Récord histórico de ingresos y mejora del beneficio por acción
La facturación total del grupo ha alcanzado los 143.756 millones de dólares (alrededor de 120.149 millones de euros), lo que implica un incremento interanual próximo al 16% y el mayor nivel de ingresos alcanzado por Apple en un trimestre. Esta cifra supera con holgura las estimaciones del consenso, que apuntaban a unos 138.000 millones de dólares.
El beneficio por acción (BPA) se ha situado en 2,84 dólares por título, por encima tanto de los 2,40 dólares del mismo periodo del año pasado como de las previsiones de los analistas, que esperaban en torno a 2,67 dólares. Este comportamiento del BPA refleja la combinación de un fuerte aumento del resultado neto y una gestión activa del capital dirigida a retribuir al accionista.
De hecho, la junta directiva ha aprobado un dividendo en efectivo de 0,26 dólares por acción, que se abonará el próximo 12 de febrero a los accionistas registrados al cierre del mercado el 9 de febrero. La compañía ha señalado además que, en el arranque de su ejercicio, ha generado una liquidez muy abultada, que le ha permitido seguir destinando decenas de miles de millones de dólares a recompras y dividendos.
En términos de rentabilidad operativa, el margen bruto del trimestre se ha situado en torno al 48,2%, por encima del 47,5% que manejaban muchos inversores en sus modelos, pese a la presión al alza en los costes de componentes y chips asociada al auge de la inteligencia artificial y a la demanda de semiconductores para centros de datos.
El iphone, de nuevo, motor absoluto del negocio
La principal palanca de este buen comportamiento ha sido, una vez más, el iPhone. La compañía ha generado 85.269 millones de dólares de ingresos por la venta de su smartphone, lo que implica un salto de aproximadamente el 23% respecto al mismo trimestre del año anterior y un nuevo máximo histórico para esta línea de producto.
El tirón se ha concentrado especialmente en la última generación del dispositivo, el iPhone 17 y sus variantes Pro y Pro Max, cuya demanda ha superado las expectativas internas de la compañía. Tim Cook, consejero delegado de Apple, ha llegado a calificar la acogida del terminal como “simplemente asombrosa”, subrayando que el rendimiento, el sistema de cámaras y la reducción de peso han sido factores determinantes para impulsar las ventas.
Este repunte supone un cambio de tendencia respecto al trimestre previo, en el que las ventas de iPhone habían mostrado cierto enfriamiento. Ahora, la división de telefonía vuelve a tirarse al hombro las cuentas del grupo y refuerza la dependencia de Apple de su producto estrella, a pesar del esfuerzo de los últimos años por diversificar hacia servicios y suscripciones.
En conjunto, la compañía ha ingresado 113.743 millones de dólares por el conjunto de su hardware —incluyendo iPhone, Mac e iPad—, mientras que el resto ha llegado a través de su creciente cartera de servicios digitales y otros negocios recurrentes.
Europa y china, claves en el crecimiento internacional
Por regiones, el desempeño ha sido sólido en prácticamente todos los mercados, con avances destacados tanto en Europa como en China. América se mantiene como su principal fuente de ingresos, con unas ventas de 58.529 millones de dólares (alrededor de 48.918 millones de euros), lo que representa un incremento del 11,2% respecto al mismo trimestre del año anterior.
En el caso de Europa, la multinacional ha logrado un aumento de las ventas del 12,6%, hasta los 38.146 millones de dólares (31.882 millones de euros). Este comportamiento refuerza el peso del mercado europeo en el conjunto del negocio de Apple y evidencia el buen encaje de sus productos de gama alta en un entorno marcado por la inflación y el encarecimiento del crédito.
El impulso más llamativo, no obstante, llega desde China y el resto de la región que incluye Hong Kong y Taiwán. En este bloque, los ingresos han escalado hasta los 25.526 millones de dólares (unos 21.334 millones de euros), un salto cercano al 38% interanual. Buena parte de este crecimiento se explica por la fuerte demanda del iPhone 17 y por la capacidad de la compañía para recuperar terreno frente a competidores locales.
En Japón también se ha registrado una evolución positiva, aunque más moderada, con una subida de la facturación del 4,7%, hasta 9.413 millones de dólares (7.867 millones de euros). En conjunto, todos los segmentos geográficos han contribuido a que el trimestre marque nuevos máximos de ingresos para la firma.
Comportamiento por producto: luces en iphone y servicios, sombras en mac y accesorios
El análisis por líneas de negocio deja un panorama mixto. Además de la fortaleza del iPhone, el iPad ha mostrado una evolución favorable, con unas ventas de 8.595 millones de dólares (7.184 millones de euros), lo que supone un incremento del 6,3% en comparación interanual. La tableta mantiene así su espacio en un mercado muy competido, sostenida por la demanda educativa y profesional.
En el lado menos positivo, la familia de ordenadores Mac ha visto un retroceso de las ventas del 6,7%, hasta 8.386 millones de dólares (unos 7.009 millones de euros), pese al lanzamiento de un MacBook Pro renovado con el nuevo chip M4. La compañía atribuye este comportamiento a factores de comparación exigentes con ejercicios anteriores y a ciclos de renovación de dispositivos más largos en este segmento.
El apartado de Tecnología, Hogar y Accesorios —que incluye, entre otros, Apple Watch, AirPods y dispositivos para el hogar— ha alcanzado 11.493 millones de dólares en ingresos (9.606 millones de euros), lo que supone una ligera caída del 2,2%. Aunque esta división sigue siendo relevante en términos de volumen, no ha acompañado el ritmo de avance de otras áreas del negocio.
La otra gran pata de la cuenta de resultados son los servicios. Esta unidad, que aglutina plataformas como Apple TV+, Apple Music, iCloud, la App Store y los planes AppleCare, ha vuelto a firmar un máximo histórico con 30.013 millones de dólares (25.084 millones de euros) en el trimestre, un 14% más que un año antes. La audiencia de Apple TV, por ejemplo, se habría incrementado alrededor de un 36% interanual durante el mes de diciembre.
Servicios y base instalada: el peso creciente del ecosistema
Más allá de las cifras inmediatas, Apple ha puesto el foco en la expansión de su base instalada de dispositivos, que ya supera los 2.500 millones de equipos activos en el mundo. Tim Cook ha presentado este dato como una prueba de la elevada satisfacción de los usuarios y del tirón de su ecosistema de hardware, software y servicios.
Este crecimiento de la base instalada es clave para el desarrollo de los ingresos recurrentes procedentes de servicios digitales, área donde la compañía está reforzando su apuesta con nuevas suscripciones, contenidos audiovisuales y funcionalidades vinculadas al almacenamiento en la nube y la seguridad.
El propio Cook ha recalcado que tanto el iPhone como la división de servicios han vivido “su mejor trimestre de la historia”, con marcas récord en todos los segmentos geográficos. El tono del equipo directivo, no obstante, se mantiene prudente, consciente del entorno macroeconómico exigente y de la intensa competencia en segmentos clave como el vídeo en streaming.
Desde la perspectiva europea, esta estrategia de reforzar el ecosistema y los servicios de pago tiene una lectura adicional: permite a Apple diversificar su exposición más allá de la venta puntual de dispositivos, algo relevante en un continente donde los ciclos de renovación suelen ser más largos y el usuario tiende a estirar la vida útil de sus equipos.
Inversión en i+d e inteligencia artificial, con una apuesta más contenida
La compañía sigue viéndose obligada a responder a las críticas de quienes consideran que va por detrás en la carrera de la inteligencia artificial. Mientras rivales como Microsoft, Meta o Amazon han comprometido inversiones multimillonarias en infraestructuras y modelos de IA generativa, Apple está avanzando en esta materia de forma más gradual.
Durante el trimestre, la multinacional ha destinado 10.890 millones de dólares a investigación y desarrollo, por encima de los 8.270 millones del mismo periodo del año anterior. En cambio, la inversión en capital (capex) se ha reducido hasta 2.370 millones de dólares, frente a los 2.940 millones invertidos un año antes, reflejando un ajuste en proyectos físicos y de infraestructura.
Uno de los movimientos más relevantes en este campo ha sido la alianza anunciada con Google para integrar el modelo de IA Gemini en el entorno Apple Intelligence. Con esta colaboración, la compañía busca reforzar las capacidades de sus dispositivos y servicios sin replicar el mismo volumen de gasto que sus principales competidores en la nube.
Kevan Parekh, director financiero, ha reconocido que la IA exigirá “una inversión incremental” sobre la hoja de ruta habitual de producto, aunque sin detallar en exceso el tamaño de ese esfuerzo a medio plazo. La visión del grupo pasa por aprovechar su enorme base instalada y su control sobre el hardware para desplegar funciones de inteligencia artificial de forma progresiva y muy integrada en sus sistemas operativos.
Cook, por su parte, ha defendido que Apple dispone de “las mejores plataformas del mundo para IA”, apoyándose en la potencia de sus chips propios y en la cohesión de su ecosistema. En paralelo, la compañía sigue lidiando con el encarecimiento de los procesadores que alimentan tanto sus dispositivos como los servidores necesarios para algunas funciones avanzadas de IA.
Un trimestre de marcas históricas que refuerza la posición de apple en europa
Con este primer trimestre fiscal, Apple consolida un arranque de ejercicio notablemente sólido, marcado por el tirón del iPhone 17, el buen comportamiento de los servicios y un fuerte empuje en Europa y China. El retroceso de los Mac y el enfriamiento de accesorios quedan en segundo plano ante la magnitud de las cifras globales y el aumento de la rentabilidad.
La compañía afronta los próximos meses con el reto de equilibrar el desarrollo de la inteligencia artificial con el control de costes, mantener el atractivo de su gama alta en mercados exigentes como el europeo y seguir ampliando una base de usuarios que ya se mide en miles de millones de dispositivos activos. A la vista de los resultados, al menos en este primer tramo del ejercicio, Apple demuestra que sigue teniendo margen para sorprender al mercado con sus números aunque el entorno competitivo sea cada vez más duro.