Tanto como para estrenar una capacidad inédita en los iphone 18 pro
Apple está cada vez más cerca de completar una de las transiciones más ambiciosas de su historia reciente. La compañía dejará atrás a Qualcomm y pasará a controlar todos los módems 5G de sus iPhone, marcando un hito significativo en su estrategia de autosuficiencia tecnológica. El próximo gran paso en esta dirección ya se ha filtrado y será el chip C2, uno de los componentes clave en los iPhone 18 Pro.
No se trata de un cambio menor. El C2 apunta a integrar 5G vía satélite, lo que abriría la puerta a conexiones más rápidas, mayor cobertura y un uso más avanzado de la red satelital. De confirmarse, Apple no solo estaría refinando su tecnología, sino que también consolidaría su independencia de terceros, un objetivo que la compañía ha perseguido activamente en los últimos años.
El chip c2: un salto hacia la conectividad satelital
Según una filtración de Fixed Focus Digital en Weibo, Apple está ultimando su chip C2. Aunque es una segunda generación de su módem 5G, técnicamente es la tercera si consideramos que tras el C1 del iPhone 16e, se mejoró para traer el C1X al iPhone Air. Para el C2, que previsiblemente equiparán los iPhone 18 Pro y el primer iPhone plegable, se espera la inclusión de soporte para conectividad 5G vía satélite gracias al estándar NR-NTN (New Radio Non-Terrestrial Networks). Esto permitiría que los iPhone puedan conectarse directamente con satélites o utilizar satélites como «torres 5G» para extender la cobertura donde no llega la red terrestre.
Además, el C2 incluiría mejoras en términos de bandas y rendimiento, con soporte mmWave 5G, lo que sobre el papel garantiza una mayor eficiencia energética. Esta característica ya destacó en el iPhone 16e, que rindió con dos horas más de autonomía que el iPhone 16, a pesar de contar con una batería prácticamente idéntica.
Con la conectividad satelital, las mejoras invitan a pensar que Apple no se limitaría a funciones de emergencia o mensajería básica como hasta ahora, sino que podría hacer que terminales como el iPhone 18 Pro aprovechen la conexión satelital para llamadas y mensajes «normales» sin la necesidad de apuntar al cielo.
¿adiós definitivo a qualcomm?
El camino hacia los módems propios de Apple tiene su origen en una disputa judicial con Qualcomm, su antiguo proveedor de módems 4G. Ambas compañías comenzaron a enfrentarse en 2017 después de que Apple demandara a Qualcomm por royalties no cobrados. El conflicto se intensificó con otros juicios paralelos, algunos iniciados por Qualcomm, que acusaron a Apple de haber robado secretos comerciales.
En 2019, Apple seguía usando módems 4G de Qualcomm, mientras otras compañías comenzaban a adoptar el 5G. La paz llegó en mayo de 2019 con un acuerdo de 4.700 millones de dólares que permitió a ambas compañías retomar sus negocios. Sin embargo, Apple ya había comenzado a trazar su plan B.
En agosto de ese año, Apple adquirió el negocio de módems 5G de Intel, con la idea de incorporar todas sus patentes, equipo y experiencia para desarrollar módems propios. Desde 2020, con los iPhone 12, Apple comenzó a incluir tecnología 5G con la ayuda de Qualcomm, pero el objetivo de independencia estaba claro.
El futuro de apple: autosuficiencia tecnológica
El lanzamiento del C2 es una señal clara de que Apple está decidida a caminar sola en el desarrollo de sus módems 5G. La compañía ha demostrado ser capaz de controlar su propio destino en cuanto a hardware se refiere, un movimiento que le otorga una ventaja competitiva significativa en el mercado.
Este enfoque hacia la autosuficiencia no es nuevo para Apple. La compañía ha estado trabajando en reducir su dependencia de terceros en diversas áreas, desde el diseño de sus propios chips hasta el desarrollo de sus sistemas operativos. Aunque aún depende de proveedores para la fabricación y transporte de componentes, el «cerebro» de sus dispositivos es cada vez más de su propiedad.
Con la llegada del C2 y la integración del 5G vía satélite, Apple no solo está mejorando la experiencia del usuario, sino que también está sentando las bases para un futuro donde la conectividad global sea aún más accesible. Los iPhone 18 Pro podrían ser solo el comienzo de una nueva era en la que los dispositivos móviles estén siempre conectados, sin importar las limitaciones de la infraestructura terrestre.