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AirDrop y Android por fin se entienden: así será compartir archivos entre móviles


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Del experimento en los pixel 10 al salto a todo el ecosistema android

El primer paso serio hacia un AirDrop “para todos” en Android llegó a finales de 2025. Google anunció que Quick Share, su sistema de envío inalámbrico, podía comunicarse directamente con AirDrop en los Pixel 10. Sin aplicaciones intermedias, sin trucos raros: selección del archivo en Android, activación de AirDrop en el iPhone y transferencia directa.

Aquel estreno fue importante, pero muy limitado: la compatibilidad solo existía en los Pixel 10, de modo que para la mayoría de usuarios de Android todo seguía igual. El resto tenía que seguir recurriendo a alternativas como LocalSend, apps como FileDrop o servicios en la nube cuando quería enviar algo a un iPhone.

En diferentes encuentros con prensa y visitas a los Pixel Labs en Taipéi, Eric Kay, vicepresidente de Ingeniería de Android, ha ido marcando la hoja de ruta. Primero confirmó que la interoperabilidad se había probado con éxito, y después puso fecha aproximada: durante 2026, Quick Share conversará con AirDrop en «muchos más dispositivos» Android.

Kay explicó que Google ha dedicado mucho tiempo y recursos a construir un sistema compatible no solo con el iPhone, sino también con iPad y Mac, y que ahora el foco está en trabajar con los socios del ecosistema para llevarlo al mayor número posible de modelos. La compañía habla de «anuncios emocionantes» en los próximos meses, previsiblemente ligados a grandes eventos del sector que afectan de lleno al mercado europeo, como el MWC de Barcelona.

Por qué ahora es posible: de awdl a wifi aware y el papel de la ue

Durante buena parte de su historia, AirDrop se apoyaba en una tecnología propietaria de Apple llamada Apple Wireless Direct Link (AWDL), que solo hablaba el «idioma» interno de los dispositivos de la manzana. Eso hacía muy complicado que un Android pudiera entenderse con un iPhone sin colaboración directa entre compañías.

El giro llegó con las actualizaciones a iOS 26, iPadOS 26 y macOS 26, cuando Apple comenzó a basar AirDrop en WiFi Aware, un estándar de la WiFi Alliance que Android ya soportaba desde hacía años. A partir de ahí, tanto Quick Share como AirDrop pasaron a funcionar sobre la misma base tecnológica, lo que abrió la puerta a esta interoperabilidad; si quieres profundizar en cómo funciona AirDrop en iOS, hay guías prácticas que explican su uso.

Google aprovechó ese cambio para desarrollar, por su cuenta, un canal seguro de comunicación entre Android y los dispositivos de Apple, implementado con el lenguaje Rust y siguiendo su enfoque Secure by Design. Esto incluye auditorías internas de seguridad, pruebas de penetración y controles específicos de privacidad para que el intercambio no suponga una puerta trasera entre plataformas.

En Europa, este movimiento encaja con las nuevas regulaciones de la Unión Europea, que presionan a las grandes tecnológicas para abrir sus «jardines vallados» y permitir una mayor interoperabilidad entre servicios. La posibilidad de enviar archivos sin fricciones entre iOS y Android se suma a otros cambios recientes, como la llegada de RCS al iPhone o las mejoras en las herramientas de migración entre sistemas.

Cómo funciona airdrop a android con quick share en la práctica

En los Pixel 10, el uso de esta interoperabilidad es prácticamente transparente. El usuario simplemente elige el archivo en su Android, toca en compartir, selecciona Quick Share y busca el dispositivo Apple cercano. En el iPhone, la única condición es que el propietario haya activado AirDrop en modo «Todos durante 10 minutos» para que ambos dispositivos se detecten.

Una vez cumplido ese requisito, el envío se comporta como lo haría dentro de cada ecosistema: los dispositivos se ven, el usuario acepta la transferencia y el archivo llega en cuestión de segundos, aprovechando el ancho de banda disponible y sin pasar por la nube ni comprimir el contenido. Es, a efectos prácticos, la misma experiencia fluida a la que muchos usuarios de iOS ya están acostumbrados, pero ahora con móviles Android en la ecuación.

Una decisión clave de Google fue transformar la denominada Quick Share Extension de un simple componente interno del sistema a un APK completo, con ficha propia en la Play Store y actualizable vía Google Play System Updates. Gracias a eso, la compañía no necesita esperar a grandes actualizaciones de Android para ampliar la compatibilidad: puede hacerlo mediante una actualización de app, algo especialmente relevante para un parque de terminales tan fragmentado como el de Android en Europa.

La compañía insiste en que, para el usuario final, el comportamiento será el mismo que ya se ve en los Pixel 10: no hay nuevos menús complicados, sino la opción de compartir de siempre, ahora con capacidad para ver y enviar directamente a dispositivos Apple cercanos. Los cambios complejos se quedan «bajo el capó».

Qué marcas y modelos pueden ser los siguientes en recibir airdrop a android

Google no ha publicado todavía una lista oficial de marcas o modelos que vayan a ser los primeros en recibir la compatibilidad con AirDrop, ni un calendario preciso de despliegue. Aun así, hay varias pistas que permiten intuir por dónde irán los tiros, también en el mercado español.

Por ahora, la única marca que se ha pronunciado con claridad es Nothing, que ha confirmado que trabaja para integrar esta interoperabilidad en sus móviles. Sus modelos más recientes, muy orientados a usuarios que valoran la conectividad con otros dispositivos, parecen candidatos naturales para estar en las primeras oleadas.

En paralelo, Qualcomm ha insinuado que está moviendo ficha para que la compatibilidad llegue a teléfonos equipados con procesadores Snapdragon, lo que, en la práctica, abarcaría una parte muy amplia del catálogo Android actual. Si se confirma, móviles de fabricantes como Samsung, Xiaomi, OPPO, realme o OnePlus podrían ir sumándose mediante actualizaciones de software.

En el segmento de gama alta, muchos analistas apuntan a que futuros buques insignia como los Galaxy S26 podrían estrenar o potenciar esta integración, aprovechando sus presentaciones globales para hacer anuncios conjuntos con Google. No sería la primera vez que la compañía de Mountain View utiliza un lanzamiento de Samsung para estrenar funciones clave, como ocurrió con Circle to Search.

Más allá de los modelos concretos, lo relevante es que Google ha dejado claro que su objetivo es que la interoperabilidad Quick Share-AirDrop no sea una rareza de unos pocos móviles, sino una característica que acabe llegando a «la gran mayoría» de dispositivos Android actuales, siempre que cumplan los requisitos mínimos de hardware y versión de sistema.

Impacto para los usuarios en españa y europa: menos fricción, más libertad

Para quienes nunca han usado AirDrop, puede parecer un cambio menor; pero en la práctica, la velocidad y comodidad de un envío nativo cambia por completo la forma de compartir contenido. Se acabó mandar fotos por apps de mensajería que las recomprimen, o tirar de correos para enviar documentos pesados entre un Android y un MacBook.

En entornos donde conviven muchos dispositivos distintos, como oficinas, centros educativos o grupos de amigos con móviles de marcas variadas, la posibilidad de pasar archivos entre Android y Apple como si fueran del mismo ecosistema reduce mucho la fricción. Para usuarios en países europeos, donde la mezcla de plataformas es muy habitual, esto puede convertirse en un estándar de facto en el día a día.

También hay implicaciones en seguridad y privacidad. Google afirma que la interoperabilidad mantiene un nivel de protección equiparable al del intercambio dentro de cada ecosistema, con cifrado de extremo a extremo y controles para evitar que cualquier persona pueda enviar contenidos no deseados. El objetivo es que esta apertura no suponga renunciar a la protección que los usuarios ya esperan.

Otro frente en el que la compañía está trabajando es la migración de datos de iPhone a Android. Google y Apple ya confirmaron que colaboran en un método de cambio más completo, y desde Mountain View aseguran que quieren facilitar que quien cambie de plataforma pueda llevarse todo lo que tenía en su antiguo móvil, desde fotos y contactos hasta ajustes clave; para ello existen guías sobre cómo transferir archivos entre iPhone y ordenador y herramientas asociadas.

En un contexto regulatorio europeo que empuja a reducir el bloqueo entre plataformas, la pérdida del carácter exclusivo de funciones como AirDrop rebaja el poder de retención de un ecosistema cerrado y desplaza el foco hacia la utilidad real para el usuario: que pueda elegir móvil casi sin pensar en con qué dispositivo se va a poder comunicar mejor.

Un paso más en el deshielo entre apple y android

La compatibilidad entre AirDrop y Android encaja en una tendencia más amplia hacia la interoperabilidad entre plataformas. En los últimos años se han visto movimientos como el soporte de RCS en iOS, la mejora de las herramientas para pasar datos de un sistema a otro o la armonización de algunos estándares de conectividad.

Aunque Apple no ha participado directamente en el desarrollo de esta interoperabilidad, su decisión de adoptar tecnologías abiertas como WiFi Aware ha sido un factor decisivo. Por su parte, Google ha encontrado la forma de que Quick Share “hable el mismo idioma” que AirDrop sin necesidad de un acuerdo formal, aprovechando los cambios en el software de la manzana.

La presión de reguladores como la Comisión Europea, que busca limitar las prácticas que refuerzan los ecosistemas cerrados, ha actuado como catalizador. El mensaje que se envía al mercado es claro: compartir archivos entre iOS y Android no debe ser un privilegio, sino una función básica que esté al alcance de cualquier usuario, independientemente de la marca que elija.

De cara a 2026, todo apunta a que veremos un despliegue progresivo de esta función a través de actualizaciones desde Play Store y parches de sistema, con anuncios escalonados de fabricantes que vayan sumándose a la compatibilidad. Mientras tanto, los Pixel 10 seguirán funcionando como banco de pruebas y escaparate de lo que está por venir.

Si las promesas de Google y el trabajo de socios como Nothing y Qualcomm se cumplen, enviar un archivo de un Android a un iPhone dejará de ser un pequeño quebradero de cabeza y pasará a ser un gesto tan cotidiano como compartir entre dos móviles del mismo ecosistema, algo que, sin grandes alardes, puede cambiar bastante la experiencia diaria de millones de personas en España, Europa y el resto del mundo.