Un vistazo general a ios 26.3 beta 3
La tercera beta de iOS 26.3 llega apenas una semana después de la anterior, algo que confirma que Apple está ya en fase de cierre de esta versión. La compilación se publica como beta para desarrolladores y también como Public Beta 3, y se instala la beta de iOS 26, como de costumbre, desde Ajustes en los dispositivos inscritos en los programas oficiales.
A nivel de grandes titulares, iOS 26.3 no estrena rediseños radicales ni funciones de Apple Intelligence de cara al usuario. En lugar de eso, el ciclo 26.3 se ha utilizado para ajustar mensajería, privacidad de la localización, herramientas de migración entre plataformas y compatibilidad con accesorios, con especial atención a lo que exige la normativa europea.
Desde las primeras compilaciones, lanzadas a partir del 18 de diciembre de 2025, Apple viene introduciendo tres pilares clave: un protocolo para pasar del iPhone a Android por proximidad, una nueva interfaz para reenviar notificaciones a dispositivos de terceros (limitada a la Unión Europea) y los primeros ajustes internos para soportar RCS Universal Profile 3.0 con cifrado extremo a extremo.
Todo ello se combina con lo que solemos ver en una versión “.3”: decenas de correcciones de errores, parches de seguridad y pequeños cambios visuales repartidos por el sistema, que rara vez aparecen en las notas oficiales pero sí se notan en el uso diario, sobre todo en estabilidad y consumo de batería.
“limitar ubicación precisa”: nueva capa de privacidad frente a la red móvil
La novedad más llamativa de iOS 26.3 Beta 3 es un ajuste de privacidad bautizado como “Limit precise location” o “Limitar ubicación precisa”, enfocado a controlar qué sabe la operadora móvil sobre nuestra posición. Hasta ahora, las compañías podían estimar con bastante detalle dónde está el iPhone combinando información de torres de telefonía y otros datos de red.
Con este ajuste activado, iOS reduce la precisión de los datos de localización que se comparten con la red móvil. En vez de permitir una aproximación casi de “calle y número”, la operadora pasa a manejar una referencia más amplia, a nivel de zona o barrio. Es decir, sigues siendo localizable para lo imprescindible, pero con menos detalle de cara a la infraestructura del operador.
Es importante aclarar que este ajuste no cambia nada en los permisos de ubicación de las apps. Si una aplicación como Google Maps, Apple Maps o Buscar tiene autorización para acceder a tu localización, seguirá funcionando igual. La limitación actúa exclusivamente sobre la información que ve la red móvil, no sobre lo que controla el sistema de permisos de iOS.
Apple también ha querido dejar meridianamente claro que esta función no debería afectar a la calidad de la señal ni a la experiencia de uso diaria. La conexión de voz y datos se mantiene intacta, y el usuario no debería notar diferencias en cobertura o velocidad por tener activada la opción de limitar la ubicación precisa a nivel de operador.
Otro matiz importante: la ubicación que se envía a los servicios de emergencia durante una llamada sigue siendo igual de precisa. En este tipo de situaciones se mantiene el máximo nivel de detalle disponible por motivos de seguridad, de modo que la nueva configuración no interfiere en la capacidad de los servicios de emergencia para localizar al usuario.
Compatibilidad: módem c1/c1x y operadores que se sumen al cambio
La parte menos agradable de esta novedad es que no basta con instalar iOS 26.3 para poder usar “Limitar ubicación precisa”. La función depende tanto del hardware del iPhone como del soporte de la operadora, de modo que no todos los usuarios verán el nuevo ajuste en sus dispositivos.
Por el lado del hardware, la opción solo está disponible en dispositivos que integran los módems C1 o C1X diseñados por Apple. En la práctica, esto se traduce en una lista de equipos relativamente corta: iPhone Air, iPhone 16e y el iPad Pro con chip M5 en su versión con conectividad celular. Los iPhone con módems anteriores o de terceros no muestran el interruptor en los ajustes de la línea móvil.
Además, es imprescindible que la operadora implemente la función en su red. Apple ha documentado un primer grupo de compañías compatibles: Telekom en Alemania; EE y BT en Reino Unido; Boost Mobile en Estados Unidos; y AIS y True en Tailandia. En redes no compatibles, el ajuste puede aparecer atenuado o, directamente, no aparecer, incluso si el hardware del dispositivo es válido.
En el caso de España y de buena parte de Europa continental, de momento no hay operadores que figuren en la lista inicial. Lo razonable es esperar que, con el paso de los meses, más compañías se vayan sumando, sobre todo a medida que las autoridades de protección de datos y los reguladores pongan el foco en este tipo de controles de privacidad a nivel de red.
Para quienes cumplan los requisitos de hardware y operador, el camino para activarlo pasa por instalar iOS 26.3, ir a Ajustes > Datos móviles > número de teléfono correspondiente y buscar la nueva opción de “Limitar ubicación precisa” en la parte inferior del menú. Tras cambiar el interruptor, puede ser necesario reiniciar el dispositivo para que la configuración se aplique por completo.
Más privacidad “invisible” y sin romper las apps
Una de las ideas de fondo de este ajuste es que el usuario pueda reducir lo que sabe la red móvil simplemente por tener el iPhone encendido y conectado, incluso aunque mantenga a raya los permisos de localización de las apps. Es una capa de protección adicional, aplicada a un nivel donde hasta ahora el control era bastante opaco para la mayoría.
Apple insiste también en que la opción no altera en absoluto la precisión de la ubicación que utilizan las apps. Los Servicios de localización del sistema siguen funcionando igual; el cambio está en lo que puede reconstruir la operadora a partir del tráfico y la conexión. De esta manera, se evita romper aplicaciones de mapas, mensajería o domótica que dependen de una geolocalización precisa.
Este movimiento encaja con la estrategia de los últimos años, en la que Apple ha ido trasladando cada vez más funciones sensibles al hardware propio, como ocurre con estos módems C1 y C1X. Cuanta más lógica de privacidad y seguridad se ejecuta en componentes diseñados internamente, más control tiene la compañía sobre su comportamiento y sobre la forma de cumplir con distintas normativas.
Al mismo tiempo, la limitación inicial a unos pocos modelos y operadores cuenta una historia conocida: muchas de las funciones nuevas llegan primero a una gama alta y a mercados concretos, para ir ampliándose después a medida que las redes y los dispositivos se renuevan.
Rcs, mensajes y el futuro de la burbuja verde
Más allá del nuevo ajuste de localización, iOS 26.3 Beta 3 sigue afinando una de las grandes líneas maestras de esta versión: la preparación del terreno para RCS Universal Profile 3.0 con cifrado extremo a extremo. El cambio no se aprecia todavía en la interfaz de Mensajes, pero sí en los archivos internos y en los paquetes de configuración de los operadores.
En las betas previas de iOS 26.3 se ha detectado un nuevo parámetro en los carrier bundles que permite activar o desactivar el cifrado E2EE para RCS. Es una especie de interruptor de servicio que los operadores podrán utilizar cuando sus redes estén listas para soportar la nueva especificación lanzada por la GSMA en 2025.
El salto a RCS 3.0 abre la puerta a funciones muy similares a iMessage en el canal “verde”: cifrado real entre iOS y Android, respuestas en línea, edición de mensajes, deshacer envíos y reacciones completas sin depender de soluciones a medias. Hasta ahora, el RCS en iOS era más un paso de modernización de los SMS que un canal realmente seguro.
Por el momento, la beta 3 no enciende aún el cifrado extremo a extremo de forma generalizada. Ningún operador ha anunciado fechas concretas para activar esta opción en sus redes, y Apple se limita a incluir el soporte necesario para cuando llegue el momento. Es, sobre todo, un mensaje de fondo: la vieja asociación de “burbuja verde igual a canal inseguro” empieza a perder sentido técnico.
Si RCS cifrado se extiende de forma amplia, la frontera entre iMessage y los mensajes verdes será menos una cuestión de seguridad y más un tema de ecosistema y experiencias adicionales. Para los usuarios europeos, acostumbrados a una fuerte presión regulatoria en materia de interoperabilidad, este cambio puede ser especialmente relevante en los próximos años.
Transferir de iphone a android: menos fricción al cambiar de plataforma
Otro de los puntos interesantes de iOS 26.3 es la aparición de un nuevo asistente de migración pensado para pasar de iPhone a Android. Hasta ahora, cambiar de ecosistema implicaba combinar copias de seguridad, aplicaciones de terceros y, en no pocas ocasiones, visitas a tiendas físicas para no perder datos por el camino.
Con esta versión, Apple incorpora en el sistema un marco de “Transferir a Android” que detecta un terminal Android cercano, establece un código de emparejamiento y replica en el nuevo dispositivo buena parte del contenido del iPhone. La idea es que la experiencia sea similar —pero en sentido inverso— a la que ya existía desde hace años con la app “Mover a iOS” de Google.
Entre los datos que se pueden trasladar figuran fotos, mensajes, notas, aplicaciones descargadas desde la App Store, contraseñas del llavero y el número de teléfono asociado, dejando fuera información especialmente sensible como registros de salud o notas protegidas. El objetivo es que el usuario no tenga la sensación de “empezar de cero” al dar el salto.
En términos prácticos, esta reducción de fricción convierte el cambio de plataforma en una decisión más basada en precio, prestaciones y servicios, y menos en el miedo a perder años de contenido personal. Para Apple, implica aceptar que parte de su retención ya no puede descansar en la incomodidad técnica de migrar a Android.
Desde el punto de vista del mercado europeo, donde Android sigue dominando en número de dispositivos y Apple concentra el segmento más premium, este tipo de herramientas obligan a competir más en calidad de servicios, soporte y experiencias, y menos en “cerrar la puerta de salida”.
Europa y el dma: notificaciones y accesorios de terceros
La Unión Europea sigue siendo uno de los grandes motores de cambio para iOS, y 26.3 no es una excepción. La Ley de Mercados Digitales (DMA) obliga a plataformas consideradas “guardianes de acceso” a abrir determinadas funciones a terceros, y Apple está adaptando su sistema, a veces a regañadientes, para cumplir con estas obligaciones.