Más anuncios en los resultados de búsqueda de la app store
Hasta ahora, cuando un usuario buscaba una app en la tienda, lo habitual era encontrarse un único resultado patrocinado en la parte superior de la lista, claramente identificado como anuncio, seguido del resto de aplicaciones mostradas de forma orgánica. Esa estructura va a cambiar: Apple habilitará múltiples ubicaciones publicitarias dentro de los propios resultados, mezclando anuncios con las apps que aparecen de manera natural.
La compañía confirmó que este nuevo modelo se activará el 3 de marzo, comenzando por Reino Unido y Japón, para posteriormente desplegarse en el resto de regiones donde opera su programa publicitario. Es decir, en cuestión de semanas, los usuarios de iPhone y iPad en Europa podrán notar que las búsquedas en la App Store incluyen más espacios promocionados entre las opciones de descarga.
Desde el punto de vista técnico, los anuncios no solo se mantendrán en la parte superior, sino que podrán aparecer también intercalados entre las diferentes apps que se muestran al desplazarse por la página de resultados. Esto será especialmente visible en búsquedas genéricas, donde hay más competencia por ocupar las primeras posiciones.
Apple ha indicado que los resultados de búsqueda con varias ubicaciones de anuncio estarán disponibles en iPhone con iOS 16.2 y en iPad a partir de la versión 16.2. Es decir, para ver estos cambios será necesario tener el dispositivo actualizado a una versión relativamente reciente de iOS o iPadOS.
Cómo funcionará el nuevo sistema de anuncios
Para los desarrolladores y anunciantes, el funcionamiento será relativamente sencillo: no tendrán que configurar campañas especiales para aparecer en las nuevas posiciones. Las campañas de búsqueda que ya estén activas se mostrarán de forma automática en más lugares dentro de la página de resultados, siempre que cumplan los requisitos de segmentación y relevancia establecidos por Apple.
Un detalle importante es que no será posible pujar por una ubicación concreta dentro del listado. Es decir, los anunciantes no podrán elegir si su anuncio aparece siempre arriba del todo, en mitad de la página o al final. En su lugar, será el algoritmo de Apple el que determine en qué huecos se muestra cada anuncio, en función de la puja, la calidad de la app, el historial de rendimiento y otros factores internos.
Este enfoque busca, en teoría, ser más equitativo y evitar que solo unas pocas empresas con grandes presupuestos monopolicen de forma permanente los primeros puestos. Al no existir una subasta por posiciones fijas, la visibilidad se reparte de manera más dinámica según el contexto de cada búsqueda y el comportamiento de los usuarios.
Apple insiste en que los anuncios estarán claramente identificados y en que el sistema se ha diseñado para mantener una cierta coherencia con la intención de búsqueda del usuario. Es decir, si alguien busca una app de recetas, el algoritmo debería priorizar mostrar anuncios relacionados con cocina o alimentación, y no aplicaciones sin relación alguna.
Más presencia publicitaria en hoy y en las fichas de las aplicaciones
El aumento de anuncios no se limitará al buscador de la App Store. La compañía seguirá explotando otros espacios que ya lleva tiempo utilizando, como la pestaña Hoy de la tienda y las recomendaciones situadas en la parte inferior de cada ficha de aplicación.
En la pestaña Hoy, donde aparecen colecciones de apps, historias y recomendaciones editoriales, los anuncios se integran visualmente con el resto de contenidos, aunque están marcados como promocionados. Con el nuevo impulso al programa publicitario, es previsible que estos formatos ganen más peso, sobre todo en mercados en los que Apple quiere reforzar la visibilidad de ciertas categorías.
También continuarán los anuncios que se muestran debajo de la descripción de las aplicaciones, en forma de sugerencias de otras apps relacionadas. Esta zona se ha convertido en un punto interesante para que los desarrolladores traten de captar descargas adicionales cuando un usuario está revisando alternativas dentro de un mismo segmento (por ejemplo, gestores de tareas, apps de deporte o herramientas de edición de fotos).
Además, se mantendrán los anuncios que aparecen en la lista sugerida de la pestaña Buscar, esa que se muestra antes incluso de que el usuario empiece a escribir una consulta. De esta forma, Apple cubre prácticamente todo el recorrido dentro de la App Store: desde que abrimos la sección de búsqueda hasta que consultamos la página de una app concreta.
Impacto para los usuarios: más anuncios, misma experiencia… en teoría
En el día a día, muchos usuarios empezarán a notar que, al hacer una búsqueda, deben pasar por más resultados patrocinados antes de llegar a las apps que realmente buscaban. En búsquedas muy concretas, la diferencia quizá sea mínima, pero cuando se trata de explorar nuevas aplicaciones o de buscar términos genéricos, los anuncios podrían ocupar un espacio notable en la parte visible de la pantalla.
Esto puede generar cierta frustración en quienes ya perciben que la tienda se ha vuelto más comercial con el paso del tiempo. La App Store se diseñó originalmente como un escaparate relativamente limpio, donde la relevancia orgánica era el principal criterio de ordenación. Con cada cambio, la publicidad gana terreno y la sensación de catálogo neutral se diluye un poco más.
Hay también un posible efecto colateral en los usuarios con menos experiencia tecnológica o personas mayores, que podrían descargar sin querer una app patrocinada creyendo que es la principal recomendación de Apple, simplemente porque aparece antes y con mayor visibilidad. Aunque los anuncios están etiquetados, no todo el mundo se fija en esos detalles, sobre todo si la interfaz se percibe como “oficial”.
Por otra parte, Apple recalca que no pretende convertir la App Store en un mosaico de banners ni en una página saturada de publicidad. La idea es integrar los anuncios de forma discreta pero efectiva, sin romper por completo la experiencia de navegación. Aun así, para los usuarios que usan la tienda a diario, el cambio será perceptible: verán más contenido promocionado mientras navegan entre categorías y recomendaciones.
Ventajas y riesgos para los desarrolladores europeos
En el lado de los desarrolladores, este movimiento abre una ventana interesante, especialmente para los estudios pequeños o medianos que compiten en mercados tan saturados como el europeo. Poder aparecer no solo en la cabecera, sino también en posiciones intermedias del listado, les ofrece más oportunidades de ganar visibilidad con presupuestos ajustados.
La ampliación de espacios publicitarios también implica que los costes por clic podrían repartirse de forma diferente. Al existir más huecos donde mostrar anuncios, la presión competitiva sobre la primera posición puede reducirse, y parte de esa inversión se desplazará hacia ubicaciones alternativas que, aunque menos prominentes, pueden funcionar bien para determinados nichos.
No obstante, esto también incrementa la dependencia de la publicidad de pago como vía principal para conseguir descargas. Las apps que basaban su crecimiento casi exclusivamente en posicionamiento orgánico podrían verse obligadas a destinar más recursos a campañas de búsqueda si quieren mantener su nivel de visibilidad en la App Store.
En Europa, donde hay un escrutinio especial sobre las prácticas de las grandes plataformas tecnológicas, habrá que ver cómo encaja este refuerzo de la publicidad con las normativas de competencia y transparencia. Cualquier movimiento que parezca favorecer en exceso las posiciones de pago frente a las orgánicas puede despertar el interés de los reguladores.
Un paso más en la apuesta publicitaria de apple
El programa de anuncios de búsqueda en la App Store ya representa una parte muy relevante de la división de Publicidad dentro de los Servicios de Apple. Los analistas estiman que los ingresos derivados de estas campañas alcanzan varios miles de millones de dólares al año, una cifra que la compañía quiere seguir haciendo crecer sin tener que recurrir a modelos más intrusivos en otras plataformas, como su servicio de streaming.
Comparado con lo que ocurre en otros entornos, como el buscador de Google, este movimiento no resulta especialmente sorprendente. Durante años, Google ha ido añadiendo más ubicaciones de anuncios y refinando la forma en que se mezclan con los resultados orgánicos. Apple parece querer replicar parte de esa lógica dentro de su ecosistema, aprovechando el enorme tráfico que concentra la App Store.
La clave estará en mantener un equilibrio razonable entre monetización y experiencia de uso. Si la publicidad se vuelve demasiado dominante, algunos usuarios podrían percibir que la tienda deja de ser un espacio de descubrimiento neutral para convertirse en un escaparate donde prima quien más paga. Si, en cambio, el aumento de anuncios se gestiona de forma prudente, el impacto podría ser asumible para la mayoría, que simplemente se acostumbrará a ver más etiquetas de “anuncio” en su día a día.
En cualquier caso, todo apunta a que la App Store que conoceremos a partir de marzo será un poco distinta: más espacios patrocinados, más peso de las campañas de búsqueda y una dependencia mayor de los algoritmos para ordenar qué ve cada usuario. Quienes usan la tienda de forma intensiva notarán estos ajustes antes y valorarán, con el tiempo, si el equilibrio sigue resultando razonable o si la balanza se inclina demasiado hacia la publicidad.