Trucos y tips de Slack en Mac para producir más en tu día a día
Roger Casadejús PérezFull stack web developer y SEO + miembro del blueteam en ciberseguridad web
Trucos y tips de slack en mac para producir más en tu día a día
Si usas Mac a diario para trabajar, es muy probable que Slack sea el centro de casi toda tu comunicación con el equipo. Lo que quizá no tengas tan claro es que, según cómo lo configures y lo uses, puede ser tu mejor aliado para producir más… o una máquina de distracciones constantes. La diferencia no está en la app, sino en los trucos que conoces y en los hábitos que creas alrededor de ella.
En esta guía vas a encontrar un recopilatorio muy completo de trucos, atajos, tips de productividad y funciones poco visibles de Slack en Mac. Vamos a mezclar lo básico que todo el mundo debería dominar con utilidades más avanzadas: formato de texto, recordatorios, GIFs, encuestas, gestión de canales, automatizaciones, atajos de teclado, integraciones con Google Drive, calendario y mucho más. Todo explicado en castellano de España, con un tono cercano, y pensado para que puedas aplicar cada cosa desde hoy.
Dar formato a tus mensajes en slack: texto que se entiende de un vistazo
Uno de los errores más habituales es escribir en Slack como si fuera un chat cualquiera, cuando en realidad un buen formato de mensaje hace que la gente entienda rápido qué es importante y qué no. Desde Mac puedes aplicar estilos básicos usando símbolos o atajos de teclado muy sencillos. Para escribir en negrita, rodea la palabra o frase con dos asteriscos o usa el atajo de teclado en Mac: Cmd + B. De este modo, algo como importante se mostrará resaltado y será más fácil de localizar cuando alguien repase el canal más tarde. Si quieres marcar algo en cursiva, envuelve el texto con guiones bajos o pulsa Cmd + I en macOS. Es útil para matices, comentarios entre líneas o aclaraciones que no son el núcleo del mensaje pero sí aportan contexto.
Cuando necesites indicar que algo ha quedado obsoleto, prueba con el tachado: pon una virgulilla (la tilde de la ñ: ~) al inicio y al final del texto, o recurre al atajo Cmd + Shift + X. Verás el contenido con una línea cruzándolo, perfecto para mostrar tareas que han cambiado o decisiones descartadas. Slack también soporta fragmentos de código o texto preformateado. Para resaltar una palabra como código, rodéala con una comilla invertida: así. Si lo que quieres es pegar varias líneas (por ejemplo, un trozo de log, SQL o pseudocódigo), utiliza tres comillas invertidas antes y después en líneas separadas. La app lo mostrará en un bloque monoespaciado muy legible.
Por último, tienes las citas. Si inicias una línea con el símbolo >, Slack crea un bloque citado, muy práctico para responder a frases concretas o destacar instrucciones que vienen de otra persona o de documentación externa.
Personalizar el aspecto de slack en mac para trabajar más cómodo
Vas a pasar muchas horas al día con Slack abierto, así que ajustar el diseño a tus ojos y a tu forma de trabajar es casi obligatorio. Aunque no puedas cambiar el color del fondo de los mensajes, sí puedes tocar el tema de la barra lateral y el contraste general. En la versión de escritorio para Mac, haz clic en el nombre de tu espacio de trabajo en la esquina superior izquierda y entra en «Preferencias». Desde ahí, en la sección de temas o «Barra lateral», puedes elegir entre varios esquemas de color predefinidos. Hay opciones estándar y otras optimizadas para personas con protanopia o tritanopia, algo muy útil si quieres mejorar la accesibilidad del entorno.
El área de conversación mantiene el mismo tono claro u oscuro según elijas, pero la barra lateral se adapta al tema. Por eso es importante elegir un combinado de colores que te permita distinguir bien canales, menciones y estados sin tener que forzar la vista. Además, en la parte inferior del panel de temas siempre puedes pegar un conjunto de códigos hex personalizados para crear tu propia paleta. Si trabajas muchas horas seguidas, compensa probar con un modo oscuro o temas con menos brillo. En pantallas Retina de Mac, un contraste más suave reduce bastante la fatiga ocular a última hora del día. Ten en cuenta que estos cambios son puramente locales: cada persona puede usar el tema que quiera sin afectar al resto del equipo.
Controlar notificaciones y modo no molestar para proteger tu foco
Uno de los puntos clave para producir más con Slack es dominar las notificaciones y cortar el ruido. Responderlo todo al segundo no es sinónimo de productividad; muchas veces significa justo lo contrario. En Mac, fíjate en el icono de la campana que aparece junto al nombre del espacio en la barra superior de la app. Si haces clic, verás la opción de activar el modo No molestar durante un periodo concreto: 20 minutos, 1 hora, 2 horas, 4 horas, 8 horas o un día completo. Mientras esté activo, aunque alguien te mencione o te envíe un mensaje directo, no recibirás avisos sonoros ni emergentes.
Cuando tengas este modo activo, tu estado incluirá unas pequeñas “Z” indicando que no estás disponible, y la campana también mostrará el icono silenciado. Puedes reanudar las notificaciones en cualquier momento haciendo clic de nuevo y seleccionando “Desactivar”. Es ideal para sesiones de concentración profunda o para escribir sin interrupciones. Más allá de esto, entra en «Preferencias > Notificaciones» para afinar a qué haces caso y a qué no. Puedes limitar los avisos a menciones directas y palabras clave, reducir o eliminar notificaciones de ciertos canales o incluso definir horarios en los que Slack no te molestará salvo que te hagan un ping directo.
Un truco muy útil en empresas grandes es silenciar canales que no te afectan de forma directa pero que necesitas tener visibles. Basta con abrir el canal, desplegar el menú de opciones del mismo y marcarlo como «Silenciar». Seguirás pudiendo entrar y leer cuando quieras, pero el número de alertas se reduce de manera drástica.
Estados, calendario y presencia: que todo el mundo sepa si estás disponible
Evitar malentendidos sobre la disponibilidad es clave. Slack en Mac permite que tu estado muestre automáticamente si estás en una reunión, de vacaciones o concentrado, especialmente si lo integras con tu calendario. Desde la app de escritorio, haz clic en tu foto de perfil y selecciona la opción de cambiar estado. Verás varias plantillas típicas (por ejemplo, «En una reunión» o «Fuera de la oficina»), pero también puedes escribir tu propio mensaje y añadir un emoji representativo, además de decidir cuándo caduca ese estado para que no se quede algo obsoleto.
Si utilizas Google Calendar o el calendario de Outlook, o sueles coordinar videollamadas con herramientas de videoconferencia para Mac, puedes añadir esas aplicaciones a tu espacio de Slack desde un Mac. En la barra lateral, abre «Aplicaciones» (o «Más» y luego «Aplicaciones») y busca el calendario que utilices. Una vez vinculado, tendrás la opción de sincronizar tu estado con los eventos, de forma que cuando tengas una reunión marcada, Slack cambie automáticamente a algo como «En reunión» y pauso parte de las notificaciones.
Recuerda que Slack detecta la inactividad en tu Mac. Si llevas un rato sin tocar el teclado o el ratón, pasarás a estado ausente para los demás, sin necesidad de que tú hagas nada. En cuanto vuelvas y muevas el cursor o escribas, reaparecerás como activo.
Canales, favoritos y mensajes fijados: poner orden en tu espacio de trabajo
Para que Slack no se convierta en un caos, es básico organizar bien los canales y destacar lo que realmente necesitas tener a mano. Piensa en los canales como en hilos temáticos que agrupan todo lo que pasa sobre un proyecto, área o asunto. En la parte izquierda de la ventana verás tus canales. Puedes marcar como favoritos los más relevantes haciendo clic en el icono de la estrella debajo del nombre del canal o del chat directo. Todo lo que esté marcado así aparecerá al principio de la barra lateral, ideal para el canal de tu equipo principal, proyectos clave y mensajes directos con tu responsable.
Si tu empresa es grande y te han añadido a montones de grupos, te interesa revisar las opciones de «Preferencias > Avanzado». Hay una configuración de lista de canales llamada «My unreads, along with everything I’ve starred» que muestra en la barra lateral solo lo que está sin leer y lo que tienes con estrella. Mano de santo para reducir ruido.
En muchos casos, conviene crear un canal de bienvenida para nuevas incorporaciones. Desde Mac, pulsa en «Añadir canal» o en el símbolo + junto a la cabecera de «Canales». Dale un nombre claro tipo «bienvenida» o «onboarding» y deja fijados en la parte superior documentos de normas, guías de uso de Slack, enlaces a herramientas internas y cualquier recurso básico. Así, cada persona que entra tiene un sitio único donde empezar sin saturar el canal general.
No olvides que puedes fijar mensajes importantes dentro de cualquier canal. Coloca el cursor sobre el mensaje relevante (contraseñas compartidas, instrucciones, acuerdos, enlaces a carpetas críticas) y usa la opción de fijar. Luego podrás acceder a esa colección de mensajes anclados desde el menú del canal, sin tener que forzar la vista cada vez.