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iPhone Fold con bisagra de metal líquido: así se perfila el primer plegable de Apple


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Una bisagra de metal líquido para atacar el talón de aquiles de los plegables

En todos los móviles plegables actuales, la zona crítica es la misma: la bisagra que permite abrir y cerrar el teléfono cientos de veces al día durante años. Ahí es donde los rumores sitúan la principal diferencia del iPhone Fold. Apple habría decidido recurrir al metal líquido, una familia de aleaciones metálicas amorfas con propiedades mecánicas muy superiores a las de materiales tradicionales como el acero o el aluminio en este tipo de piezas.

Este metal líquido, desarrollado originalmente en el Instituto Tecnológico de California (Caltech), se caracteriza por no tener estructura cristalina interna. En la práctica, esto se traduce en una gran resistencia a la deformación, alta tolerancia al estrés mecánico continuo y muy buena respuesta frente al desgaste. Justo lo que se necesita en una pieza sometida a miles de ciclos de plegado y desplegado a lo largo de la vida útil del dispositivo.

Conviene matizar que, pese a su nombre, no se trata de un metal que esté en estado líquido. Hablamos de una aleación sólida que puede procesarse mediante técnicas similares a las usadas en termoplásticos, lo que permite moldear componentes complejos y delgados sin sacrificar rigidez. Esta combinación lo convierte en un candidato lógico para una bisagra que deba ser fina, ligera y a la vez muy robusta.

Apple lleva más de una década vinculada a este material. En 2010 firmó un acuerdo de licencia exclusiva con Liquidmetal Technologies para el uso de su propiedad intelectual en productos electrónicos de consumo. Desde entonces, el metal líquido ha aparecido tímidamente en piezas pequeñas, como herramientas de extracción de la SIM o componentes internos, pero nunca había dado el salto a un elemento estructural clave como sería la bisagra del iPhone Fold.

Las últimas filtraciones indican que ese salto se produciría precisamente con este modelo plegable. La compañía aprovecharía las ventajas del metal líquido en la bisagra para reducir holguras, crujidos y fallos prematuros, además de minimizar las tensiones sobre el panel flexible, un aspecto fundamental si se quiere evitar una degradación temprana de la pantalla en la zona de pliegue.

Chasis de titanio para mantener a raya peso y rigidez

Más allá de la bisagra, el resto del cuerpo del dispositivo también apunta alto. Diversas fuentes coinciden en que el chasis principal del iPhone Fold estaría fabricado en titanio, en una aleación revisada respecto a la que Apple ya ha usado en varias generaciones de sus modelos Pro. El objetivo sería claro: aumentar la resistencia estructural sin disparar el peso en un formato que ya de por sí integra más componentes.

El titanio ofrece una relación resistencia-peso superior al aluminio y al acero, lo que permite construir marcos finos y rígidos. En un teléfono plegable, donde conviven dos mitades unidas por una bisagra y una batería dividida en varias celdas, esa rigidez adicional ayuda a evitar torsiones no deseadas y mejora la sensación de solidez al abrir y cerrar el terminal.

En los últimos meses han aparecido rumores que mencionan también la posible presencia de aluminio en la estructura, ya sea en forma de piezas híbridas o en versiones alternativas pensadas para reducir costes. Sin embargo, las filtraciones más recientes centradas en el modelo de referencia apuntan con más fuerza a un enfoque de gama alta, combinando metal líquido en la bisagra y titanio en el chasis para diferenciar este primer plegable del resto del catálogo.

La elección de titanio no estaría exenta de retos. Es un material más caro y complicado de mecanizar que el aluminio, lo que puede encarecer la fabricación. Aun así, en un producto que se situará claramente en la franja ultra premium del mercado europeo, Apple podría priorizar la sensación de calidad y la durabilidad por encima del ahorro en costes de producción.

En cualquier caso, el uso combinado de bisagra de metal líquido y marco de titanio buscaría un mismo fin: conseguir que el iPhone Fold se perciba sólido y ligero a la vez, evitando la sensación de “ladrillo” que aún arrastran algunos plegables de primera hornada.

Pantallas, formato y diseño: un plegable tipo libro con medidas poco habituales

En el apartado de diseño, las filtraciones sitúan al iPhone Fold en el grupo de los plegables tipo libro, más cercanos al formato tablet cuando se despliegan. Se habla de una pantalla interna en torno a las 7,7 pulgadas y una pantalla externa cercana a las 5,4-5,5 pulgadas, cifras que se repiten con ligeras variaciones según la fuente. Este planteamiento dejaría un panel interior con proporción cercana al formato 4:3 y resolución en torno a 2.713 × 1.920 píxeles, pensado para tareas de productividad ligera, navegación o consumo multimedia con más espacio que el de un iPhone convencional. El panel exterior, más compacto, permitiría usar el móvil plegado como un smartphone tradicional, sin obligar al usuario a abrirlo constantemente para tareas rápidas.

Los rumores también señalan que Apple estaría trabajando para reducir al mínimo el pliegue visible en la pantalla interna. Para ello, combinaría el uso de la bisagra de metal líquido con nuevas capas en el panel OLED y un sistema de encapsulado en el que el filtro de color se situaría directamente sobre la capa protectora, con el fin de simplificar la estructura y mejorar la flexibilidad sin sacrificar calidad de imagen.

En lo que respecta al grosor, se barajan cifras de alrededor de 5,6 mm cuando el dispositivo está desplegado y algo más de 11 mm al cerrarse, lo que lo colocaría entre los plegables más delgados del mercado si esas medidas se confirman. Este dato es especialmente relevante en Europa y España, donde suele valorarse mucho que el móvil no resulte demasiado voluminoso en el día a día.

Otro de los puntos llamativos es la posible apuesta por cámaras integradas bajo la pantalla interna, al menos en el panel principal, siguiendo una línea similar a la vista en algunos modelos de Samsung. En la parte trasera, las filtraciones más consistentes apuntan a un módulo dual de 48 megapíxeles, aunque sin detallar por ahora las combinaciones exactas de sensores.

Hardware interno: procesador de nueva generación y adiós (temporal) a face id

Aunque todavía quedan detalles por confirmar, el corazón del iPhone Fold estaría formado por un chip A20 Pro acompañado de 12 GB de memoria RAM y un módem C2 con conectividad 5G de nueva generación. Este conjunto situaría al dispositivo al nivel —o por encima— de los futuros modelos Pro de la gama convencional, algo lógico si se tiene en cuenta su posicionamiento de precio.

Uno de los cambios más comentados sería la posible desaparición de Face ID en favor de un lector de huellas Touch ID integrado en el botón lateral. Esta decisión buscaría liberar espacio interno para la bisagra, la batería y el conjunto de pantallas, además de simplificar el frontal, especialmente en la pantalla externa, donde un notch tradicional resultaría difícil de justificar en un diseño de nueva generación.

En el apartado energético, varios informes hablan de una batería de doble celda con capacidad total superior a los 5.500 mAh. Esta configuración permitiría alimentar las dos pantallas y el hardware avanzado sin disparar el grosor, algo clave en un plegable que quiere competir en ligereza con modelos ya asentados en el mercado europeo.

En cuanto al sistema de cámaras, además del módulo trasero dual, se espera la presencia de dos cámaras frontales: una asociada a la pantalla exterior y otra integrada en la interna, posiblemente bajo el panel. De esta forma, el usuario podría realizar videollamadas o selfies tanto con el móvil abierto como cerrado, adaptándose mejor a distintos escenarios de uso.

La suma de estos componentes sitúa al iPhone Fold como un dispositivo claramente orientado a quienes buscan lo último en hardware y diseño, asumiendo precios muy elevados. No parece que vaya a ser un modelo de volumen, sino más bien una especie de escaparate tecnológico con el que Apple probará la reacción del mercado europeo ante su primera apuesta plegable.

Calendario de lanzamiento y precio esperado en europa

Sobre fechas, las distintas fuentes empiezan a converger en una ventana temporal relativamente clara. El iPhone Fold se presentaría, en principio, en la segunda mitad de 2026, probablemente en el mismo evento en el que se anuncien los iPhone 18 Pro. Sin embargo, varias filtraciones apuntan a que la disponibilidad real en tienda podría retrasarse a principios de 2027, algo que no sería inusual en un producto tan complejo.

Esta estrategia permitiría a Apple ganar margen para pulir la producción y ajustar la fabricación de la bisagra de metal líquido, un componente mucho más delicado que los habituales. También daría tiempo a coordinar lanzamientos escalonados por regiones, algo relevante de cara a su llegada a mercados como España y el resto de Europa, donde la logística y la normativa pueden añadir cierta complejidad.

En cuestión de precio, las estimaciones iniciales sitúan al iPhone Fold en una franja de entre 2.000 y 2.500 dólares, lo que se traduciría en cifras que rondarían los 1.850-2.300 euros al aplicar los habituales ajustes de cambio e impuestos europeos. Otras fuentes, algo más agresivas, mencionan directamente un precio en torno a los 2.499 euros para el mercado comunitario.

Con estas cifras, el iPhone Fold se colocaría por encima incluso de los modelos iPhone 18 Pro Max, entrando de lleno en la gama ultra premium de los plegables y compitiendo cara a cara con dispositivos como los Galaxy Z Fold más avanzados. No será, por tanto, un producto pensado para todos los bolsillos, sino para un público que prioriza estar en la primera fila de la innovación.

Si se cumplen los plazos que manejan los analistas, Apple todavía dispone de margen para ajustar materiales, optimizar la producción de la bisagra y definir su estrategia comercial. Pero el mensaje que dejan estas filtraciones es claro: el primer iPhone plegable no buscará sorprender por