Menú Cerrar

La historia del jersey de Steve Jobs no empieza en Apple, sino en una visita a Sony en los 80. Y con un uniforme que fue un fracaso


4.6/5 - (171 votos)

La imagen icónica de steve jobs

Cuesta imaginarse a Steve Jobs con otra cosa que no sea su uniforme característico: vaqueros, zapatillas New Balance y un jersey negro de cuello alto. Aunque en sus inicios coqueteó con el traje, esta imagen se convirtió en un precedente que otros CEOs, como Mark Zuckerberg, han adoptado para simplificar su día a día. La historia de este jersey es un relato fascinante que involucra a personajes inesperados y un origen que no está en Cupertino, sino en una fábrica de Sony en los años 80.

El villano: st. croix y la falsa historia

Tras el fallecimiento de Steve Jobs en octubre de 2011, la marca de ropa St. Croix no perdió tiempo en atribuirse el mérito de ser la firma detrás del famoso jersey. Anunciaron que las ventas de su camiseta de 175 dólares habían aumentado un 100%. Bernhard Brenner, propietario de la marca, afirmó que Jobs compraba «dos docenas de ellos cada año» e incluso que había llamado personalmente para expresar su aprecio por la prenda.

Sin embargo, la mentira no duró mucho. Un fragmento de la biografía autorizada de Walter Isaacson, publicado antes del lanzamiento del libro, desmintió esta historia por completo, revelando la amistad entre Jobs y el verdadero creador: el diseñador japonés Issey Miyake.

Un viaje a japón y el uniforme rechazado

El origen de todo se remonta a los años 80, durante una visita de Jobs a Japón. Al recorrer las instalaciones de Sony, observó que todos los empleados llevaban el mismo uniforme: una chaqueta de nailon antidesgarro diseñada por Miyake, cuyas mangas podían quitarse para convertirla en un chaleco.

Intrigado, Jobs le preguntó al presidente de Sony, Akio Morita, el motivo detrás de este uniforme. Morita explicó que, tras la guerra, muchas personas carecían de ropa, por lo que las empresas se la proporcionaban. Este gesto se transformó, con el tiempo, en una forma de crear un fuerte vínculo entre los trabajadores y la compañía.

Impactado por esta explicación, Jobs decidió que quería ese tipo de vínculo para Apple. Por ello, contactó a Issey Miyake para diseñar un chaleco para los empleados de Apple. Sin embargo, al llevar las muestras de vuelta a Cupertino, la idea fue recibida con un abucheo generalizado. Los empleados odiaron la idea de llevar un uniforme, convirtiendo el proyecto en un fracaso. No obstante, Jobs supo convertir este revés en una oportunidad.

La amistad con issey miyake

Del fracaso de aquella colaboración nació una amistad duradera entre Jobs y Miyake. Steve, fiel a su filosofía de transformar los fracasos en lecciones, decidió adoptar el concepto de uniforme corporativo para sí mismo. Encontró en Miyake a un aliado que, al igual que él, fusionaba tecnología y arte, creando prendas innovadoras con técnicas de confección asistidas por ordenador.

Así que le pedí a Issey que me hiciera algunos de sus jerséis negros de cuello alto que me gustaban, y me hizo como cien de ellos.

Este gesto de Miyake, al confeccionar un centenar de jerséis para Jobs, se transformó en parte integral de la imagen del CEO de Apple. La fidelidad de Miyake a su amigo se hizo aún más evidente tras la muerte de Jobs. Mientras St. Croix buscaba explotar comercialmente la imagen de Steve, Miyake optó por retirar discretamente el jersey del mercado, un acto de lealtad que silenciosamente honraba su amistad.

El legado del jersey de steve jobs

A más de una década del fallecimiento de Jobs, su conexión con Miyake revive de una manera inesperada. Apple ha vuelto a colaborar con la firma Issey Miyake para lanzar el iPhone Pocket, un lujoso accesorio para el iPhone que cuesta 230 dólares. Fabricado en Japón con un tejido de punto 3D sin costuras, este accesorio evoca el espíritu de los coloridos iPod Socks de 2004.

Solo está disponible en diez Apple Store en todo el mundo, convirtiéndose en un exclusivo souvenir de lujo. La historia del jersey de Jobs es una narrativa de amistad personal, mientras que la del calcetín es una colaboración entre dos gigantes del lujo. Aunque el espíritu de la relación original persiste, la ejecución actual refleja cómo Apple ha evolucionado y cómo aquella relación personal se ha convertido en una leyenda de marca.