Novedades de ios 26.2 que afectan directamente a airdrop
El despliegue de iOS 26.2 ha llegado cargado de ajustes para el iPhone: cambios visuales en la pantalla de bloqueo, mejoras en la puntuación del sueño, novedades en la app Juegos, letras sin conexión en Apple Music o recordatorios urgentes con alarma, entre otras funciones. Dentro de este paquete, una parte importante se centra en mejorar la experiencia de compartir contenido, donde AirDrop juega un papel clave.
Además de estos cambios, Apple ha aprovechado la actualización para ampliar la traducción en tiempo real en los AirPods a España y a varios países de Latinoamérica, consolidando su apuesta por la comunicación y la accesibilidad en su ecosistema. En ese contexto de seguridad y privacidad reforzadas encajan especialmente bien las nuevas opciones que recibe AirDrop con la versión 26.2.
En Europa y, en concreto, en España, donde el iPhone es habitual en entornos laborales, educativos y personales, estas mejoras no son un simple detalle técnico: buscan que compartir archivos sea más seguro, menos aparatoso y sin necesidad de cambiar de costumbres. El objetivo es que el usuario pueda seguir usando AirDrop “como siempre”, pero con más control.
De todas las novedades, las que más están llamando la atención son los denominados “AirDrop codes” o códigos de un solo uso y la nueva capacidad de que las transferencias continúen a través de internet si los dispositivos se separan durante el proceso, algo que hasta ahora solía terminar en fallo de envío.
Qué son los códigos de airdrop y qué problema vienen a resolver
La novedad más llamativa de AirDrop en iOS 26.2 es el sistema de códigos temporales de un solo uso. La idea es bastante sencilla: añadir una capa extra de verificación cuando quieres compartir con alguien que no está en tu agenda, evitando tener que abrir tu iPhone a todos los usuarios cercanos.
Hasta ahora, si necesitabas enviar algo a una persona que no figuraba como contacto, las opciones eran poco prácticas: activar «Todos durante 10 minutos» —con el riesgo de que cualquier dispositivo cercano pudiera intentar enviarte contenido— o crear un contacto nuevo solo para ese momento. La primera opción resultaba cómoda pero menos segura, mientras que la segunda podía ser un auténtico engorro.
Con los códigos de AirDrop, iOS 26.2 plantea un punto intermedio. El sistema permite autorizar de forma temporal a otra persona mediante un código que aparece en el dispositivo del receptor. Ese código se introduce en el iPhone del remitente para validar la conexión, de forma que ambos equipos se reconozcan mutuamente como destinos de AirDrop durante un tiempo limitado.
Apple describe esta función como una verificación adicional cuando se usa AirDrop con contactos desconocidos: el iPhone del receptor muestra un código numérico o alfanumérico en pantalla y el emisor debe introducirlo para poder completar la transferencia. Solo así se establece el vínculo, lo que reduce de entrada los intentos no deseados.
Cómo funcionan en la práctica los códigos de un solo uso
Desde el punto de vista del usuario, el funcionamiento de estos códigos es bastante directo. Cuando quieres compartir un archivo con alguien que no está en tu agenda, puedes recurrir a este código de autorización temporal en lugar de tocar tu configuración global de AirDrop.
En iOS 26.2 se mantienen las tres opciones clásicas de recepción: Desactivado, Solo contactos y Todos durante 10 minutos. Sin embargo, con la llegada de los códigos aparece en la práctica una cuarta vía: permitir el intercambio con personas concretas, aunque no estén guardadas como contacto, sin necesidad de abrir la recepción a cualquiera.
El proceso es sencillo: el dispositivo receptor genera un código que se muestra en su pantalla y que el remitente debe escribir en su iPhone antes de iniciar el envío por AirDrop. Una vez validado ese código, los dos dispositivos pasan a verse automáticamente como opciones de AirDrop disponibles, como si fueran contactos, pero sin que hayas tenido que crear ninguna ficha nueva.
Este emparejamiento no es indefinido, aunque tampoco caduca a los pocos minutos. Según la información facilitada por Apple, la autorización se mantiene durante un periodo máximo de 30 días, tiempo en el que ambos dispositivos seguirán reconociéndose como destinos de AirDrop sin necesidad de repetir el proceso de código.
Gestión de contactos de airdrop conocidos y plazo de 30 días
Ese plazo de 30 días de validez es uno de los detalles más interesantes del nuevo sistema. La idea es encontrar un equilibrio entre comodidad y protección: no se trata de abrir la puerta para siempre, pero tampoco de obligar a repetir el proceso cada vez que quieras enviar algo durante unas semanas.
Ejemplos de uso hay muchos, especialmente en España y el resto de Europa: un compañero de trabajo con el que colaboras en un proyecto temporal, un profesor que intercambia material con su alumnado, una empresa externa que te envía documentos durante un contrato puntual… En todos esos casos, no siempre tiene sentido añadir a la otra persona como contacto permanente, pero sí puede resultar útil mantener un canal de AirDrop operativo durante cierto tiempo.
Para controlar estos permisos, iOS 26.2 incorpora un apartado específico en la configuración. Si entras en Ajustes > General > AirDrop, verás una opción llamada algo así como “Gestionar contactos de AirDrop conocidos”, donde se agrupan las personas con las que has compartido alguno de estos códigos de un solo uso.
Desde ese menú es posible consultar qué dispositivos siguen teniendo autorización para encontrarte por AirDrop y revocar el acceso antes de que se cumplan los 30 días, si ya no lo necesitas. De esta forma, el usuario mantiene el control en todo momento, sin depender únicamente del vencimiento automático del permiso.
Ventajas frente a «todos durante 10 minutos» y «solo contactos»
Los códigos de AirDrop están pensados para cubrir un hueco que muchos usuarios venían arrastrando desde hace tiempo. La opción de «Todos durante 10 minutos» mejoró la seguridad respecto al antiguo “Todos” permanente, pero seguía implicando que cualquiera en las proximidades pudiera ver tu dispositivo durante ese intervalo.
En sitios concurridos —como oficinas abiertas, universidades, bibliotecas, cafeterías o medios de transporte— esto podía derivar en intentos de envío incómodos por parte de desconocidos. Con los códigos, en cambio, la conexión exige una interacción explícita entre emisor y receptor, lo que limita de manera efectiva los usos no deseados.
La otra alternativa, «Solo contactos», es muy segura, pero en muchas situaciones se queda corta. Añadir a alguien a tu agenda solo para compartir unos pocos archivos durante unos días puede parecer excesivo, y rellenar datos innecesarios no siempre compensa cuando se trata de un encuentro puntual.
La nueva función de iOS 26.2 permite así un término medio: no hace falta abrir la recepción a todo el mundo ni inflar la lista de contactos con personas temporales. El sistema de códigos es rápido, fácil de usar y encaja muy bien con las exigencias de privacidad que marcan las regulaciones europeas, donde el tratamiento y exposición de datos personales están especialmente vigilados.
Continuidad de airdrop a través de internet cuando los dispositivos se separan
La otra gran mejora de AirDrop en iOS 26.2 tiene que ver con lo que ocurre una vez que se ha iniciado la transferencia. Hasta ahora, si durante el envío uno de los dispositivos se alejaba demasiado o se perdía la conexión directa, el proceso se interrumpía y había que empezar de cero, algo que resultaba bastante frustrante en el uso real.
Con la nueva versión del sistema, Apple ha hecho que AirDrop sea más flexible. El envío sigue comenzando como siempre, mediante una conexión local directa entre los dispositivos. Pero si en medio del proceso los equipos dejan de estar lo suficientemente cerca, iOS puede optar por continuar la transferencia usando una conexión a internet, siempre que se cumplan ciertos requisitos.
Desde el punto de vista del usuario, nada cambia en la forma de usarlo: eliges la foto o el archivo, pulsas en compartir, seleccionas AirDrop y esperas. Lo que cambia es que ahora el sistema tiene más margen para adaptarse a movimientos, despistes y situaciones en las que alguien se levanta y se va sin preocuparse de esperar a que termine la barra de progreso.
Es importante dejar claro que esto no convierte AirDrop en un servicio de almacenamiento en la nube. No estamos ante un sistema de subir archivos a un servidor y descargarlos después, sino ante un respaldo puntual de la transferencia original, que sigue basándose en el envío directo entre los dos dispositivos implicados.
Limitaciones y requisitos de las nuevas funciones de airdrop
A pesar de lo útiles que resultan estas novedades, Apple mantiene ciertas limitaciones para que AirDrop siga siendo lo que siempre ha sido: una herramienta para compartir archivos puntuales de forma rápida y sencilla, no un sustituto de otros métodos de sincronización más complejos.
La continuidad a través de internet no se activa en todas las situaciones. Depende de que ambos dispositivos tengan una conexión adecuada y una versión de software compatible, y de que el sistema valore que puede completar la transferencia con garantías. Si los equipos permanecen cerca, el envío se realiza como siempre, utilizando la conexión local, sin necesidad de recurrir a la red.
En cuanto a los códigos de un solo uso, es imprescindible que tanto el emisor como el receptor cuenten con iOS 26.2 o una versión que soporte esta función. Si uno de los dispositivos no está actualizado, habrá que seguir utilizando las opciones tradicionales de AirDrop o recurrir a otros métodos de envío, como mensajería, correo electrónico o plataformas en la nube.
En la práctica, estas mejoras refuerzan los escenarios de uso más habituales en España y en el resto de Europa: compartir fotos tras una comida familiar, pasar un documento durante una reunión, enviar materiales en un entorno educativo o transferir archivos entre tu propio iPhone, iPad y Mac sin preocuparte tanto por la distancia o por tener que modificar ajustes cada dos por tres.
Con iOS 26.2, AirDrop se consolida como una función más robusta y adaptable: los códigos de un solo uso ofrecen una manera cómoda y controlada de compartir con personas que no están en tu agenda, mientras que la posibilidad de completar envíos a través de internet reduce los fallos y repeticiones. Sin grandes fuegos artificiales, estas dos mejoras encajan con la línea habitual de Apple: cambios silenciosos, orientados al día a día, que buscan equilibrar comodidad y privacidad en mercados como el español y el europeo, donde ese equilibrio empieza a ser casi tan importante como la velocidad de la propia transferencia.