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Apple ha empezado a celebrar su 50 aniversario por todo lo alto. A mí me bastaría con que trajeran de vuelta su experimento de los ochenta

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El comienzo de una celebración emblemática

Un evento sorprendente en nueva york

El pasado 13 de marzo, una inesperada sorpresa aguardaba a los transeúntes de la Gran Manzana cuando las puertas de la tienda Apple Grand Central Terminal en Nueva York se cerraron sin previo aviso. Sin ninguna explicación visible y solo un cartel como testigo, la curiosidad de los peatones se avivó al observar que dentro del recinto comenzaban a ingresar equipos de sonido, focos y, sorprendentemente, un piano de color rosa.

La incógnita se desveló cuando la icónica cantante Alicia Keys apareció en los escalones de la emblemática tienda y comenzó a tocar su música. En primera fila se encontraban figuras prominentes de la compañía como Tim Cook, John Ternus, Greg Joswiak y Deirdre O’Brien, todos capturando el momento con el iPhone 17 Pro, que inmortalizaba cada detalle del evento. Así, con este espectáculo, dio inicio el mes de celebraciones con el que Apple conmemora su 50 aniversario.

Apple a lo largo y ancho del mundo

La compañía se fundó el 1 de abril de 1976, por lo que el hito del medio siglo se aproxima en apenas dos semanas. Hasta ese momento, Apple ha prometido realizar más actos en diversas ciudades alrededor del mundo. Aunque Nueva York puede parecer lejana para muchos, la lista de candidatas para albergar las próximas celebraciones incluye metrópolis como Londres, París, Tokio y Shanghái. Estas son ciudades donde Apple posee tiendas emblemáticas y donde cuenta con un público suficientemente fiel que sin duda llenará los eventos. Existe, por tanto, la posibilidad de que alguna de estas celebraciones tenga lugar más cerca de los usuarios.

La filosofía de apple y su mirada hacia el futuro

Tim Cook, actual CEO de Apple, publicó recientemente una carta titulada «50 Years of Thinking Different», en la que reconoce este importante hito con una frase que encapsula perfectamente la filosofía de la compañía respecto a su propio pasado: «En Apple estamos más centrados en construir el mañana que en recordar el ayer». Esta afirmación subraya el enfoque visionario de la empresa, que siempre ha priorizado la innovación y la creación de nuevas tecnologías sobre la nostalgia de sus logros pasados.

Lo que apple no suele recordar

Una diversa y sorprendente gama de productos

Cincuenta años de historia han dado para mucho. En su trayectoria, Apple ha explorado diversos terrenos, desde la creación de videoconsolas hasta la venta de cámaras de fotos. Incluso llegó a considerar la apertura de cafeterías de marca, al estilo de Starbucks. Durante la década de los ochenta, en un movimiento inusual, Apple decidió incursionar en el mundo de la moda y el estilo de vida.

Entre 1983 y 1986, Apple lanzó un catálogo de merchandising oficial conocido como The Apple Collection. Este catálogo no era simplemente una selección de camisetas para empleados; era un compendio con fotografías, descripciones y precios que ofrecía ropa y artículos de estilo de vida decorados con el icónico logo arcoíris de Apple, disponibles para cualquier cliente interesado en adquirirlos.

Chándales, patagonia y una tabla de windsurf

La colección incluía una variedad de productos como camisetas, polos, sudaderas oversize, chándales, gorras y viseras. Lo que realmente la hacía destacar era la colaboración de Apple con marcas como Patagonia y The North Face para la producción de prendas que llevaran el logo de la manzana. En 1986, ninguna de las dos marcas tenía el estatus aspiracional que poseen hoy en día; eran simplemente reconocidas por su ropa técnica de calidad. Y, sin embargo, llevaban el distintivo logo arcoíris de Apple.

A partir de ahí, el catálogo se tornaba cada vez más difícil de explicar desde la lógica corporativa actual. Incluía relojes, bolsas, mousepads, paraguas, toallas de playa, tazas y hasta velas para veleros. La chaqueta de satén plateado con el logo estampado en la espalda es probablemente la pieza más deliciosamente ochentera de toda la colección. Además, entre los artículos inesperados, se encontraban una tabla de windsurf valorada en 1.100 dólares y una scooter Honda con matrícula de Apple. En Cupertino, alguien parecía estar divirtiéndose mucho con estas propuestas.

El experimento que no cuajó

En el año 1986, Apple se encontraba en un periodo de cambios. Steve Jobs había abandonado la compañía el año anterior tras su conflicto con John Sculley, y Wozniak también se había marchado. La empresa navegaba en un periodo de incertidumbre mientras IBM y Microsoft dominaban el mercado corporativo. The Apple Collection fue, en parte, un intento de reforzar la identidad de marca y diversificar los ingresos en un momento en que las ventas de ordenadores no justificaban el optimismo.

Sin embargo, como línea comercial, no logró consolidarse. Era demasiado dispersa, demasiado difícil de encuadrar, y desapareció sin demasiado ruido a mediados de la década. Apple no volvió a intentar nada similar en el futuro. Hoy en día, esas prendas se han convertido en piezas de coleccionista muy cotizadas. Las gorras, las sudaderas y, especialmente, esa chaqueta de satén circulan en mercados de segunda mano a precios que habrían dejado perplejo a cualquier responsable de marketing de aquella época.

Mi deseo para este 50 aniversario de apple

Actualmente, Apple sigue vendiendo algo de ropa oficial, pero solamente en el Apple Park Visitor Center y en la antigua tienda de Infinite Loop. Para este 50 aniversario, la oportunidad se presenta de manera ideal. El lanzamiento de una línea de merchandising conmemorativa sería un gesto perfecto para celebrar este hito. No es necesario resucitar el catálogo de los ochenta ni el scooter Honda. Bastaría con unas pocas prendas bien diseñadas con el logo que Apple ha creado para la ocasión y la frase «50 Years of Thinking Different» estampada.

Una camiseta, una sudadera, una gorra. Algo sencillo, pero con identidad propia. Lo importante es que no se vendiese solo en el Apple Park para los pocos afortunados que pasen por allí, sino que estuviese disponible en todas las Apple Store del mundo y en la tienda online, para quienes no tengan una cerca. Que cualquiera que desee celebrar estos cincuenta años pueda hacerlo. Se agotaría en minutos, eso está claro. Pero ese es precisamente el argumento para hacerlo bien: con buen stock, con distribución eficiente, y con la emoción de un aniversario que solo ocurre una vez. Es un deseo de fan, sin duda alguna. Pero si hay un momento para pedirlo, es este.