Freeday, la app que ayuda a los autónomos a no perder días de trabajo

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Qué es freeday y qué problema resuelve a los autónomos

Freeday es una aplicación móvil que conecta a autónomos disponibles con empresas, otros profesionales e incluso particulares que necesitan cubrir trabajos puntuales. En lugar de resignarse a esos «días en blanco» tan habituales, la app convierte esas horas perdidas en oportunidades reales de facturación.

La filosofía es clara: cuando tú no puedes trabajar en tu obra prevista, seguramente otro profesional esté desbordado y necesite manos. O al revés: tú puedes ser quien va justo de tiempo y requiere ayuda extra para acabar un proyecto en plazo. Freeday actúa como un punto de encuentro inmediato entre oferta y demanda.

En la aplicación, los autónomos crean un perfil profesional indicando los oficios que dominan, su zona de trabajo y la disponibilidad. Al mismo tiempo, empresas, pequeños negocios y otros profesionales publican sus necesidades: un refuerzo para una reforma, un electricista para una avería urgente, un maquillador para un evento, etc.

La plataforma utiliza geolocalización, filtros por oficio y un mapa interactivo para mostrar quién está libre y cerca de donde se requiere el servicio. Así, en cuestión de minutos, se puede pasar de tener un día tirado a cerrar un nuevo encargo con otro autónomo, una empresa o un cliente particular.

Cuando hay compatibilidad entre lo que alguien necesita y la disponibilidad de otro usuario, la app genera un «match» que pone a las dos partes en contacto directo. A partir de ahí, suelen comunicarse por teléfono o WhatsApp para concretar condiciones, horarios y precio, sin que Freeday cobre comisión sobre el trabajo.

Cómo funciona la app freeday paso a paso

El uso de la plataforma está pensado para que cualquier autónomo, incluso quien no se maneja mucho con la tecnología, pueda empezar a usarla en pocos minutos. El registro es sencillo y una vez completado se accede al panel principal.

En primer lugar, cada profesional completa su ficha con los oficios que desempeña, su experiencia, la zona en la que trabaja y horarios habituales. Es posible elegir entre más de un centenar de actividades: construcción, reformas, carpintería, electricidad, fontanería, peluquería, diseño, maquillaje, modista, gestoría, cortador de jamón y muchos perfiles más.

La app sitúa al usuario en un mapa interactivo donde aparecen otros autónomos y empresas cercanas. De esta forma, se puede ver rápidamente quién está disponible en la zona para colaborar o cubrir un trabajo concreto.

Cuando surge un hueco en la agenda, el autónomo entra en Freeday y publica que tiene disponibilidad para uno o varios días indicando tipo de servicio, ámbito geográfico y fechas. Al mismo tiempo, los que necesitan ayuda o refuerzo lanzan sus propias peticiones detallando qué oficio buscan y para qué fechas.

En el momento en que la plataforma detecta que lo que ofrece un profesional coincide con lo que otra persona necesita, se produce el famoso «match». A partir de ahí, la herramienta permite que se pongan en contacto de forma directa, normalmente por llamada o WhatsApp, evitando procesos largos y sin comisiones sobre el trabajo acordado.

Además, Freeday incorpora un botón de alerta para servicios en tiempo real, especialmente útil en situaciones urgentes. Por ejemplo, cuando una empresa se queda colgada a última hora porque un trabajador falla y necesita sí o sí a alguien para ese mismo día.

Modelo de negocio: suscripción barata y sin comisiones

Freeday se apoya en un modelo freemium con un mes de prueba totalmente gratuito. Durante esos 30 días iniciales, cualquier nuevo usuario puede usar todas las funciones de la app sin limitaciones, probar cómo le encaja y ver si realmente consigue trabajos o colaboradores a través de la plataforma.

Pasado ese periodo de prueba, la herramienta ofrece planes de suscripción de muy bajo coste, pensados para que incluso autónomos con poca carga de trabajo puedan permitírselos. Las tarifas publicadas en distintos medios sitúan el precio en torno a 4,99 euros trimestrales o 11,99 euros al año, lo que supone un coste casi simbólico.

Una de las claves diferenciales es que la app no se queda ningún porcentaje de los trabajos que se cierran gracias a ella. La única fuente de ingresos es la cuota de suscripción, de manera que lo que el autónomo facture por cada encargo va íntegro a su bolsillo y la gestión contable con QuickBooks facilita llevar esos ingresos.

Los creadores de Freeday insisten en que el objetivo es fomentar la colaboración entre profesionales y echar una mano a quienes más sufren los días en blanco. Por eso han apostado por mantener el servicio muy económico y sin comisiones ni letra pequeña.

Este enfoque de «precio casi gratis» y sin mordisco a las facturas encaja muy bien con autónomos de base, gremios tradicionales y profesionales que encadenan picos y valles de trabajo, que son precisamente quienes más valoran encontrar nuevos encargos sin tener que pagar intermediarios.

El origen familiar del proyecto: los hermanos ibarra

La historia de Freeday no nace en un despacho de una gran empresa tecnológica, sino en el día a día de un autónomo de la carpintería y las reformas en Zaragoza. Javier Ibarra, su impulsor, llevaba años sufriendo obras que se retrasaban, materiales que no llegaban o clientes que paraban un proyecto «hasta nuevo aviso».

Como muchos profesionales del sector, Javier se veía de repente con toda la semana organizada… y luego varios días seguidos completamente en blanco. A medida que hablaba con otros gremios, iba confirmando que el problema era general: electricistas, fontaneros, albañiles, todos habían vivido esas jornadas perdidas por causas ajenas a su trabajo.

En más de una conversación espontánea surgía la misma frase: «si hubiera sabido que estabas libre, te habría llamado». Esa idea de que el desajuste entre unos que se quedan sin tarea y otros que no dan abasto podría resolverse conectando bien a la gente fue la chispa que dio lugar a la app.

Javier compartió el planteamiento con sus ocho hermanos y la familia entera se volcó con el proyecto. Enrique, su mano derecha, se encargó sobre todo de la parte técnica junto a él, mientras que el resto de hermanos se sumaron como socios capitalistas, aportando el respaldo económico necesario para sacar adelante el desarrollo.

El proyecto se gestionó a través de la sociedad Ibarrapps y pasó más de cuatro años en fase de diseño, programación y pruebas hasta que Freeday se lanzó oficialmente al mercado a finales de 2024. A día de hoy, sigue siendo un proyecto íntimamente ligado a esa familia numerosa que lo inició casi como un reto personal.

Desarrollo autodidacta y evolución de la plataforma

Un aspecto curioso de Freeday es que no está detrás una gran consultora tecnológica ni un fondo de inversión, sino la iniciativa de un autónomo aficionado a la programación. Javier se formó por su cuenta, sobre todo durante la pandemia, aprovechando el parón de actividad para aprender a crear páginas web y aplicaciones.

Aunque no venía del mundo del software, la combinación de necesidad real y ganas de aprender tecnología fue suficiente para arrancar el desarrollo de la app móvil. Poco a poco, con la ayuda de Enrique y el resto de la familia, el proyecto fue tomando forma hasta convertirse en una herramienta que hoy cualquiera puede descargar.

Freeday está disponible tanto en Google Play Store como en la App Store de Apple, y en iOS ha llegado a alcanzar valoraciones medias muy altas, en torno a 4,7 sobre 5, señal de que los usuarios que la prueban suelen quedar satisfechos con su funcionamiento.

Con el tiempo, la aplicación ha experimentado diversas mejoras de diseño y usabilidad para hacerla más intuitiva, especialmente para profesionales poco habituados a las apps. Entre otras cosas, se ha lanzado una versión más visual y se han incorporado funciones específicas para que también los clientes finales puedan contratar directamente a autónomos.

Los responsables de la plataforma siguen trabajando en nuevas evoluciones, como mejoras en los algoritmos de emparejamiento y el uso de inteligencia artificial para proponer contactos más afinados, de forma que cada vez sea más fácil encontrar el profesional adecuado en menos tiempo.

Crecimiento, usuarios y oficios disponibles

Desde sus primeros pasos en octubre-noviembre de 2024, Freeday ha experimentado un crecimiento constante tanto en descargas como en usuarios activos. Medios especializados citan cifras que arrancan en torno a las 500 descargas iniciales, pasando rápidamente a 1.500 y, posteriormente, a más de 5.000 profesionales registrados en toda España.

Aunque el núcleo original se concentraba en Aragón, especialmente Zaragoza, la app ha ido ganando presencia en otras zonas del país conforme más autónomos han ido recomendándola. El objetivo declarado por sus creadores es llegar a convertirse en una referencia para buena parte de los 3,5 millones de autónomos que hay en España.

En cuanto a los perfiles, Freeday comenzó como una solución pensada para gremios de la construcción y las reformas: carpinteros, albañiles, fontaneros, electricistas…. Sin embargo, el catálogo de oficios no tardó en ampliarse al comprobar que los problemas de días en blanco afectan a casi todos los profesionales por cuenta propia.

Hoy la plataforma reúne alrededor de 100 ocupaciones distintas, que van desde trabajos más tradicionales hasta perfiles de servicios y creatividad. Entre otros, hay cortadores de jamón, modistas, peluqueros, maquilladores, diseñadores, gestores administrativos, y un largo etcétera.

Los fundadores destacan casos reales, como el de un autónomo que llevaba tiempo sin trabajo y que, tras descargarse la app, consiguió en cuestión de días varios encargos. Este tipo de historias muestran que Freeday no solo sirve para tapar un hueco puntual, sino que puede convertirse en una fuente sostenida de oportunidades.

Cómo ayuda freeday en el día a día de los autónomos

Para entender mejor su utilidad, basta imaginar una situación muy frecuente: un fontanero acude a una obra urgente y descubre que las tuberías encargadas no son las correctas. No puede seguir adelante y, mientras discute con el proveedor, ve cómo la jornada completa se le va al traste.

Con Freeday instalado, ese profesional puede activar la app, indicar que está disponible ese mismo día y en pocos minutos recibir una oferta de otro compañero que necesita refuerzo. En lugar de irse a casa sin facturar, aprovecha la jornada trabajando en otro proyecto cercano.

Lo mismo ocurre en el lado de las empresas: un negocio puede quedarse de un día para otro sin manos suficientes para acabar una obra o atender un servicio. A través de la aplicación, puede localizar autónomos disponibles en su zona y cerrar con ellos una colaboración para uno o varios días.

Freeday también es útil para repartir mejor los picos y valles de trabajo. Hay semanas en las que un profesional no da abasto y necesita ayuda, y otras en las que apenas tiene encargos. La app hace de puente para que esos desajustes se compensen gracias a la colaboración entre gremios.

El impacto no solo se nota en la facturación, sino también en la tranquilidad mental de saber que existe un “plan B” cuando algo sale mal. En lugar de resignarse a perder tiempo y dinero, el autónomo tiene una herramienta más para reaccionar con rapidez.

Más allá de cubrir días vacíos: comunidad y nuevas funciones

Con el crecimiento de usuarios, los hermanos Ibarra han ido ampliando el alcance de la plataforma para que no sea solo una app para salvar imprevistos, sino una comunidad de autónomos que se ayudan entre sí. La colaboración entre profesionales está en el centro de la propuesta.

Uno de los grandes pasos recientes ha sido abrir la puerta a que particulares puedan contratar a profesionales cualificados directamente desde Freeday


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