Roger Casadejús PérezFull stack web developer y SEO + miembro del blueteam en ciberseguridad web
Qué hacer con tu nuevo iphone: configuración inicial y primeros pasos imprescindibles
Estrenar un iPhone siempre hace ilusión, pero cuando lo sacas de la caja por primera vez también pueden surgir dudas sobre qué hay que tocar primero, cómo configurarlo bien, qué datos conviene transferir y cuáles es mejor dejar atrás. Si además vienes de Android o llevas años sin cambiar de móvil, es normal que te sientas un poco perdido. En esta guía vas a encontrar, paso a paso, todo lo que deberías hacer con tu nuevo iPhone desde el minuto uno.
Qué incluye la caja de tu nuevo iphone y qué accesorios necesitas
Cuando abras la caja verás que Apple ya no incluye tantos accesorios como antes, así que conviene comprobar con calma que todo lo imprescindible esté en su sitio y tengas claro qué tendrás que comprar aparte. Normalmente encontrarás lo siguiente en la caja de tu iPhone nuevo: el iPhone, un cable USB‑C a USB‑C para carga y datos, documentación básica y pegatinas de Apple (en algunos modelos), y una herramienta para extraer la bandeja SIM en los modelos que todavía la incluyen.
Lo que no viene es igual de importante: ya no se incluye adaptador de corriente ni auriculares. Tendrás que usar un cargador USB‑C que ya tengas en casa o comprar uno compatible. Para los cascos puedes utilizar cualquier auricular Bluetooth, unos AirPods o unos EarPods con conector adaptado. Guarda la caja y todos los accesorios originales. Te servirán si algún día quieres vender el iPhone, entregarlo a cambio de un descuento o hacer una reparación en garantía y enviarlo bien protegido.
Primer encendido: puesta en marcha y asistente de configuración
El siguiente paso es encender tu iPhone manteniendo pulsado el botón lateral hasta que aparezca el logo de Apple. A partir de ahí, el asistente en pantalla te guiará para que configures idioma, región, tamaño de texto y otros ajustes básicos. En los primeros minutos verás pantallas para ajustar accesibilidad y apariencia. Podrás elegir, por ejemplo, si quieres modo claro u oscuro, tamaño de letra más grande o mantener los ajustes por defecto. Nada de esto es definitivo. Más tarde podrás cambiarlo todo desde Ajustes > Pantalla y brillo o Accesibilidad.
En algún momento el asistente te pedirá que conectes el iPhone a una red. Es fundamental para activar el dispositivo, iniciar sesión con tu Apple ID y, si quieres, restaurar una copia de seguridad desde la nube o desde otro teléfono. Para activar el iPhone podrás usar una red Wi‑Fi o datos móviles. Si quieres tirar de datos desde el primer momento, tendrás que tener lista tu SIM física o eSIM activa con tu operador.
Sim física y esim: activar la línea móvil correctamente
Sin conexión móvil no hay WhatsApp, llamadas ni datos fuera de casa, así que toca preparar la parte de telefonía. Según tu modelo y tu operador, tendrás que usar tarjeta SIM física, eSIM, o incluso varias líneas en el mismo dispositivo.
Si tu iPhone tiene bandeja SIM, utiliza la herramienta de extracción metálica incluida en la caja (o un clip fino si no la encuentras). Introduce la SIM en la bandeja con el bisel en la posición correcta. Vuelve a insertar la bandeja con cuidado y espera a que el iPhone detecte la red.
Si tu operador trabaja con eSIM, el proceso cambia un poco. Podrás activar la eSIM escaneando un código QR que te habrá proporcionado tu compañía o a través de su app oficial. El asistente de iOS te mostrará el paso “Agregar eSIM” durante la configuración o podrás hacerlo más tarde en Ajustes > Móvil.
Ten presente que, si omites la conexión Wi‑Fi y no tienes todavía SIM o eSIM configurada, no podrás completar algunos pasos como iniciar sesión en iCloud o restaurar copias. Siempre puedes avanzar lo básico y rematar después cuando tengas la línea operativa.
Elegir apple id: usar el mismo de siempre o empezar de cero
La cuenta de Apple, tu Apple ID, es la llave de todo el ecosistema: App Store, iCloud, Mensajes, Fotos, Buscar y un largo etcétera. Tomarte un minuto para decidir qué cuenta vas a usar es crucial para evitar líos con compras, suscripciones y datos. Tienes tres escenarios típicos.
Si ya tenías un iPhone, iPad o Mac, lo más lógico es usar la misma Apple ID. Así tendrás tus compras, suscripciones, fotos en iCloud, notas, calendarios y contraseñas sincronizadas sin hacer nada más. Si es tu primer dispositivo Apple, en el asistente podrás crear un Apple ID nuevo usando tu correo actual (Gmail, Outlook, Yahoo…). Se generará también un correo @icloud.com asociado, pero seguirás entrando con tu email principal. Quieres “borrón y cuenta nueva” aunque ya hayas tenido otros iPhone, es posible crear una cuenta nueva, pero perderás acceso a las apps y contenidos comprados con la antigua.
Cuando inicies sesión, conviene activar desde el principio iCloud para contactos, calendarios, notas, Safari, Llavero y Fotos. Si te encaja el espacio disponible, y si procede, configurar en familia. De esta forma, si más adelante compras un iPad o un Mac, todo aparecerá automáticamente. Si manejas más de una Apple ID, en la pantalla de inicio de sesión encontrarás la opción para usar varias cuentas en el mismo dispositivo para servicios concretos, aunque lo recomendable para la mayoría de usuarios es simplificar y tirar de una sola.
Restaurar o configurar como nuevo: cómo mover tus datos al iphone
Aquí llega una de las grandes decisiones al estrenar móvil: ¿restaurar una copia de seguridad o empezar desde cero? iOS te ofrece varias vías según de dónde vengas. En la pantalla de “Transfiere tus apps y datos”, verás opciones como: Inicio rápido desde otro iPhone, restaurar copia de seguridad de iCloud, restaurar copia desde Mac o PC (con Finder o iTunes) y transferir desde Android utilizando la app Pasar a iOS. También tienes la opción de no transferir apps ni datos para configurarlo todo de cero.
Si vienes de otro iPhone reciente, el método más cómodo suele ser Inicio rápido: pones el viejo y el nuevo uno al lado del otro, apuntas con la cámara a un código animado y sigues los pasos. En pocos minutos se copian cuentas, ajustes, apps, fotos, pantalla de inicio… Todo casi tal y como lo tenías. Si preferías hacer copias en iCloud, bastará con elegir “Restaurar desde copia de iCloud”, iniciar sesión con tu Apple ID y seleccionar la copia deseada.
El iPhone descargará primero lo básico y después irá bajando apps y datos en segundo plano. Es normal que el consumo de batería sea algo mayor los primeros días mientras indexa e instala todo. Para los que guardaban copias en un ordenador, el proceso es similar con Finder (macOS moderno) o iTunes (Windows o macOS antiguos). Conectas el iPhone por cable USB‑C, eliges el dispositivo y seleccionas “Restaurar copia de seguridad”.
Si tu anterior teléfono era un Android, Apple tiene la app oficial Pasar a iOS, disponible en Google Play. Tendrás que instalarla en el Android y darle permisos. En el iPhone, en la pantalla de transferencia, elegir “Desde Android”. Introducir el código que veas en el iPhone en la app de Android y seleccionar contactos, mensajes, fotos, calendarios y cuentas de correo que quieras trasladar. Si eliges “No transferir apps ni datos”, es la opción ideal si tu móvil antiguo iba lento o tenías mil apps sin usar. Ganarás orden y espacio, y a menudo, tendrás una sensación de frescura en el sistema.
Face id, touch id y código: ponerle candado al iphone
La seguridad es uno de los puntos fuertes del iPhone, pero solo si configuras bien tus métodos de desbloqueo. El asistente te pedirá que configures Face ID o Touch ID y un código numérico. Para Face ID tendrás que mover la cabeza siguiendo un círculo en pantalla mientras la cámara TrueDepth captura tu rostro desde distintos ángulos. Es importante hacerlo en un lugar con buena luz y sin taparte la cara con gorras o bufandas raras.
Después podrás añadir un “aspecto alternativo” por si quieres que otra persona de confianza también pueda desbloquear el teléfono o si tienes cambios de look muy extremos. En iPhone con Touch ID, el proceso consiste en apoyar varias veces el dedo sobre el botón para que el sensor capture distintas partes de la huella. Puedes registrar más de un dedo por si sueles coger el móvil con dos manos.
Además del dato biométrico, tendrás que crear un código de desbloqueo. Por defecto suele ser de 6 dígitos, pero puedes elegir uno más largo, alfanumérico o incluso uno de 4, aunque esto es menos recomendable. Este código se usará cuando el iPhone se reinicie o lleve muchas horas sin desbloquearse, si el sistema detecta intentos fallidos con Face ID o Touch ID, o si vas a cambiar ajustes de seguridad importantes.