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Pixelmator en iOS se congela mientras el foco pasa a Pixelmator Pro para iPad


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Pixelmator en ios deja de actualizarse: se queda como está

Según detalla Apple en la página oficial de Pixelmator Pro dentro de su sitio web, la versión clásica de Pixelmator para iOS se lanzó en 2014 como complemento del ya desaparecido Pixelmator Classic para Mac. Desde entonces ha ofrecido funciones sencillas de edición de imagen, pero su ciclo de desarrollo se da por cerrado.

La propia descripción oficial aclara que Pixelmator Classic para iOS se mantiene operativo, con herramientas básicas como recorte, ajustes de color y algunos efectos, incluyendo formas sencillas de quitar personas de fotos en iPhone. Para muchos usuarios era suficiente: abrías la foto, tocabas cuatro parámetros, aplicabas un filtro y guardabas, sin necesidad de enfrentarte a menús complejos ni flujos de trabajo enrevesados.

El cambio de rumbo significa que no se lanzarán nuevas versiones con funciones adicionales, ni mejoras de rendimiento específicas para las próximas entregas de iOS o iPadOS. La app continuará disponible y utilizable mientras siga siendo compatible con los sistemas actuales, pero su futuro queda condicionado a que no surjan problemas graves con próximas actualizaciones del sistema.

Apple matiza que Pixelmator sigue siendo una aplicación “funcional”, pero deja claro que ya no recibe actualizaciones. Eso engloba tanto novedades como posibles optimizaciones profundas. En el mejor de los casos podrían llegar parches menores para errores concretos, aunque nada apunta a que vaya a haber un mantenimiento prolongado.

Para quienes la tengan instalada en su iPhone o iPad, el día a día no cambia de inmediato: la app se queda “congelada” en su versión actual. No desaparece de golpe de la pantalla de inicio ni se inutiliza, pero deja de avanzar mientras el resto del ecosistema de Apple sigue moviéndose hacia delante con nuevas funciones y servicios.

Del editor sencillo al pro: cambio de foco hacia el ipad

El fin del desarrollo de Pixelmator en iOS no llega aislado: coincide con el lanzamiento de Pixelmator Pro para iPad, una app planteada como editor profesional de imágenes al nivel de la versión para macOS. Es aquí donde se concentra ahora la atención de Apple y del equipo de Pixelmator.

Mientras la versión clásica se queda como herramienta básica, Pixelmator Pro se posiciona como la opción recomendada para quienes necesitan un editor serio en el iPad, ya sea para fotografía, diseño gráfico o creación de contenido. En Europa y en España, donde el iPad se ha ido colando en estudios, agencias y proyectos independientes, la apuesta va claramente hacia la gama de tablets más potente.

Pixelmator Pro para iPad no se limita a ser una adaptación rápida de la edición de escritorio. La interfaz se ha rediseñado para pantallas táctiles, con menús, paletas y barras de herramientas pensadas para el dedo y el Apple Pencil. La idea es evitar la sensación de estar usando una app de Mac “encajada” en un iPad.

El nuevo entorno ofrece un espacio de trabajo más limpio y organizado, adaptado tanto al uso en vertical como en horizontal. Las herramientas se distribuyen para que el lienzo gane protagonismo y se puedan previsualizar cambios en tiempo real sin tener que estar abriendo y cerrando paneles constantemente.

Además, la estrategia encaja con el impulso de Apple por convertir el iPad en una pieza central del flujo creativo, y no solo en un dispositivo de consumo. Que Pixelmator Pro llegue con prácticamente las mismas capacidades que en Mac apunta directamente en esa dirección.

Funciones avanzadas: capas, selecciones inteligentes y súper resolución

En el salto a iPad, Pixelmator Pro pretende cubrir el hueco que deja la app clásica con una lista de funciones mucho más amplia. Entre las capacidades más destacadas se encuentran las herramientas de selección inteligente, diseñadas para aislar sujetos, fondos u objetos concretos con mayor precisión sin necesidad de recortes manuales punto por punto.

El editor incorpora también máscaras de mapa de bits y máscaras vectoriales avanzadas, que permiten trabajar de forma no destructiva: se pueden ocultar o mostrar partes de una imagen, combinar varias capas o construir composiciones complejas sin “destrozar” el archivo original.

Uno de los reclamos técnicos es la función de Súper Resolución, que aplica algoritmos de ampliación inteligente para agrandar fotografías manteniendo la mejor calidad posible, especialmente cuando se trabaja con formatos avanzados como Apple ProRAW. Este tipo de herramienta es especialmente útil en proyectos donde una misma imagen debe reutilizarse en distintos tamaños, desde redes sociales hasta carteles impresos.

A eso se suman utilidades específicas para reducir artefactos de compresión en imágenes con mucho ruido digital o guardadas en formatos muy comprimidos, como JPEG de baja calidad. La aplicación intenta suavizar defectos y recuperar detalle para que el resultado final resulte más agradable a la vista.

Para agilizar el trabajo diario, Pixelmator Pro incluye además recorte automático con sugerencias de composición, que propone encuadres más equilibrados siguiendo criterios habituales de fotografía, como la regla de los tercios. Todo ello está pensado para que quienes editan muchas fotos al día puedan ahorrar unos cuantos pasos en cada proyecto, por ejemplo al unir dos fotos.

Apple pencil como pieza clave en la edición en ipad

Uno de los grandes cambios frente a la app clásica es la integración profunda con el lápiz de Apple. En Pixelmator Pro, el Apple Pencil se sitúa en el centro de la experiencia de uso, no como un accesorio puntual. Dibujar, retocar, seleccionar o escribir a mano se convierte en la forma natural de interactuar con el editor.

Los desarrolladores explican que la aplicación sacará partido de funciones como el “hover” del Apple Pencil en modelos compatibles, que permite previsualizar acciones acercando el lápiz a la pantalla sin tocarla. Esto facilita comprobar el resultado de un pincel, una selección o un ajuste antes de aplicarlo de forma definitiva.

También se contemplan gestos como el doble toque en el Apple Pencil para cambiar de herramienta, deshacer o ejecutar otras acciones frecuentes de forma rápida. Esta configuración ayuda a mantener un ritmo de trabajo ágil, especialmente en sesiones de dibujo o retoque más intensivas.

En cuanto a la respuesta del trazo, la sensibilidad a la presión y a la inclinación permite controlar el grosor, la opacidad o la fuerza de cada pincelada, acercando la experiencia a la de una tableta gráfica profesional. Sumado a los gestos multitáctiles para ampliar, rotar o mover el lienzo, el iPad se convierte en un cuaderno de trabajo digital bastante completo.

Para muchos usuarios creativos de España y del resto de Europa, que ya usan el iPad como bloc de notas, lienzo rápido o dispositivo de presentación, esta integración del Apple Pencil puede ser el empujón definitivo para pasar parte de su trabajo profesional de edición al tablet.

Requisitos, compatibilidad y adiós a los ipads antiguos

El giro hacia Pixelmator Pro también supone una criba en cuanto a dispositivos compatibles. La compañía ha adelantado que la versión para iPad requerirá modelos con chip A16, A17 Pro o M1 en adelante, además de iPadOS 26 o superior. Es decir, no todos los iPads actualmente en circulación podrán ejecutar la nueva aplicación.

Este requisito deja fuera a buena parte de los iPads más veteranos o de gama de entrada, que seguirán dependiendo de Pixelmator Classic mientras el sistema operativo lo permita. Cuando el soporte de iOS y iPadOS avance y la app deje de ser compatible, quienes quieran seguir en el ecosistema Pixelmator tendrán que plantearse un cambio de dispositivo.

La elección de chips más modernos va en línea con la idea de que Pixelmator Pro quiere exprimir al máximo la potencia de los iPads recientes. Funciones como Súper Resolución, la gestión de proyectos con muchas capas o la aplicación de efectos complejos en tiempo real requieren una capacidad de cálculo elevada que no todos los modelos pueden asumir con soltura.

Para usuarios en España y otros países europeos, esto se traduce en que el editor profesional se orienta a quienes conciben el iPad como herramienta principal de trabajo, más que como dispositivo secundario. La app no está pensada para un retoque ocasional, sino para flujos de trabajo exigentes de fotografía, diseño o contenido audiovisual.

El hecho de exigir iPadOS 26 también implica que Pixelmator Pro se beneficiará de las últimas mejoras de software, tanto en gestión de memoria como en soporte de pantallas externas o integración con otras aplicaciones creativas del entorno Apple, algo especialmente relevante en configuraciones de estudio o despacho.

Apple creator studio y el papel de photomator

Junto a la llegada de Pixelmator Pro para iPad, Apple ha presentado Apple Creator Studio, un paquete de suscripción orientado a profesionales creativos. Este plan agrupa varias aplicaciones de edición y producción bajo una cuota mensual o anual, con precios adaptados a cada región europea.

Dentro de este paquete, Pixelmator Pro estará disponible tanto en iPad como en Mac, facilitando que fotógrafos, diseñadores y creadores de contenido puedan moverse entre ambos dispositivos sin cambiar de herramienta. Con un único pago recurrente, se accede al editor en las dos plataformas, algo que puede resultar más atractivo que adquirir licencias por separado.

Desde Apple se plantea este tipo de suscripción como una forma de reforzar un ecosistema creativo integrado: quienes ya trabajan dentro del entorno de la compañía pueden cubrir buena parte de sus necesidades sin salir de sus propias herramientas, reduciendo la dependencia de soluciones de terceros.

En paralelo, Apple ha aclarado el futuro de Photomator, otra de las apps vinculadas a la marca Pixelmator. Esta aplicación sigue disponible como compra independiente en la App Store y, a diferencia de la versión clásica de Pixelmator, sí continuará recibiendo actualizaciones y mejoras.

De este modo, el panorama queda repartido entre Pixelmator Classic para iOS, que se mantiene utilizable pero sin futuro de desarrollo; Photomator, con vida propia y soporte activo; y Pixelmator Pro, que asume el papel de buque insignia en el terreno profesional, especialmente en combinación con Apple Creator Studio.

La decisión de detener las actualizaciones de Pixelmator en iPhone y iPad y centrar los esfuerzos en Pixelmator Pro para iPad refleja un cambio de etapa claro en la edición de imagen dentro del ecosistema Apple. La app clásica se queda como solución sencilla que todavía cumple para ajustes rápidos, pero la apuesta real mira hacia iPads más potentes, suscripción a Creator Studio y un editor profesional que aspira a convertirse en la herramienta de cabecera para muchos creativos en España y en el resto de Europa.