Un lanzamiento incompleto: solo un macbook pro m5 de 14 pulgadas
Cuando Apple renovó el MacBook Pro el pasado otoño, la jugada fue llamativa por lo que trajo… y por lo que dejó fuera. La compañía presentó únicamente un modelo de 14 pulgadas con chip M5 básico, sin rastro de versiones de 16 pulgadas ni de configuraciones M5 Pro o M5 Max, algo que rompía con la estrategia seguida en generaciones anteriores.
En su comunicación oficial, la firma de Cupertino remarcó que el M5 suponía “el próximo gran cambio en la inteligencia artificial para Mac”. El procesador llegó con una CPU de 10 núcleos y una GPU también de 10 núcleos, acompañadas por configuraciones de 16 GB o 24 GB de memoria unificada. Además, Apple subrayó que la GPU del chip M5 integra un acelerador neuronal en cada uno de sus núcleos, logrando un rendimiento en tareas de inteligencia artificial hasta 3,5 veces superior a la generación previa.
Esta primera hornada de portátiles con M5 se centró, sobre todo, en demostrar el salto en computación para IA y gráficos. En pruebas como Blender, el chip base habría conseguido una mejora de rendimiento cercana al 74 % frente al M4, impulsada en gran medida por esos aceleradores neuronales distribuidos por la GPU. Sin embargo, el catálogo quedó cojo para perfiles profesionales que dependen de configuraciones más extremas, sobre todo en el segmento de 16 pulgadas.
A día de hoy, la sensación generalizada es que aquel MacBook Pro de 14 pulgadas con M5 fue un adelanto más que un cambio de generación completo. Las opciones para usuarios que exigen máxima potencia, más núcleos gráficos y mayores cantidades de memoria siguen sin aparecer, lo que ha alimentado las especulaciones sobre un lanzamiento diferido de los modelos M5 Pro y M5 Max.
Creator studio y la fecha del 28 de enero: el encaje perfecto
El primer indicio claro de que algo más se prepara es el calendario de software. Apple ha fijado para el 28 de enero de 2026 el lanzamiento de Apple Creator Studio, una nueva suscripción que reúne herramientas como Final Cut Pro, Logic Pro, Pixelmator Pro y otras aplicaciones centradas en vídeo, audio y edición avanzada.
El público de este paquete de apps es exactamente el mismo que suele interesarse por los MacBook Pro más potentes: creadores de contenido, estudios de producción, profesionales del diseño y usuarios que necesitan potencia sostenida. Hacer coincidir la llegada de Creator Studio con la presentación de los nuevos MacBook Pro con chips M5 Pro y M5 Max sería una jugada muy lógica: el combo perfecto de máquina y software en la misma ventana de lanzamiento.
Además, el 28 de enero cae en miércoles, un día tradicionalmente utilizado por Apple para anunciar nuevos productos mediante nota de prensa. En anteriores ocasiones, sin grandes cambios de diseño o sin necesidad de una keynote completa, la compañía ha preferido esta fórmula discreta pero eficaz, reservando los eventos en vídeo para novedades de mayor impacto visual.
Algunos medios especializados, como Macworld y cabeceras europeas centradas en el ecosistema Apple, han señalado que alinear Creator Studio con nuevos MacBook Pro M5 Pro/M5 Max encajaría a la perfección con la estrategia de la marca: reforzar el mensaje de “ordenador profesional para creadores” justo cuando lanza una plataforma de apps profesional bajo suscripción.
Resultados financieros y mensajes para los inversores
La segunda pieza del puzle la encontramos en la agenda financiera de la compañía. Apple ha programado su conferencia de resultados del primer trimestre fiscal de 2026 para el jueves 29 de enero, apenas un día después de la fecha marcada para Creator Studio.
No es imprescindible que Apple presente nuevos productos en torno a cada llamada con inversores, pero es algo que sucede con cierta frecuencia. A Tim Cook y al resto de la directiva les gusta reforzar el discurso con referencias a productos “recién salidos del horno”, sobre todo cuando hay hardware clave para el segmento profesional de Mac.
Si el anuncio de los nuevos MacBook Pro con M5 Pro y M5 Max se produjera el martes 27 o el miércoles 28 de enero, la directiva podría incluir estas máquinas dentro de su relato ante los analistas, presentándolas como la continuación natural del impulso de Apple Silicon y como un refuerzo de la línea Mac de alta gama en Europa y el resto del mundo. (En informes y filtraciones también han aparecido detalles técnicos como números de modelo en organismos como la FCC, que han alimentado estas expectativas.)
La combinación de Creator Studio el día 28 y resultados financieros el 29 dibuja un escenario muy ordenado: primero se lanza el servicio de software para creadores y, a continuación, se presume ante el mercado de que el ecosistema profesional sigue ampliándose tanto por la parte de hardware como por la de aplicaciones.
Analistas, rumores y la ventana de “comienzos de 2026”
La tercera gran señal procede de las fuentes habituales en el universo Apple. Analistas como Mark Gurman y Ming-Chi Kuo llevan meses situando el estreno de los MacBook Pro con M5 Pro y M5 Max en “early 2026”, es decir, durante los primeros meses del año, como una actualización centrada en el chip y no en el rediseño del producto.
Según estos informes, Apple habría optado por separar el lanzamiento del modelo base M5 —que ya llegó a finales de 2025— de las versiones de más rendimiento, para darles una ventana propia y no eclipsar otros anuncios de hardware que llegaron en la misma semana de octubre. En Europa, donde el mercado profesional de Mac está muy consolidado, esta estrategia también permite escalar el impacto mediático y comercial por fases.
Los analistas coinciden en que esta actualización será una especie de “puente”: más potencia, más músculo para inteligencia artificial y trabajo intensivo, pero con el diseño actual del MacBook Pro prácticamente intacto. Las renovaciones mayores —como la adopción de pantallas OLED y posibles funciones táctiles— se seguirían reservando para finales de 2026 o incluso 2027, especialmente en los modelos dirigidos al sector profesional europeo y estadounidense.
En paralelo, también se llegó a rumorear a finales de 2025 el desarrollo de un iMac Pro con chip M5 Max, aunque desde entonces no han aparecido nuevos datos sólidos. Todo encaja con la idea de que Apple está construyendo una nueva generación de equipos de escritorio y portátiles profesionales alrededor de los M5 Pro y M5 Max, empezando por el MacBook Pro.
Qué podemos esperar de m5 pro y m5 max en los nuevos macbook pro
Más allá de la fecha concreta, la gran incógnita es hasta dónde llegará el salto de rendimiento. Si el M5 base ya introdujo aceleradores neuronales en cada núcleo de la GPU y demostró una mejora notable en cargas de trabajo de IA, las versiones Pro y Max están llamadas a llevar esa idea varios pasos más allá.
El chip M5 mantiene 10 núcleos de GPU. Siguiendo la progresión habitual de Apple con sus gamas Pro y Max, se espera que el M5 Pro aumente hasta unos 16 o 20 núcleos gráficos, mientras que el M5 Max podría escalar hasta aproximadamente 32 o incluso 40 núcleos. Este incremento de núcleos, combinado con la misma arquitectura de aceleración neuronal, haría que el rendimiento en cálculo paralelo y tareas de IA se dispare.
En términos de memoria, las filtraciones y análisis coinciden en que veremos algo más de RAM y mayores anchos de banda, pero sin un salto radical en cifras frente al M5 base. El cambio iría más por la combinación de más núcleos, una gestión de energía optimizada y una arquitectura afinada para modelos de lenguaje y procesado gráfico complejo, que por un aumento descomunal de especificaciones sobre el papel.
En escenarios muy concretos, no sería descabellado que estas nuevas configuraciones se acerquen al rendimiento de algunas tarjetas gráficas de escritorio de gama alta en tareas bien optimizadas, como ciertos flujos de trabajo de vídeo, 3D o inferencia de modelos de IA. Eso sí, conviene recordar que se trata de comparaciones situacionales y que, por ahora, no hay datos oficiales que permitan afirmar equivalencias exactas con GPUs como la hipotética RTX 5080.
Lo que sí parece claro es que Apple quiere reforzar el mensaje de que los próximos MacBook Pro con M5 Pro y M5 Max serán herramientas capaces de ejecutar modelos de IA exigentes de forma local, algo que en el mercado europeo de empresas y creadores puede tener bastante peso de cara a privacidad, cumplimiento normativo y costes de infraestructura en la nube.
Una estrategia que recuerda a los m2 pro y m2 max de 2023
El patrón de este posible lanzamiento tiene un precedente muy reciente. En enero de 2023, Apple anunció los MacBook Pro con M2 Pro y M2 Max mediante una simple nota de prensa, sin keynote, vídeos espectaculares ni invitaciones con semanas de antelación. Los equipos llegaron a las tiendas poco después, con una comunicación enfocada casi exclusivamente en el rendimiento de los nuevos chips.
La situación actual con los M5 encaja bastante bien con ese modelo. Por un lado, el cambio más grande está en el procesador y en sus capacidades de IA, no tanto en el diseño físico del portátil. Por otro, el hueco dejado por el lanzamiento exclusivo del modelo de 14 pulgadas con M5 básico pide a gritos una “segunda ronda” de anuncios para completar la gama.
Si Apple repite la jugada, lo más probable es que el lanzamiento de los MacBook Pro con M5 Pro y M5 Max se articule a través de la web oficial y una serie de notas de prensa, acompañadas quizá de contenidos en redes sociales de directivos como Tim Cook o Greg Joswiak, pero sin gran evento en formato keynote. Una mañana cualquiera, la web de Apple podría actualizarse y, a partir de ahí, empezarían las reservas.
En esa posible hoja de ruta, no sería extraño ver un breve guiño en redes alrededor del 20 de enero, seguido de un anuncio formal entre el 21 y el 28, para finalmente poner los nuevos modelos a la venta coincidiendo con la llegada de iOS y macOS 26.3 y el estreno