmente vernos la cara, sino analizar las distancias y formas de la misma, la cual lo hace por medidas, no por parecido razonable ni ningún otro método, y de ahí que una foto no sirva para desbloquear el Face ID, ya que lo tomará como un simple papel y no la podrás engañar, salvo que hagas un modelo 3D de esa persona, ahí la cosa cambia.

La seguridad detrás del face id

La seguridad es una de las principales preocupaciones para los usuarios de dispositivos móviles en la actualidad. Con el incremento de información personal y sensible almacenada en nuestros teléfonos, contar con métodos de autenticación más seguros se ha vuelto crucial. El Face ID, introducido por Apple, se ha posicionado como uno de los métodos más avanzados y seguros en el ámbito de la autenticación biométrica.

El principio detrás del Face ID es bastante sofisticado. A diferencia de otros sistemas de reconocimiento facial que simplemente capturan una imagen plana del rostro, el Face ID utiliza un enfoque tridimensional para mapear la cara del usuario. Esto se logra mediante la proyección de más de 30,000 puntos infrarrojos sobre el rostro, creando un mapa de profundidad detallado. Esta tecnología permite al iPhone reconocer con precisión características únicas del rostro, que van más allá de una simple fotografía.

Adaptabilidad del sistema

Uno de los aspectos más impresionantes del Face ID es su capacidad para adaptarse a cambios en la apariencia del usuario. Ya sea que te dejes crecer la barba, te pongas gafas o incluso uses sombrero, el sistema de reconocimiento facial de Apple puede seguir identificándote. Esto se debe a que el Face ID utiliza un aprendizaje automático que le permite reconocer cambios graduales en la apariencia del usuario.

Además, el sistema está diseñado para funcionar en diversas condiciones de iluminación. Gracias a la cámara infrarroja, el Face ID puede reconocer tu rostro incluso en la oscuridad total, lo que proporciona una comodidad sin precedentes para el usuario. Esto es especialmente útil en situaciones donde el entorno de iluminación es impredecible o cambia constantemente.

Privacidad y protección de datos

En términos de privacidad, Apple ha implementado medidas estrictas para garantizar que los datos faciales estén protegidos. Toda la información capturada por el Face ID se almacena de forma segura en el dispositivo, en lo que se conoce como el Secure Enclave. Esto significa que los datos no se envían a servidores externos ni se comparten con terceros, lo que ofrece una capa adicional de seguridad para el usuario.

La tecnología detrás del Face ID también está diseñada para minimizar las posibilidades de un desbloqueo no autorizado. Según Apple, la probabilidad de que otra persona pueda desbloquear tu iPhone con Face ID es de aproximadamente 1 en 1 millón, en comparación con 1 en 50,000 para el Touch ID, que se basa en la huella dactilar.

Limitaciones y desafíos

A pesar de sus numerosos beneficios, el Face ID no está exento de limitaciones. Por ejemplo, el sistema puede tener dificultades para reconocer rostros en situaciones donde hay una cobertura significativa, como el uso de mascarillas que cubren gran parte del rostro. Sin embargo, Apple ha trabajado en actualizaciones para mejorar el reconocimiento en estos casos, especialmente relevantes durante la pandemia de COVID-19.

Otro desafío potencial es el uso de modelos 3D para tratar de engañar al sistema. Si bien el Face ID está diseñado para ser resistente a este tipo de ataques, como cualquier sistema de seguridad, siempre existe el riesgo de que se desarrollen nuevas técnicas para eludirlo. Por lo tanto, la innovación y mejora continua son claves para mantener la seguridad del sistema.

En conclusión, el Face ID representa un gran avance en la tecnología de autenticación biométrica. Su capacidad para mapear y reconocer rostros en tres dimensiones, junto con su adaptabilidad a cambios en la apariencia del usuario y su capacidad para funcionar en diversas condiciones de iluminación, lo convierten en una herramienta poderosa para la seguridad de los usuarios de iPhone. Sin embargo, como cualquier tecnología, es esencial seguir evaluando y mejorando sus capacidades para asegurar que se mantenga como un estándar de seguridad confiable en el futuro.