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¿Puede el Apple Watch detectar la hipertensión arterial?


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La hipertensión arterial: un asesino silencioso

La hipertensión arterial, con razón apodada el asesino silencioso, es una condición que en muchos individuos no presenta síntomas evidentes y solo se detecta mediante la toma periódica de la presión arterial. En este contexto, el Apple Watch y otros relojes inteligentes han logrado ocupar un espacio relevante en la vida de millones de usuarios, registrando continuamente datos de salud que hasta hace poco tiempo solo se podían obtener en un entorno clínico.

La función del apple watch en la detección de hipertensión

Aprobación de la fda: un paso hacia el cribado masivo

En septiembre de 2025, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) aprobó la función de notificaciones de hipertensión del Apple Watch. Este dispositivo, aunque no es un tensiómetro convencional, utiliza sensores ópticos para evaluar el flujo sanguíneo en la muñeca del usuario, identificando patrones que podrían ser indicativos de presión arterial elevada de manera prolongada.

Este sistema actúa como una herramienta de cribado sin brazalete que monitorea en segundo plano la respuesta de los vasos sanguíneos durante varias semanas. Si los algoritmos detectan un patrón compatible con hipertensión, el reloj alerta al usuario, sugiriéndole confirmar los resultados con métodos tradicionales.

Limitaciones y propósito del apple watch en la detección

Es crucial entender que, según la documentación de Apple y los reguladores, el Apple Watch no realiza pruebas diagnósticas. No proporciona cifras específicas de presión sistólica o diastólica y no puede confirmar un diagnóstico por sí mismo. Su función es más bien la de un sistema de cribado masivo, diseñado para motivar a las personas con hipertensión no diagnosticada a realizarse controles formales.

Esta capacidad se añade a otras funciones de salud del Apple Watch, como el electrocardiograma y la medición de oxígeno en sangre, que buscan identificar alteraciones de manera temprana y dirigir al usuario hacia el sistema sanitario ante la aparición de señales de alarma.

Funcionamiento diario de la detección de hipertensión

La detección de hipertensión en el Apple Watch no se basa en mediciones puntuales, sino en un seguimiento continuo de aproximadamente cuatro semanas. Durante este período, el dispositivo analiza los cambios en el volumen de sangre que circula por los vasos de la muñeca con cada latido, utilizando su sensor de frecuencia cardiaca y algoritmos de fotopletismografía.

A partir de estas señales, el sistema construye un modelo estadístico sobre el comportamiento vascular del usuario. Si el patrón coincide con el de una persona con presión arterial crónicamente elevada, el reloj genera una notificación de posible riesgo de hipertensión, sugiriendo la consulta a un profesional de salud para una comprobación con un dispositivo validado.

Fiabilidad de las alertas: lo que dice la ciencia

Estudios sobre la eficacia del apple watch

Investigadores de la Universidad de Utah y la Universidad de Pensilvania, en un trabajo publicado en el Journal of the American Medical Association, analizaron el impacto potencial de la herramienta de alertas del Apple Watch en adultos estadounidenses sin diagnóstico de hipertensión. A partir de un estudio de validación previo de Apple, se reveló que cerca del 59% de las personas con hipertensión no diagnosticada no recibirían ninguna alerta, es decir, el reloj no identificaría a más de la mitad de quienes realmente presentan la condición.

Por otro lado, alrededor del 8% de los usuarios que no padecen hipertensión recibirían una notificación incorrecta, sugiriendo presión elevada cuando en realidad sus cifras son normales. Estos falsos positivos pueden generar preocupaciones innecesarias, pero también pueden motivar a personas sanas a realizar chequeos médicos.

Importancia de la edad y el riesgo previo

El estudio también subrayó que el valor de estas notificaciones varía significativamente según la edad y el riesgo basal de hipertensión del usuario. Por ejemplo, en menores de 30 años, la probabilidad de tener hipertensión sin diagnosticar es del 14% antes de recibir una alerta. Si el Apple Watch emite una notificación, esa probabilidad aumenta al 47%, mientras que si no hay alerta, desciende al 10%.

En cambio, para los mayores de 60 años, donde la hipertensión es más común, la probabilidad inicial es del 45%. Una alerta eleva este riesgo al 81%, y su ausencia solo lo reduce al 34%. Así, en este grupo, la falta de notificación no debe ser motivo de despreocupación.

Desigualdades raciales y étnicas

El análisis también destacó variaciones notables entre diferentes grupos raciales y étnicos, reflejando desigualdades en la salud cardiovascular. Por ejemplo, en adultos negros no hispanos, recibir una alerta del Apple Watch aumentaba la probabilidad de hipertensión del 36% al 75%, mientras que no recibirla la reducía al 26%.

Aunque el estudio se centra en Estados Unidos, estos hallazgos son extrapolables a Europa, donde también se observan disparidades relacionadas con factores sociales.

Resumiendo

En conclusión, aunque el Apple Watch no sustituye a los métodos tradicionales de medición de la tensión arterial, su función de alertas puede ser un complemento útil en la salud pública. Sin embargo, es fundamental que los usuarios comprendan que estas notificaciones deben interpretarse en el contexto de su situación personal y siempre deben ser verificadas con pruebas estándar bajo la supervisión de un profesional sanitario.