Menú Cerrar

Nueva Siri potenciada con Gemini: así cambia la estrategia de Apple en IA


4.4/5 - (114 votos)

Una alianza estratégica entre apple y google para llegar a la nueva siri

La colaboración entre ambas compañías se articula en un acuerdo plurianual por el que los modelos de Apple se apoyarán en la familia Gemini de Google y en parte de su infraestructura en la nube. No se trata de un mero ajuste técnico, sino de un cambio profundo en la forma en la que Apple construye sus servicios de inteligencia artificial.

Desde Google se ha explicado que Gemini será la base tecnológica de muchas de las próximas funciones de Apple Intelligence, empezando por una Siri rediseñada. El objetivo es que el asistente deje de responder solo a órdenes concretas y sea capaz de mantener conversaciones naturales, interpretar contexto y encadenar tareas complejas.

Por su parte, Apple presenta este pacto como una jugada pragmática para ganar tiempo y fiabilidad. Tras varios tropiezos internos en el desarrollo de su propia IA generativa, la compañía evaluó distintas alternativas, como un acercamiento más profundo a OpenAI, antes de decantarse por Gemini, que consideró la opción más sólida para sus modelos de base.

Esta relación se ha descrito como un caso claro de «coopetencia»: dos competidores directos que se alían para resistir mejor la presión de otros actores, como las grandes startups de IA o proyectos como ChatGPT, que ya habían tomado ventaja en el terreno de la conversación natural.

En este contexto, estar en el corazón de los dispositivos de Apple es un espaldarazo estratégico enorme para Google, que refuerza a Gemini como estándar de referencia en el mercado. Para Apple, el beneficio es inmediato: obtiene acceso a modelos de última generación sin tener que esperar varios ciclos más de desarrollo interno.

Cómo será la nueva siri potenciada con gemini

La hoja de ruta que se ha ido filtrando apunta a una reconversión completa de Siri en asistente conversacional, accesible desde iPhone, iPad y Mac. La versión actual, que llevaba años acusando el desgaste, se ha quedado corta frente a la fluidez de chatbots como ChatGPT o el propio Gemini de Google.

Con Gemini bajo el capó, se espera que la nueva Siri entienda mucho mejor el lenguaje natural, recuerde el contexto y enlace varias acciones seguidas. Eso incluye desde responder preguntas complejas hasta resumir textos, generar contenido, manejar tareas entre distintas aplicaciones o actuar según lo que el usuario tenga en pantalla.

Los planes internos de Apple pasan por que Siri pueda acceder a datos personales del usuario y al contenido visible en el dispositivo —como correos, notas, mensajes o documentos— siempre dentro de los límites de la configuración de privacidad. A partir de ahí, el asistente podría automatizar tareas que hoy requieren varios pasos manuales.

El objetivo declarado por la compañía es que Siri «ayude a los usuarios a encontrar lo que necesitan y a hacer las cosas rápido», pero con una conversación mucho más flexible y menos rígida. En la práctica, la experiencia se parecerá más a chatear con un modelo generativo que a dictar órdenes a un asistente tradicional.

En paralelo, Apple quiere que esta nueva versión de Siri sea también una plataforma para desarrolladores y empresas. La integración de Gemini debería facilitar la creación de flujos personalizados dentro de apps, automatizaciones más inteligentes y usos específicos en sectores como productividad, educación o servicios profesionales.

Fechas previstas, fases de despliegue y relación con ios

Los planes temporales que se manejan en los distintos informes coinciden en que Apple quiere enseñar su nueva Siri potenciada con Gemini en una presentación a mediados o finales de febrero. La compañía aprovecharía ese momento para mostrar en directo algunas de las funciones y marcar el tono de su nueva estrategia de IA.

Tras esa primera presentación, la idea es que las funciones iniciales se desplieguen en una actualización intermedia de iOS, identificada como iOS 26.4. Esta versión entraría primero en fase beta para un grupo limitado de usuarios y, algo más tarde, llegaría al resto de dispositivos compatibles mediante una actualización de software convencional.

Desde ahí, el calendario contempla una segunda gran oleada de novedades junto con iOS 27, macOS 27 y iPadOS 27. En ese momento, Siri daría el salto a un chatbot más completo, con más memoria conversacional, mayor capacidad de razonamiento y una integración todavía más profunda con Apple Intelligence.

Este despliegue por etapas responde a una estrategia clara: evitar lanzar una Siri «a medio hacer». Apple es consciente de que un estreno accidentado podría reforzar la percepción de que va tarde en la carrera de la IA, de modo que prefiere probar, pulir y abrir funciones de forma gradual.

En todo caso, los plazos no son inamovibles. Fuentes cercanas a la compañía apuntan a que no se descartan pequeños retrasos si las pruebas internas detectan problemas, algo que no sorprendería visto el historial reciente de Apple Intelligence, cuyo despliegue ya ha sido más lento de lo previsto.

Compatibilidad, apple intelligence y el impacto en usuarios europeos

Una de las preguntas más repetidas entre los usuarios de España y Europa es qué dispositivos podrán disfrutar de la nueva Siri al completo. Aquí entra en juego la arquitectura de Apple Intelligence, que exige un nivel de hardware relativamente alto para ejecutar los modelos de IA en local. Más detalles sobre los sistemas y requisitos técnicos ayudan a entender esta limitación.

Apple ha marcado ya una línea técnica: para correr los modelos avanzados hace falta al menos 8 GB de RAM y un procesador como el A17 Pro o cualquiera de la familia Apple Silicon M en iPad y Mac. Esto limita la experiencia completa, a día de hoy, a los iPhone 15 Pro y posteriores y a los dispositivos más recientes de gama profesional. Consulta cómo evoluciona la memoria RAM en los terminales para entender mejor esta exigencia.

En el comunicado técnico de Google se detalla que Gemini funcionará combinando procesamiento en el propio dispositivo con ejecución en los servidores de Apple. Las tareas más ligeras se resolverán en local, mientras que las peticiones complejas se delegarán en la nube, en función de los recursos del dispositivo y del tipo de consulta. Más información sobre cómo funcionará Gemini en Siri aporta contexto técnico a este enfoque híbrido.

Este enfoque híbrido permite aprovechar al máximo el hardware de los terminales modernos y, al mismo tiempo, recurrir a centros de datos de alto rendimiento cuando la carga de trabajo lo exija. Por eso, los analistas dan por hecho que la Siri más avanzada solo estará disponible en los mismos modelos que ya soportan Apple Intelligence, dejando a muchos iPhone anteriores con funciones recortadas.

En mercados como España, donde la renovación del móvil suele espaciarse más y se mantiene el terminal varios años, esto puede generar una brecha clara entre usuarios: quienes tengan un modelo reciente disfrutarán de la experiencia completa, mientras que el resto podría recibir una versión capada o con menor protagonismo de Gemini.

Privacidad, nube y el papel de google en el ecosistema apple

Más allá de la parte técnica, una de las cuestiones más delicadas es cómo encaja esta alianza con el discurso de privacidad de Apple. La compañía ha construido buena parte de su imagen en Europa sobre la idea de que los datos del usuario se quedan en el dispositivo siempre que sea posible.

La firma de Cupertino insiste en que Apple Intelligence seguirá operando a través de su sistema Private Cloud Compute, una arquitectura que pretende que las peticiones se procesen de forma cifrada y segmentada, incluso cuando salgan del dispositivo. En teoría, ni Apple ni terceros deberían poder asociar esas consultas con identidades concretas.

Sin embargo, para aprovechar todo el potencial de los modelos más potentes de Gemini, Apple tendrá que recurrir a infraestructuras de alto rendimiento, como los centros de datos que Google ya utiliza para su propia IA generativa. Eso significa que una parte relevante de las peticiones complejas que haga la nueva Siri podría terminar pasando por servidores operados por Google.

Desde ambas compañías se subraya que Google no tendrá acceso a datos personales identificables y que el tratamiento se ajustará a los estándares de privacidad que Apple aplica en el resto de sus servicios. Aun así, este cambio supone un matiz importante respecto al mensaje que se lanzó inicialmente en la WWDC, cuando se prometió que la mayoría de interacciones con la IA se quedarían en el propio dispositivo.

En la Unión Europea, este nuevo escenario será observado con lupa. Los reguladores y las autoridades de protección de datos querrán saber qué se procesa en local, qué se envía a la nube y en qué condiciones, algo especialmente relevante en países como España, donde la sensibilidad hacia la privacidad es alta y las autoridades ya han sido firmes con otros servicios digitales.

Contexto competitivo, presión interna y consecuencias en el mercado

El viraje hacia Gemini no se entiende sin mirar el contexto.