De un único macbook pro m5 a una gama completa
En octubre de 2025 Apple sorprendió al lanzar únicamente un MacBook Pro de 14 pulgadas con chip M5, dejando fuera tanto el modelo de 16 pulgadas como las versiones con procesadores Pro y Max que venían siendo habituales en generaciones anteriores. Aquello se interpretó como un movimiento algo precipitado, en medio de una semana cargada de novedades de hardware para Mac, más que como una renovación completa de la gama.
La propia Apple presentó el M5 como “el próximo gran cambio en la inteligencia artificial para Mac”, subrayando que su GPU incorpora un acelerador neuronal en cada núcleo y que el rendimiento en tareas de IA sería hasta 3,5 veces superior respecto a la generación previa. Ese primer portátil con M5 se ofrecía con CPU de 10 núcleos, GPU de 10 núcleos y opciones de 16 GB o 24 GB de memoria unificada, un conjunto orientado a usuarios avanzados pero no necesariamente al perfil más extremo del sector profesional.
Desde entonces, las miradas se han puesto en los modelos que faltan: un MacBook Pro de 16 pulgadas que reciba por fin el salto a M5, y nuevas configuraciones de 14 pulgadas con M5 Pro y M5 Max para quienes necesitan más potencia bruta. Los rumores coinciden en que estos equipos mantendrían el diseño actual, con pantallas de 14 y 16 pulgadas, pero darían un paso adelante en rendimiento, memoria y almacenamiento.
Macbook pro m5 pro y m5 max: orientados al trabajo profesional
En el segmento más exigente, la gran novedad sería la llegada de MacBook Pro de 14 y 16 pulgadas equipados con los chips M5 Pro y M5 Max. Estas variantes, siguiendo el patrón de generaciones anteriores, estarían pensadas para flujos de trabajo intensivos como edición de vídeo en alta resolución, renderizado 3D, compilación de grandes proyectos de código o producción musical avanzada.
Se espera que los M5 Pro y M5 Max amplíen el número de núcleos de CPU y GPU respecto al M5 estándar, manteniendo la base tecnológica de 3 nanómetros pero subiendo un peldaño en capacidad de cálculo sostenido. Aunque las fuentes no apuntan a un salto radical en el resto del hardware, sí se da prácticamente por hecho que habrá opciones de memoria unificada con mayor capacidad y un SSD más rápido para acelerar tanto el trabajo con archivos pesados como el arranque del sistema y de las aplicaciones profesionales.
Todo ello conviviría con el diseño que Apple ha consolidado en los últimos años: pantallas de alta calidad, sistema de sonido mejorado y un conjunto de puertos pensado para entornos profesionales, con HDMI, lector de tarjetas SD y conector MagSafe, reduciendo la dependencia de adaptadores externos.
Macbook air con chip m5: más potencia en el modelo ligero
Otro de los pilares de esta renovación sería el MacBook Air con chip M5, que se colocaría como el portátil de referencia para quienes priorizan ligereza y autonomía sin renunciar a un buen rendimiento. La información que circula en la cadena de suministro indica que el M5, fabricado con un proceso de 3 nanómetros de última generación, ofrecería una mejora en la CPU de en torno a un 12-15 % respecto a la generación previa y un aumento de hasta un 36 % en el apartado gráfico.
Este salto permitiría que el MacBook Air se moviera con más soltura en tareas como la edición ligera de foto y vídeo, juegos casuales y aplicaciones con funciones de inteligencia artificial integrada, manteniendo a la vez una de las señas de identidad de la gama: la larga duración de la batería. Las optimizaciones de eficiencia del chip M5 apuntan a reducir el consumo energético incluso ofreciendo más rendimiento, algo clave para un equipo pensado para usarse muchas horas lejos del enchufe.
A nivel de diseño no se esperan cambios radicales: Apple mantendría las opciones de tamaño y el aspecto general de los modelos actuales, centrándose en renovar el interior para hacer del Air con M5 un portátil equilibrado para estudiantes, trabajadores en movilidad y usuarios que combinan ocio y productividad.
Cuatro nuevos macbook con m5: cómo encajan en la estrategia de apple
Tomando en conjunto toda la información disponible, el plan de la compañía pasaría por articular hasta cuatro portátiles distintos alrededor del silicio M5: un MacBook Air renovado, el ya existente MacBook Pro de 14 pulgadas con M5, y las nuevas variantes de 14 y 16 pulgadas con M5 Pro y M5 Max. Esta estructura cubriría tanto el tramo de entrada a la gama Mac con chip M como el segmento profesional más alto dentro de los portátiles.
La estrategia encaja con la intención de Apple de extender el chip M5 al mayor número posible de dispositivos durante 2026. De hecho, el procesador ya está presente en el MacBook Pro de 14 pulgadas, además de otros productos como el iPad Pro o el visor Apple Vision Pro, y los planes filtrados para el ecosistema Mac hablan de que el M5 llegará también a Mac mini, Mac Studio e iMac a lo largo del año.
En el caso concreto de los portátiles, el despliegue de cuatro modelos permitiría afinar mejor el posicionamiento de cada equipo: el Air como opción ligera de uso general, el Pro con M5 como punto de entrada al rendimiento profesional, y las configuraciones con M5 Pro y M5 Max como referencia para estudios creativos, empresas de desarrollo y usuarios que necesitan la máxima potencia en formato portátil.
Un calendario que apunta a 2026 y a creator studio
El calendario de lanzamientos de Apple suele seguir un patrón bastante reconocible, y es precisamente ese historial el que está sirviendo de base a muchas de las predicciones sobre cuándo verán la luz estos nuevos MacBook. La compañía presentó todas las variantes de MacBook Pro con chip M4 a finales de octubre de 2024, mientras que el MacBook Air M4 se hizo esperar hasta marzo de 2025.
En octubre de 2025, sin embargo, la marca cambió de ritmo y apenas introdujo un único modelo de 14 pulgadas con M5, dejando fuera los procesadores Pro y Max. Eso ha llevado a varias fuentes a señalar principios de 2026 como el momento lógico para completar la gama. Una fecha que se repite en los informes es el 28 de enero de 2026, día en el que Apple tiene previsto lanzar su nuevo paquete de aplicaciones creativas bajo suscripción, Apple Creator Studio.
Este servicio agrupa herramientas profesionales como Final Cut Pro y Logic Pro junto con otras aplicaciones avanzadas, y se dirige claramente al mismo público que compra los modelos más potentes de MacBook Pro. De ahí que muchas voces vean probable que Apple aproveche la presentación de Creator Studio para anunciar, o al menos poner fecha, a los nuevos MacBook Pro con M5 Pro y M5 Max, reforzando el mensaje de que hardware y software están pensados para trabajar de la mano.
Queda por ver si Apple optará por presentar todos los portátiles con M5 en un mismo evento o si escalonará las novedades a lo largo del año, como ha hecho en generaciones previas. En cualquier caso, las filtraciones procedentes de la cadena de suministro y de fuentes cercanas al entorno de la compañía coinciden en que 2026 será el año en el que se complete el salto a M5 en la gama MacBook.
Qué aportan realmente los chips m5 a los nuevos macbook
Más allá de los modelos concretos, el elemento común de esta ofensiva es la propia arquitectura M5. Se trata de la familia de procesadores Apple Silicon de nueva generación para Mac, fabricada por TSMC con tecnología de 3 nanómetros y diseñada para ofrecer un equilibrio más eficiente entre rendimiento, gráficos y consumo energético.
Entre los datos que Apple ya ha hecho públicos y las cifras que se manejan en la industria, se habla de una CPU aproximadamente un 15 % más eficiente que la del M4, y de una GPU con potencia gráfica en torno a un 45 % superior. Parte de esta mejora se debe a la inclusión de un acelerador neuronal, pensado para acelerar tareas de inteligencia artificial y aprendizaje automático directamente en el dispositivo.
Esto se traducirá, en el día a día, en mejor rendimiento en tareas de IA integradas en macOS y en las aplicaciones creativas: desde la transcripción de audio en tiempo real hasta herramientas de edición con funciones automáticas más rápidas y precisas, pasando por asistentes inteligentes que aprovechen el procesamiento local. A la vez, la mejora en eficiencia debería permitir que los nuevos MacBook mantengan, o incluso estiren, las cifras de autonomía por las que los portátiles de Apple son conocidos.
Todo apunta a que la combinación de cuatro nuevos MacBook y la familia M5 colocará a la gama portátil de Apple en una posición especialmente competitiva en 2026, tanto en Europa como en España, donde el segmento de portátiles para teletrabajo, educación y creación de contenidos sigue creciendo. Para quienes estén valorando renovar equipo, el próximo año se perfila como un momento clave para ver qué propone Apple en cada tramo de precio y rendimiento.