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Batería del iPhone Fold: todo lo que se sabe del primer plegable de Apple


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Una batería descomunal para el primer iphone plegable

Las filtraciones más recientes sitúan la capacidad de la batería del iPhone Fold entre 5.500 y 5.800 mAh. Incluso tomando la cifra más conservadora, sería un salto notable respecto al iPhone con mayor batería hasta la fecha, el iPhone 17 Pro Max, que ronda los 4.8-5.0 Wh en términos de miliamperios hora. Las filtraciones siguen aportando detalles sobre componentes y diseño.

Con este movimiento, el plegable de Apple se colocaría claramente por encima de rivales directos como el Samsung Galaxy Z Fold 7, con 4.400 mAh, o el Google Pixel 10 Pro Fold, que se queda en torno a los 5.015 mAh. La idea de la compañía, según estas informaciones, no sería solo igualar lo que hay en el mercado, sino posicionarse como una referencia en autonomía dentro del segmento de los plegables tipo libro.

Este cambio de estrategia implica que Apple estaría dispuesta a sacrificar parte de la delgadez extrema y algo de ligereza para garantizar que su primer plegable aguante sin problemas una jornada larga de uso intensivo. Algunas fuentes internas hablan incluso de un terminal sensiblemente más pesado que un iPhone 18 Pro Max, precisamente por el tamaño de la batería y por el propio formato plegable.

El contexto del mercado también tiene mucho que ver: varios fabricantes chinos ya coquetean con baterías cercanas a los 6.500 mAh en teléfonos no plegables, y los plegables de nueva generación de Samsung y Google también se rumorea que aumentarán su capacidad. En este escenario, Apple no puede permitirse que su primer Fold se quede corto en un aspecto tan visible para el usuario como la duración de la batería.

Tecnología de silicio-carbono y diseño de “dos iphone air unidos”

Otro de los puntos clave está en el tipo de baterías elegidas. Diversas filtraciones señalan que el iPhone Fold aprovecharía celdas de silicio-carbono, una tecnología que permite empaquetar más capacidad en un volumen similar al de las baterías de litio convencionales. Los materiales filtrados dan pistas sobre cómo Apple alcanza mayor densidad energética.

La arquitectura interna del dispositivo también jugaría a su favor. Se comenta que Apple ha optado por un concepto parecido a tener “dos iPhone Air unidos” por una bisagra, lo que permite distribuir las celdas de batería a ambos lados del pliegue. De este modo se puede alcanzar una capacidad elevada sin que el conjunto recuerde a los ladrillos de los años 90.

En la parte de refrigeración, los rumores apuntan a la integración de una cámara de vapor similar a la de los modelos Pro más recientes. Este sistema favorecería la disipación del calor generado tanto por el procesador como por la carga rápida, algo fundamental cuando se maneja una batería con tanta densidad energética en un chasis relativamente delgado.

Como resultado, el iPhone Fold aspira a combinar gran capacidad nominal con una gestión térmica más controlada, evitando elevadas temperaturas que podrían lastrar el rendimiento sostenido o acortar la vida útil de la batería a largo plazo.

Chip a20 pro de 2 nm: eficiencia a favor de la autonomía

La batería no llega sola. El corazón del dispositivo sería el chip A20 Pro, fabricado por TSMC en un proceso de 2 nm. Al reducir aún más el tamaño de los transistores, cada operación puede ejecutarse con un consumo energético sensiblemente menor que en las generaciones previas.

Fuentes cercanas a la cadena de producción señalan que esta combinación de gran batería y chips de 2 nm permitiría que los 5.500-5.800 mAh del iPhone Fold rindan como si fueran unos 7.000 mAh en dispositivos de la competencia menos optimizados. Esto encaja con la estrategia histórica de Apple: no siempre liderar en capacidad bruta, pero sí en horas reales de uso.

Además de la eficiencia del propio procesador, la compañía seguiría apoyándose en la optimización de iOS. La integración estrecha entre hardware y software haría posible gestionar con precisión el consumo de las dos pantallas, la conectividad 5G, el uso de la IA generativa y las tareas en segundo plano, priorizando la autonomía cuando el usuario no está explotando al máximo la potencia.

También se habla de una mejora relevante en la carga por cable, que podría situarse en el rango de los 35-40 W. No sería una cifra récord dentro del sector Android, pero supondría un avance para Apple y ayudaría a compensar el aumento de capacidad, reduciendo los tiempos de carga completos para un dispositivo de este tamaño.

Pantallas, grosor y cámaras: cómo condiciona todo la batería

Las especificaciones filtradas del iPhone Fold dejan claro que la batería está al servicio de un dispositivo ambicioso. Se espera una pantalla interna de 7,8 pulgadas, sin pliegue visible, pensada para productividad, consumo de contenido y multitarea avanzada. Acompañándola habría una pantalla externa de 5,5 pulgadas, más manejable para el día a día cuando el teléfono está cerrado. La tecnología de pantalla es uno de los puntos clave en estas filtraciones.

En términos físicos, se habla de alrededor de 9 mm de grosor cuando el dispositivo está plegado y unos 4,5 mm cuando está abierto. Son cifras que lo colocarían en la parte competitiva del segmento plegable, teniendo en cuenta la batería que integra y la complejidad del mecanismo de bisagra.

El sistema de cámaras también añadiría su propia capa de exigencia energética. Las filtraciones mencionan cuatro cámaras en total: una en la pantalla exterior, dos en una barra trasera y una cámara adicional en la pantalla interna. Este conjunto permitiría cubrir fotografía habitual, zoom, gran angular y videollamadas o reuniones desde la gran pantalla interior, con el consiguiente impacto en consumo de energía.

Todo ello obliga a que la batería no sea un mero acompañante, sino una pieza central del diseño. Si Apple quiere posicionar el iPhone Fold como herramienta de productividad y ocio intensivo, necesita que la autonomía responda a la altura, incluso en días con un uso elevado de la pantalla grande, la cámara y las funciones avanzadas de iOS.

Precio, fechas posibles y impacto en el mercado europeo

En cuanto al posicionamiento comercial, las estimaciones actuales sitúan el precio del iPhone Fold claramente por encima de los 2.000 euros. En Europa y, en concreto, en España, esto lo convertiría de forma directa en el iPhone más caro disponible en el catálogo oficial, por encima incluso de los modelos Pro Max con mayor almacenamiento.

Dado el coste de los componentes —batería de alta densidad, pantallas plegables, bisagra avanzada y chip de 2 nm—, esta cifra no sorprende demasiado. El objetivo de Apple no sería tanto competir en precio, sino presentar su plegable como un dispositivo de nicho, muy orientado a usuarios que priorizan productividad, multitarea y autonomía por encima del presupuesto. Proveedores y componentes influyen mucho en ese coste.

Las filtraciones industriales apuntan a un lanzamiento hacia finales de 2026, en paralelo a la familia iPhone 18. Aunque estas fechas pueden variar, la ventana de otoño sigue siendo la más probable para un desembarco global que, como suele ser habitual, incluiría a los principales mercados europeos en las primeras oleadas de distribución.

En el plano competitivo, la llegada de un iPhone plegable con una batería de este calibre podría ejercer presión directa sobre Samsung y otros fabricantes, que llevan años liderando el segmento pero con capacidades algo más conservadoras en algunos modelos. No sería extraño ver una respuesta en forma de baterías más grandes en futuros Galaxy Z Fold o Pixel Fold orientados a Europa.

La apuesta de Apple por un plegable con batería masiva, chip ultraficiente y enfoque en la autonomía real apunta a cambiar las reglas de juego dentro de este tipo de dispositivos. Si las filtraciones aciertan, el iPhone Fold no se limitaría a estrenar un nuevo formato para la marca: su batería podría convertirse en el argumento principal tanto para atraer a los usuarios más intensivos como para sacudir a la competencia en el mercado europeo de gama alta.