Qué es realmente un ecualizador y por qué deberías usarlo
Antes de tocar nada merece la pena entender mínimamente qué estás moviendo. Un ecualizador de audio es un procesador que actúa sobre las distintas frecuencias del sonido; dicho de forma muy simplona, decide qué partes del espectro (graves, medios, agudos) suenan más fuertes o más flojas. Para conseguirlo modifica la amplitud de cada componente de la señal (los famosos coeficientes de Fourier), lo que se traduce en subir o bajar el volumen de rangos concretos de frecuencias.
En el día a día, en casa o con el móvil, este tipo de ajuste se usa sobre todo para reforzar o recortar bandas de frecuencia con el fin de compensar lo que falla: quizá tus auriculares tienen demasiados graves, quizá tus altavoces son flojos en agudos o tu salón genera demasiada resonancia en ciertas frecuencias. El ecualizador te permite corregir un poco el resultado final para acercarlo a lo que consideras un sonido equilibrado o, sencillamente, a lo que más te gusta.
El espectro audible se suele dividir en tres zonas importantes: las frecuencias graves (aprox. 20 Hz – 250 Hz), que dan peso y profundidad; las frecuencias medias (250 Hz – 4 kHz), donde viven las voces y gran parte de los instrumentos; y las frecuencias agudas (4 kHz – 20 kHz), que aportan brillo, aire y detalle. Mover un solo deslizador puede cambiar radicalmente cómo percibes una canción, una película o incluso una videollamada.
A nivel técnico hay muchos tipos de ecualizadores: analógicos y digitales, activos o pasivos, gráficos, paramétricos, paragráficos… En el ámbito profesional, lo normal es encontrar ecualizadores con al menos 10 bandas, ajustadas a unas frecuencias “estándar” definidas por la norma ISO (31, 63, 125, 250, 500, 1000, 2000, 4000, 8000 y 16000 Hz). En Apple Music para Mac se usa un enfoque gráfico basado, precisamente, en un conjunto de bandas como estas que puedes subir y bajar con sliders.
Apple, tanto en iTunes en su día como en la app Música actual, ha apostado por una implementación bastante orientada al usuario medio, con muchos preajustes (presets) y un control relativamente limitado para los que quieren hilar muy fino. Aun así, si te tomas un rato para entender cómo se comporta, puedes mejorar mucho el sonido general de tu equipo.
Ecualizador de apple music en iphone y ipad: dónde está y cómo usarlo
En iOS y iPadOS no existe un ecualizador manual a nivel de todo el sistema, pero sí puedes ajustar el sonido de todo lo que escuchas en la app Música (tanto Apple Music como canciones sincronizadas desde tu ordenador). Para acceder al ecualizador de Apple Music en iPhone y iPad, no tienes que entrar en la app Música sino en la app Ajustes.
El camino es muy sencillo: abre Ajustes > Música > Ecualizador (EQ). Desde ahí verás un listado largo de presets como “Bajos intensos”, “Aumento de vocales”, “Rock”, “Jazz”, “Acústica”, “Pequeños altavoces” y muchos más. Cada uno de ellos modifica de forma distinta las bandas de frecuencia, y el efecto se aplica a toda la música que reproduzcas en la app Música de tu iPhone o iPad.
Si sueles escuchar música en los altavoces integrados del iPhone, puede venirte bien elegir un ajuste del tipo “Pequeños altavoces”, “Aumentar agudos” o “Voz”, que suelen levantar la zona media-aguda para compensar la falta de graves. En cambio, si usas auriculares que ya enfatizan los graves (como muchos modelos Bluetooth actuales), quizá prefieras ajustes menos agresivos como “Plano” o algo que realce las voces sin disparar el bajo.
Uno de los preajustes más interesantes para podcasts, audiolibros o música donde te interesa que se entiendan perfectamente las letras es el llamado “Aumento de vocales” (o “Amplificador de voz” en algunas traducciones). Este perfil realza la zona de medios donde se sitúa la voz humana, y hace que las palabras salgan por encima de la base musical, ideal si sueles escuchar contenido en entornos ruidosos.
Hay que tener en cuenta que el ecualizador de iOS en Música no permite mover bandas de forma individual; estás limitado a elegir entre un conjunto de perfiles predefinidos. Esto es muy cómodo para la mayoría de usuarios, pero se queda corto para quienes quieren adaptar el sonido con más precisión a sus auriculares, a la sala o al género musical concreto.
Ecualización en apple music frente a otros servicios: el ejemplo de spotify
Si alternas entre Apple Music y otros servicios como Spotify, habrás notado que el enfoque de cada uno en cuanto a ecualización es distinto. Mientras que en iOS Apple ofrece solo presets fijos dentro de Ajustes > Música, Spotify incluye un ecualizador integrado que te da algo más de juego, con la posibilidad de mover bandas manualmente.
Para acceder al ecualizador de Spotify en iPhone debes abrir la propia app de Spotify, ir a la sección de Configuración (icono de engranaje), entrar en “Reproducción” y después tocar en “Ecualizador”. Desde ahí puedes activar el ecualizador, elegir un preajuste o tocar y arrastrar los puntos de frecuencia para crear tu propio perfil de sonido. La lógica de uso es similar en otros sistemas, aunque la ruta de menús cambia ligeramente.
Esta aproximación tipo “híbrido” (presets + control manual) permite que los usuarios que no saben de audio tiren de perfiles ya hechos, mientras que quienes tienen más oído puedan retocar la curva a su gusto. Si, por ejemplo, notas que con el preset de “Rock” los graves se te van de madre, basta con bajar ligeramente la banda de 60-100 Hz hasta que el resultado te convenza.
En iOS también puedes recurrir a apps de terceros que añaden su propio ecualizador no solo para la música, sino para todo el sonido del sistema. Un ejemplo típico es Equalizer Fx y otras apps similares de la App Store, que permiten ajustar bandas de frecuencia con bastante libertad, aunque a costa de reproducir el audio a través de la propia app y, muchas veces, de recurrir a modelos freemium con compras internas para desbloquear todas las funciones.
Lo importante de todo esto es que, aunque Apple no haga mucho ruido con la función, la mayoría de servicios de streaming y reproductores en iOS ofrecen de una forma u otra controles de ecualización. Están algo escondidos en menús, pero son la clave para que el sonido no se limite a la configuración de fábrica.
Ecualizador de música en macos: control avanzado desde el ordenador
En el Mac, el ecualizador de Apple Music (antes iTunes) es bastante más completo que en iPhone y iPad, porque te deja tocar banda por banda y guardar tus propios preajustes. Para abrirlo, lo primero es iniciar la app Música en tu Mac. Después, en la barra de menús superior, ve a Ventana > Ecualizador. También puedes usar un atajo de teclado heredado de iTunes, como Opción + Comando + tecla 2, según la versión de macOS que tengas.
Cuando se abre el ecualizador verás una ventana con varios elementos clave. En la parte superior izquierda está el interruptor de Activar/Desactivar, que te permite encender el ecualizador o dejar el sonido completamente plano. Justo al lado suele aparecer un menú desplegable con una larga lista de presets (Rock, Pop, Clásica, Dance, etc.), pensados para que puedas aplicar configuraciones estándar sin complicarte ajustando cada barra.
Debajo del menú de presets se encuentra el control de Preamplificador. Este deslizador sube o baja el volumen global después de aplicar la ecualización. Es útil si has bajado muchas bandas y el resultado final se oye flojo, o si, por el contrario, has aumentado varias frecuencias y estás al borde de que suene distorsionado. Lo ideal es usarlo con cierta prudencia para evitar que el sonido “rompa”; si además usas AirPods puedes recurrir a guías para subir el volumen de los AirPods en Mac como complemento al ajuste del preamplificador.
La sección principal del ecualizador está formada por 10 potenciómetros verticales (sliders), cada uno asignado a una frecuencia concreta (por ejemplo, 32, 64, 125, 250, 500, 1000, 2000, 4000, 8000 y 16000 Hz, según versión). Se leen de izquierda a derecha: graves, medios y agudos. Los controles de la izquierda afectan sobre todo a bombos, bajos y golpes profundos; los centrales a voces, guitarras, pianos y otros instrumentos; y los de la derecha al brillo de los platos, detalles finos y aire general del sonido.
Aunque el objetivo original del ecualizador en iTunes y ahora en Música es más bien compensar deficiencias generales del sistema de reproducción (amplificador + altavoces + sala) que retocar cada canción de forma quirúrgica, puedes dedicar un tiempo a ajustar los sliders hasta que consigas un balance con el que te sientas cómodo en tu configuración concreta. Eso sí, no es lo ideal crear un preset distinto para cada pista de tu biblioteca; es mejor buscar uno o varios ajustes “de compromiso” que funcionen bien con la mayoría de tu música.
Crear y gestionar tus propios presets en mac
Una de las ventajas del ecualizador de la app Música en macOS es que no estás limitado a los perfiles de Apple. Después de ajustar las bandas a tu gusto, puedes guardar ese ajuste como un preajuste personalizado. Para hacerlo, abre el menú desplegable de presets y elige la opción “Crear preajuste” o “Crear preconfiguración”, según cómo aparezca en tu sistema.
Al seleccionar esa opción, el sistema te pedirá que escribas un nombre para tu nueva configuración, por ejemplo “Auriculares oficina”, “Altavoces salón” o “Noche sin graves”. De esta manera podrás cambiar rápidamente de un perfil a otro según el dispositivo por el que estés escuchando o el tipo de contenido (música, cine, juegos…). Si usas mucho los altavoces internos del MacBook y también un conjunto de altavoces de escritorio, tener un preset para cada caso es casi obligatorio.
Si en algún momento quieres cambiar el nombre de un preajuste que ya has creado o eliminarlo, vuelve a abrir el menú de presets y elige la opción “Editar lista”. Ahí verás todas tus configuraciones y podrás renombrarlas o borrarlas fácilmente. Es buena idea hacer limpieza de vez en cuando, sobre todo si te has pasado una tarde experiment
Ene 22 2026
Cómo usar el ecualizador en Apple Music para mejorar el sonido en iPhone, iPad y Mac
Qué es realmente un ecualizador y por qué deberías usarlo
Antes de tocar nada merece la pena entender mínimamente qué estás moviendo. Un ecualizador de audio es un procesador que actúa sobre las distintas frecuencias del sonido; dicho de forma muy simplona, decide qué partes del espectro (graves, medios, agudos) suenan más fuertes o más flojas. Para conseguirlo modifica la amplitud de cada componente de la señal (los famosos coeficientes de Fourier), lo que se traduce en subir o bajar el volumen de rangos concretos de frecuencias.
En el día a día, en casa o con el móvil, este tipo de ajuste se usa sobre todo para reforzar o recortar bandas de frecuencia con el fin de compensar lo que falla: quizá tus auriculares tienen demasiados graves, quizá tus altavoces son flojos en agudos o tu salón genera demasiada resonancia en ciertas frecuencias. El ecualizador te permite corregir un poco el resultado final para acercarlo a lo que consideras un sonido equilibrado o, sencillamente, a lo que más te gusta.
El espectro audible se suele dividir en tres zonas importantes: las frecuencias graves (aprox. 20 Hz – 250 Hz), que dan peso y profundidad; las frecuencias medias (250 Hz – 4 kHz), donde viven las voces y gran parte de los instrumentos; y las frecuencias agudas (4 kHz – 20 kHz), que aportan brillo, aire y detalle. Mover un solo deslizador puede cambiar radicalmente cómo percibes una canción, una película o incluso una videollamada.
A nivel técnico hay muchos tipos de ecualizadores: analógicos y digitales, activos o pasivos, gráficos, paramétricos, paragráficos… En el ámbito profesional, lo normal es encontrar ecualizadores con al menos 10 bandas, ajustadas a unas frecuencias “estándar” definidas por la norma ISO (31, 63, 125, 250, 500, 1000, 2000, 4000, 8000 y 16000 Hz). En Apple Music para Mac se usa un enfoque gráfico basado, precisamente, en un conjunto de bandas como estas que puedes subir y bajar con sliders.
Apple, tanto en iTunes en su día como en la app Música actual, ha apostado por una implementación bastante orientada al usuario medio, con muchos preajustes (presets) y un control relativamente limitado para los que quieren hilar muy fino. Aun así, si te tomas un rato para entender cómo se comporta, puedes mejorar mucho el sonido general de tu equipo.
Ecualizador de apple music en iphone y ipad: dónde está y cómo usarlo
En iOS y iPadOS no existe un ecualizador manual a nivel de todo el sistema, pero sí puedes ajustar el sonido de todo lo que escuchas en la app Música (tanto Apple Music como canciones sincronizadas desde tu ordenador). Para acceder al ecualizador de Apple Music en iPhone y iPad, no tienes que entrar en la app Música sino en la app Ajustes.
El camino es muy sencillo: abre Ajustes > Música > Ecualizador (EQ). Desde ahí verás un listado largo de presets como “Bajos intensos”, “Aumento de vocales”, “Rock”, “Jazz”, “Acústica”, “Pequeños altavoces” y muchos más. Cada uno de ellos modifica de forma distinta las bandas de frecuencia, y el efecto se aplica a toda la música que reproduzcas en la app Música de tu iPhone o iPad.
Si sueles escuchar música en los altavoces integrados del iPhone, puede venirte bien elegir un ajuste del tipo “Pequeños altavoces”, “Aumentar agudos” o “Voz”, que suelen levantar la zona media-aguda para compensar la falta de graves. En cambio, si usas auriculares que ya enfatizan los graves (como muchos modelos Bluetooth actuales), quizá prefieras ajustes menos agresivos como “Plano” o algo que realce las voces sin disparar el bajo.
Uno de los preajustes más interesantes para podcasts, audiolibros o música donde te interesa que se entiendan perfectamente las letras es el llamado “Aumento de vocales” (o “Amplificador de voz” en algunas traducciones). Este perfil realza la zona de medios donde se sitúa la voz humana, y hace que las palabras salgan por encima de la base musical, ideal si sueles escuchar contenido en entornos ruidosos.
Hay que tener en cuenta que el ecualizador de iOS en Música no permite mover bandas de forma individual; estás limitado a elegir entre un conjunto de perfiles predefinidos. Esto es muy cómodo para la mayoría de usuarios, pero se queda corto para quienes quieren adaptar el sonido con más precisión a sus auriculares, a la sala o al género musical concreto.
Ecualización en apple music frente a otros servicios: el ejemplo de spotify
Si alternas entre Apple Music y otros servicios como Spotify, habrás notado que el enfoque de cada uno en cuanto a ecualización es distinto. Mientras que en iOS Apple ofrece solo presets fijos dentro de Ajustes > Música, Spotify incluye un ecualizador integrado que te da algo más de juego, con la posibilidad de mover bandas manualmente.
Para acceder al ecualizador de Spotify en iPhone debes abrir la propia app de Spotify, ir a la sección de Configuración (icono de engranaje), entrar en “Reproducción” y después tocar en “Ecualizador”. Desde ahí puedes activar el ecualizador, elegir un preajuste o tocar y arrastrar los puntos de frecuencia para crear tu propio perfil de sonido. La lógica de uso es similar en otros sistemas, aunque la ruta de menús cambia ligeramente.
Esta aproximación tipo “híbrido” (presets + control manual) permite que los usuarios que no saben de audio tiren de perfiles ya hechos, mientras que quienes tienen más oído puedan retocar la curva a su gusto. Si, por ejemplo, notas que con el preset de “Rock” los graves se te van de madre, basta con bajar ligeramente la banda de 60-100 Hz hasta que el resultado te convenza.
En iOS también puedes recurrir a apps de terceros que añaden su propio ecualizador no solo para la música, sino para todo el sonido del sistema. Un ejemplo típico es Equalizer Fx y otras apps similares de la App Store, que permiten ajustar bandas de frecuencia con bastante libertad, aunque a costa de reproducir el audio a través de la propia app y, muchas veces, de recurrir a modelos freemium con compras internas para desbloquear todas las funciones.
Lo importante de todo esto es que, aunque Apple no haga mucho ruido con la función, la mayoría de servicios de streaming y reproductores en iOS ofrecen de una forma u otra controles de ecualización. Están algo escondidos en menús, pero son la clave para que el sonido no se limite a la configuración de fábrica.
Ecualizador de música en macos: control avanzado desde el ordenador
En el Mac, el ecualizador de Apple Music (antes iTunes) es bastante más completo que en iPhone y iPad, porque te deja tocar banda por banda y guardar tus propios preajustes. Para abrirlo, lo primero es iniciar la app Música en tu Mac. Después, en la barra de menús superior, ve a Ventana > Ecualizador. También puedes usar un atajo de teclado heredado de iTunes, como Opción + Comando + tecla 2, según la versión de macOS que tengas.
Cuando se abre el ecualizador verás una ventana con varios elementos clave. En la parte superior izquierda está el interruptor de Activar/Desactivar, que te permite encender el ecualizador o dejar el sonido completamente plano. Justo al lado suele aparecer un menú desplegable con una larga lista de presets (Rock, Pop, Clásica, Dance, etc.), pensados para que puedas aplicar configuraciones estándar sin complicarte ajustando cada barra.
Debajo del menú de presets se encuentra el control de Preamplificador. Este deslizador sube o baja el volumen global después de aplicar la ecualización. Es útil si has bajado muchas bandas y el resultado final se oye flojo, o si, por el contrario, has aumentado varias frecuencias y estás al borde de que suene distorsionado. Lo ideal es usarlo con cierta prudencia para evitar que el sonido “rompa”; si además usas AirPods puedes recurrir a guías para subir el volumen de los AirPods en Mac como complemento al ajuste del preamplificador.
La sección principal del ecualizador está formada por 10 potenciómetros verticales (sliders), cada uno asignado a una frecuencia concreta (por ejemplo, 32, 64, 125, 250, 500, 1000, 2000, 4000, 8000 y 16000 Hz, según versión). Se leen de izquierda a derecha: graves, medios y agudos. Los controles de la izquierda afectan sobre todo a bombos, bajos y golpes profundos; los centrales a voces, guitarras, pianos y otros instrumentos; y los de la derecha al brillo de los platos, detalles finos y aire general del sonido.
Aunque el objetivo original del ecualizador en iTunes y ahora en Música es más bien compensar deficiencias generales del sistema de reproducción (amplificador + altavoces + sala) que retocar cada canción de forma quirúrgica, puedes dedicar un tiempo a ajustar los sliders hasta que consigas un balance con el que te sientas cómodo en tu configuración concreta. Eso sí, no es lo ideal crear un preset distinto para cada pista de tu biblioteca; es mejor buscar uno o varios ajustes “de compromiso” que funcionen bien con la mayoría de tu música.
Crear y gestionar tus propios presets en mac
Una de las ventajas del ecualizador de la app Música en macOS es que no estás limitado a los perfiles de Apple. Después de ajustar las bandas a tu gusto, puedes guardar ese ajuste como un preajuste personalizado. Para hacerlo, abre el menú desplegable de presets y elige la opción “Crear preajuste” o “Crear preconfiguración”, según cómo aparezca en tu sistema.
Al seleccionar esa opción, el sistema te pedirá que escribas un nombre para tu nueva configuración, por ejemplo “Auriculares oficina”, “Altavoces salón” o “Noche sin graves”. De esta manera podrás cambiar rápidamente de un perfil a otro según el dispositivo por el que estés escuchando o el tipo de contenido (música, cine, juegos…). Si usas mucho los altavoces internos del MacBook y también un conjunto de altavoces de escritorio, tener un preset para cada caso es casi obligatorio.
Si en algún momento quieres cambiar el nombre de un preajuste que ya has creado o eliminarlo, vuelve a abrir el menú de presets y elige la opción “Editar lista”. Ahí verás todas tus configuraciones y podrás renombrarlas o borrarlas fácilmente. Es buena idea hacer limpieza de vez en cuando, sobre todo si te has pasado una tarde experiment
By Roger Casadejús Pérez • Blog 0