Macos 26.3 marcará el pistoletazo de salida
La clave de esta ventana de lanzamiento está en macOS 26.3, que lleva varios meses en fase beta junto al resto de sistemas de Apple. La compañía liberó recientemente la tercera beta para desarrolladores y todo apunta a que la siguiente versión que veamos será la habitual RC (Release Candidate), la antesala inmediata de la versión final.
Las fuentes que siguen de cerca el desarrollo del sistema operativo no descartan que Apple anuncie los portátiles en paralelo a la RC, permitiendo reservarlos de inmediato para un envío efectivo la semana siguiente. Este movimiento encajaría con la estrategia habitual de la marca cuando no organiza eventos de presentación y prefiere sincronizar hardware y software.
Existe, en cualquier caso, la posibilidad de que el calendario se estire ligeramente si se detectan problemas de última hora en la beta. Sin embargo, el estado actual de macOS 26.3 se considera ya muy avanzado, lo que refuerza la teoría de un lanzamiento entre finales de febrero y el mes de marzo como marco más plausible.
En el entorno de ventas también se han detectado señales que apuntan en la misma dirección: la escasez de stock de ciertos MacBook Pro actuales en la tienda de Apple y en distribuidores europeos suele ser el preludio de una renovación inminente de modelos.
Cómo serán los nuevos macbook pro con m5 pro y m5 max
Los próximos lanzamientos se centrarán en los MacBook Pro de 14 y 16 pulgadas con chips M5 Pro y M5 Max, que llegarán para completar la gama iniciada con el modelo base de 14 pulgadas con M5 presentado el pasado otoño. Según las filtraciones, los nuevos equipos responderían a los nombres internos J714 y J716.
A nivel externo, no se esperan grandes cambios: se mantendría el diseño actual, con chasis de líneas marcadas, puertos físicos variados (HDMI, lector de tarjetas SD, varios USB‑C/Thunderbolt) y pantallas Mini LED de 120 Hz en ambos tamaños. El gran rediseño, con paneles OLED y funciones táctiles, se reservaría para una segunda oleada de MacBook Pro prevista hacia finales de año.
Esta continuidad estética ha llevado a algunos analistas a señalar que podrían ser ordenadores que “nacen viejos” en lo visual, sobre todo si se comparan con el posible modelo OLED futuro. Pero, dejando a un lado la apariencia, se espera un salto importante en potencia bruta, capacidades gráficas y rendimiento en tareas de inteligencia artificial local.
El modelo de 14 pulgadas, que ahora solo se puede configurar con el M5 base, pasaría a ofrecer configuraciones con M5 Pro y M5 Max, mientras que el de 16 pulgadas se estrenaría directamente con estas variantes avanzadas del chip. Esto permitiría a los usuarios profesionales en España y el resto de Europa elegir entre varias combinaciones de núcleos y memoria en función de sus necesidades.
Como en otros ciclos recientes, todo apunta a que Apple optará por un lanzamiento silencioso: no habría evento específico, sino una actualización de su web, nota de prensa y llegada posterior a la Apple Store y a los principales retailers europeos con plazos de entrega que podrían situarse a partir de finales de marzo.
Qué aportan los chips m5 pro y m5 max frente al m5 base
El punto diferencial de esta generación está en la propia arquitectura M5. El chip M5 base, ya presente en el MacBook Pro de 14 pulgadas, iPad Pro y Apple Vision Pro, se fabrica en 3 nanómetros de tercera generación y trae como gran novedad la integración de Neural Accelerators en cada núcleo de GPU, pensados para tareas de IA generativa ejecutadas directamente en el dispositivo.
En cifras, el M5 logra un rendimiento hasta cuatro veces superior en cargas de trabajo de IA local respecto al M4, con un incremento significativo en benchmarks gráficos: en pruebas como Blender Metal, se ha llegado a registrar alrededor de un 74 % más de rendimiento que la generación anterior. Todo ello manteniendo una CPU de 10 núcleos (6 de eficiencia y 4 de rendimiento) que mejora en torno a un 15 % frente al M4.
El ancho de banda de memoria también se ha visto reforzado, pasando a unos 153 GB/s frente a los 120 GB/s del M4. Este salto resulta crucial para manejar modelos complejos de IA y escenas 3D pesadas sin cuellos de botella, algo especialmente relevante en portátiles destinados a tareas profesionales de edición de vídeo, modelado, desarrollo de software o trabajo científico.
Sobre esta base, la familia se amplía con varias variantes. El M5 Pro se espera con configuraciones de 12 CPU + 16 GPU o 14 CPU + 20 GPU, siempre con Neural Accelerators en cada núcleo gráfico, lo que lo sitúa como una opción intermedia pensada para usuarios avanzados que necesitan más margen, pero sin llegar al tope de gama.
El M5 Max apunta a configuraciones de 14 CPU + 32 GPU o 16 CPU + 40 GPU. En las proyecciones de rendimiento, esta versión podría rondar los 9.176 puntos en pruebas como Blender Metal, cifras comparables a tarjetas gráficas dedicadas muy potentes para PC, como algunas GPU de la serie RTX 50 de escritorio, lo que refuerza la idea de que Apple quiere competir de tú a tú en el terreno profesional.
Un salto fuerte en ia local y rendimiento profesional
Más allá de los números puros, la apuesta de Apple pasa por reforzar el ecosistema de IA local con el tándem Neural Engine + Neural Accelerators en la GPU. El Neural Engine mantiene 16 núcleos, pero con mejoras internas de eficiencia y potencia. La combinación de ambos elementos permite que procesos que requieren IA intensiva —desde edición de foto y vídeo asistida hasta generación de contenido y análisis de datos— se ejecuten con menos dependencia de la nube.
En productos como Vision Pro, ya se ha visto cómo esta arquitectura acelera tareas exigentes, por ejemplo, la conversión de imágenes 2D en escenas espaciales complejas. Trasladado a los MacBook Pro, se espera una mejora similar en aplicaciones de creación de contenido, diseño 3D, simulaciones y herramientas de productividad avanzadas, todo ello sin sacrificar autonomía.
El uso continuado del proceso de 3 nanómetros de TSMC, con refinamientos de tercera generación, permite un equilibrio entre consumo y rendimiento que resulta especialmente importante en portátiles. Apple habría decidido no dar todavía el salto a los 2 nanómetros por cuestiones de coste y madurez tecnológica, priorizando una plataforma más consolidada.
Otro punto relevante es que la compañía planea aprovechar la arquitectura M5 no solo en sus dispositivos, sino también en infraestructura de servidores para Apple Intelligence. Este enfoque modular facilita que el mismo diseño de chip se utilice tanto en productos de consumo como en centros de datos, con una experiencia más coherente en funciones de IA entre la nube y el dispositivo.
Todo ello se traducirá, en el día a día, en una experiencia más fluida para quienes trabajen con herramientas que tiran de modelos de IA, ya se trate de profesionales creativos, desarrolladores o usuarios avanzados que utilicen aplicaciones optimizadas para Apple Silicon.
Disponibilidad en españa y europa y contexto dentro de la gama mac
De cara al mercado europeo, la expectativa es que los nuevos MacBook Pro con M5 Pro y M5 Max lleguen con disponibilidad prácticamente simultánea a Estados Unidos, como viene siendo habitual en los últimos años. Las Apple Store físicas de países como España, Francia, Alemania o Italia, así como los distribuidores autorizados, suelen recibir unidades durante la misma ventana de lanzamiento.
En cuanto a precios, aún no hay datos definitivos, pero lo más lógico sería que Apple mantuviera una estructura similar a la generación actual, con el modelo de entrada de 14 pulgadas M5 por debajo y las configuraciones con M5 Pro y M5 Max escalando en función de memoria y almacenamiento. El modelo de 16 pulgadas se situaría como opción para quienes priorizan pantalla grande y máximo rendimiento.
Este movimiento encaja dentro de un año en el que la gama Mac afronta una renovación en cascada. Durante 2026 está previsto que el M5 llegue también al MacBook Air, iMac y Mac mini.
Para la parte más alta de la gama de sobremesa, el panorama es algo más difuso. Aunque se habla de un posible Mac Studio y un Studio Display renovados con chips M5 Max y M5 Ultra, los registros regulatorios y la propia estrategia reciente de Apple (con el caso del M3 Ultra apareciendo tras la familia M4) invitan a ser cautos respecto a los plazos.
En cualquier caso, los MacBook Pro con M5 Pro y M5 Max serán, previsiblemente, los primeros en estrenarse dentro de este ciclo, situándose como la referencia para profesionales en Europa que necesitan mucha potencia en formato portátil.
Con todo lo que se sabe hasta ahora, el panorama que se dibuja es el de unos MacBook Pro que mantienen el diseño actual pero pisan el acelerador en potencia, gráficos e IA local, con un lanzamiento muy ligado a macOS 26.3 y un despliegue rápido en España y el resto de Europa. A falta de que Apple confirme fechas y configuraciones concretas, las señales de la cadena de suministro, el calendario de betas y la escasez de stock apuntan a que la espera para ver a los M5 Pro y M5 Max en acción podría ser mucho más corta de lo que parecía hace apenas unas semanas.