Cuándo llegaría la nueva siri con ia a iphone
Las diferentes filtraciones y análisis coinciden en un mismo marco temporal: finales de marzo o primeros de abril de 2026 como ventana más probable para la llegada de iOS 26.4 con la nueva Siri. No es una fecha arbitraria; responde al patrón habitual de Apple con las versiones “punto cuatro”, que en los últimos años se han convertido en lanzamientos clave.
Mirando el calendario de actualizaciones previas, se observa un esquema bastante repetido. Versiones como iOS 16.4, iOS 17.4 o iOS 18.4 se liberaron entre finales de marzo y primeros de abril, y no como simples acumulativas de errores, sino como paquetes con funciones importantes. Apple parece haber consolidado esa franja de primavera como momento idóneo para cerrar grandes promesas pendientes.
De cara a iOS 26.4, las primeras betas para desarrolladores suelen aparecer entre enero y febrero. Ya se ha visto en ciclos anteriores: la beta 1 de iOS 16.4 se publicó a mediados de febrero, mientras que la de iOS 17.4 llegó a finales de enero y la de iOS 18.4 se situó en la segunda quincena de febrero. Con ese historial, la ventana lógica para que los desarrolladores y usuarios avanzados empiecen a probar la nueva Siri sería en torno a febrero.
Este calendario responde también a una cuestión estratégica: Apple necesita tener la nueva Siri desplegada antes de la WWDC de junio. Llegar a la conferencia de desarrolladores de 2026 aún con la deuda pendiente de un asistente con IA, prometido desde generaciones anteriores de iOS, sería un error en plena carrera por la inteligencia artificial frente a Google, Microsoft o OpenAI.
La compañía quiere llegar “limpia” a ese evento para poder centrarse en iOS 27 y en la siguiente fase de su estrategia de IA, sin arrastrar la eterna pregunta de cuándo estará lista la Siri avanzada. Por eso, todas las quinielas sitúan la versión final de iOS 26.4 en la segunda mitad de marzo o a más tardar en los primeros días de abril.
Por qué ahora: el papel de las versiones ios “punto cuatro”
Hace años, las actualizaciones de primavera eran poco más que parches menores con correcciones y algunos ajustes. Sin embargo, Apple ha ido transformando las versiones “.4” de iOS en plataformas de lanzamiento para funciones relevantes, especialmente relacionadas con la IA y servicios conectados.
Ejemplos recientes lo dejan claro: iOS 18.4 terminó de desplegar las primeras capacidades de Apple Intelligence y amplió las funciones disponibles en español, mientras que iOS 16.4 fue el vehículo para introducir cambios importantes en notificaciones, apps y compatibilidad en Europa. Ese cambio de enfoque convierte a iOS 26.4 en el candidato natural para estrenar la nueva Siri con IA.
El proceso suele seguir una dinámica bastante previsible: primero se lanza una beta para desarrolladores en enero o febrero, después llegan versiones de prueba más pulidas y, finalmente, la actualización estable aterriza para el gran público a finales de marzo. De repetirse este patrón, los usuarios españoles con perfil de desarrollador podrían empezar a trastear con la nueva Siri unas semanas antes de que el resto la reciba.
Todo este movimiento está pensado también para equilibrar el calendario de novedades. Apple prefiere reservar la WWDC para presentar lo que vendrá con iOS 27 (más funciones de IA, cambios de rendimiento y compatibilidad con futuros dispositivos, incluidos posibles modelos plegables), mientras que la parte más visible de la “nueva Siri” quedaría resuelta en primavera.
Qué cambia con la nueva siri con ia en iphone
Más allá de la fecha, el gran interés está en saber qué transformaciones traerá esta nueva versión del asistente. La clave está en que Siri pasará a apoyarse en modelos de lenguaje de gran tamaño (LLM), similares en concepto a los que se usan en soluciones como ChatGPT o Gemini, aunque adaptados a la filosofía y el hardware de Apple.
Este rediseño interno permitirá una interpretación más precisa de las peticiones, mejor comprensión del contexto y respuestas más fluidas. La sensación, si todo funciona como se espera, debería alejarse de ese asistente limitado a alarmas, temporizadores y mensajes sencillos que muchos usuarios de iPhone han tolerado hasta ahora.
Las nuevas capacidades se concentran en tres grandes pilares funcionales que Apple lleva tiempo adelantando en sus presentaciones y documentación para desarrolladores:
Contexto personal avanzado: Siri podrá tener en cuenta información almacenada en el propio dispositivo, como eventos de calendario, correos electrónicos, mensajes o notas, para entender mejor las peticiones sin necesidad de que el usuario detalle cada aspecto.
Conocimiento de lo que hay en pantalla: el asistente será capaz de interpretar el contenido visible en tiempo real, lo que permitirá pedir acciones relacionadas con un mensaje concreto, un producto que aparece en una app o un contenido que se esté consultando.
Integración profunda con aplicaciones mediante App Intents: gracias a una API específica, los desarrolladores podrán exponer acciones concretas para que Siri las ejecute, desde editar una foto hasta realizar una reserva o enviar un mensaje muy específico.
En el día a día, eso significará que se podrán hacer peticiones mucho más naturales, del tipo “responde a este correo diciendo que llegaré 15 minutos tarde” mientras se está viendo el mensaje en pantalla, o “guarda esto para esta tarde” señalando un contenido concreto. El objetivo es reducir fricción y que el usuario hable como lo haría con una persona, sin tener que aprender frases rígidas.
La alianza con google gemini: el proyecto que da oxígeno a siri
Durante años, Apple intentó sacar adelante un modelo de lenguaje propio de gran escala, conocido internamente como Proyecto Linwood. La idea era mantener un control total sobre la tecnología, alineado con su política de privacidad y su integración estrecha con el ecosistema. Sin embargo, los resultados no alcanzaron el nivel deseado en comparación con lo que ya ofrecían competidores externos.
Ante esa situación, en Cupertino se habría impuesto una postura más pragmática: recurrir a Google para incorporar el modelo Gemini como base de la nueva Siri. Este sistema, con alrededor de 1,2 billones de parámetros, multiplica por siete la capacidad de los modelos internos que Apple venía probando, lo que explicaría el salto cualitativo prometido para el asistente.
El acuerdo, según diversas estimaciones, podría suponer un coste anual cercano a los mil millones de dólares para Apple. A cambio, la compañía se quedaría con lo que muchos describen como “el cerebro” de Gemini, pero integrándolo en su propia infraestructura técnica para no depender de servidores externos ni comprometer la gestión de datos personales.
La idea básica es que el proceso de comprensión de las peticiones se apoye en la potencia de Gemini, mientras que la ejecución de acciones (abrir apps, modificar ajustes, interactuar con servicios de Apple o terceros) se realizaría con modelos y sistemas propios dentro del ecosistema iOS. De este modo, se intenta combinar lo mejor de ambos mundos: rendimiento de última generación y control estricto sobre cómo y dónde se procesan los datos.
Es importante subrayar que Apple no tiene intención de mostrar esta alianza en la superficie. No se espera ver logotipos de Google ni referencias explícitas en la interfaz de Siri. Para el usuario, la experiencia seguirá siendo la de un asistente “marca Apple”, simplemente mucho más capaz y natural en sus respuestas.
Privacidad, servidores de apple y despliegue por idiomas
Uno de los puntos que más pesan en la percepción de los usuarios europeos es la gestión de la privacidad. Apple ha insistido en que el uso de modelos de terceros no implicará que los datos personales acaben en manos de otras compañías. Todo el procesamiento se realizaría en servidores controlados por Apple, equipados con chips Apple Silicon y tecnología de Private Cloud Compute.
Este enfoque híbrido, que combina procesamiento local en el propio dispositivo con cálculos en la nube privada de Apple, pretende garantizar que la información sensible (como correos, mensajes o eventos del calendario) esté protegida bajo los estándares que la empresa ya ha establecido en Europa para cumplir con normativas como el RGPD.
En cuanto al despliegue por idiomas, las previsiones apuntan a un lanzamiento inicial limitado a inglés y algunos idiomas adicionales, probablemente aquellos con mayor base de usuarios y presencia en los mercados principales de Apple. El soporte para más lenguas, incluido el español, iría ampliándose en sucesivas revisiones de iOS 26.4 y futuras versiones del sistema.
Este tipo de despliegue escalonado ya se ha visto en otras ocasiones con funciones avanzadas de Apple Intelligence. Lo habitual es que las capacidades más complejas lleguen primero a un conjunto reducido de países y, una vez estabilizadas y adaptadas, se vayan extendiendo al resto de Europa. No sería extraño que algunas funciones de la nueva Siri lleguen antes a mercados como Estados Unidos o Reino Unido y aterricen algo más tarde en España.
Impacto en el ecosistema: de iphone a ipad, apple watch y más
Aunque el foco mediático está puesto en el iPhone, la nueva Siri con IA no se quedará ahí. La hoja de ruta de Apple contempla que iOS 26.4 y su equivalente en otros sistemas lleven estas capacidades a iPad, Apple Watch y, con el tiempo, a otros dispositivos como los AirPods o futuros productos para el hogar.
En el caso del iPad, la combinación de una pantalla más grande con un asistente más contextual puede favorecer usos como la productividad avanzada, la edición de contenido o el trabajo creativo asistido por voz. En Apple Watch, un Siri más capaz podría dejar de ser un mero atajo para cronómetros y entrenos, y pasar a convertirse en una herramienta clave para gestionar notificaciones, recordatorios y salud sin sacar el móvil del bolsillo.
También se ha hablado de dispositivos que llevaban tiempo en el aire, como
Ene 12 2026
Nueva Siri con IA en iPhone: fecha prevista de llegada y todo lo que se sabe
Cuándo llegaría la nueva siri con ia a iphone
Las diferentes filtraciones y análisis coinciden en un mismo marco temporal: finales de marzo o primeros de abril de 2026 como ventana más probable para la llegada de iOS 26.4 con la nueva Siri. No es una fecha arbitraria; responde al patrón habitual de Apple con las versiones “punto cuatro”, que en los últimos años se han convertido en lanzamientos clave.
Mirando el calendario de actualizaciones previas, se observa un esquema bastante repetido. Versiones como iOS 16.4, iOS 17.4 o iOS 18.4 se liberaron entre finales de marzo y primeros de abril, y no como simples acumulativas de errores, sino como paquetes con funciones importantes. Apple parece haber consolidado esa franja de primavera como momento idóneo para cerrar grandes promesas pendientes.
De cara a iOS 26.4, las primeras betas para desarrolladores suelen aparecer entre enero y febrero. Ya se ha visto en ciclos anteriores: la beta 1 de iOS 16.4 se publicó a mediados de febrero, mientras que la de iOS 17.4 llegó a finales de enero y la de iOS 18.4 se situó en la segunda quincena de febrero. Con ese historial, la ventana lógica para que los desarrolladores y usuarios avanzados empiecen a probar la nueva Siri sería en torno a febrero.
Este calendario responde también a una cuestión estratégica: Apple necesita tener la nueva Siri desplegada antes de la WWDC de junio. Llegar a la conferencia de desarrolladores de 2026 aún con la deuda pendiente de un asistente con IA, prometido desde generaciones anteriores de iOS, sería un error en plena carrera por la inteligencia artificial frente a Google, Microsoft o OpenAI.
La compañía quiere llegar “limpia” a ese evento para poder centrarse en iOS 27 y en la siguiente fase de su estrategia de IA, sin arrastrar la eterna pregunta de cuándo estará lista la Siri avanzada. Por eso, todas las quinielas sitúan la versión final de iOS 26.4 en la segunda mitad de marzo o a más tardar en los primeros días de abril.
Por qué ahora: el papel de las versiones ios “punto cuatro”
Hace años, las actualizaciones de primavera eran poco más que parches menores con correcciones y algunos ajustes. Sin embargo, Apple ha ido transformando las versiones “.4” de iOS en plataformas de lanzamiento para funciones relevantes, especialmente relacionadas con la IA y servicios conectados.
Ejemplos recientes lo dejan claro: iOS 18.4 terminó de desplegar las primeras capacidades de Apple Intelligence y amplió las funciones disponibles en español, mientras que iOS 16.4 fue el vehículo para introducir cambios importantes en notificaciones, apps y compatibilidad en Europa. Ese cambio de enfoque convierte a iOS 26.4 en el candidato natural para estrenar la nueva Siri con IA.
El proceso suele seguir una dinámica bastante previsible: primero se lanza una beta para desarrolladores en enero o febrero, después llegan versiones de prueba más pulidas y, finalmente, la actualización estable aterriza para el gran público a finales de marzo. De repetirse este patrón, los usuarios españoles con perfil de desarrollador podrían empezar a trastear con la nueva Siri unas semanas antes de que el resto la reciba.
Todo este movimiento está pensado también para equilibrar el calendario de novedades. Apple prefiere reservar la WWDC para presentar lo que vendrá con iOS 27 (más funciones de IA, cambios de rendimiento y compatibilidad con futuros dispositivos, incluidos posibles modelos plegables), mientras que la parte más visible de la “nueva Siri” quedaría resuelta en primavera.
Qué cambia con la nueva siri con ia en iphone
Más allá de la fecha, el gran interés está en saber qué transformaciones traerá esta nueva versión del asistente. La clave está en que Siri pasará a apoyarse en modelos de lenguaje de gran tamaño (LLM), similares en concepto a los que se usan en soluciones como ChatGPT o Gemini, aunque adaptados a la filosofía y el hardware de Apple.
Este rediseño interno permitirá una interpretación más precisa de las peticiones, mejor comprensión del contexto y respuestas más fluidas. La sensación, si todo funciona como se espera, debería alejarse de ese asistente limitado a alarmas, temporizadores y mensajes sencillos que muchos usuarios de iPhone han tolerado hasta ahora.
Las nuevas capacidades se concentran en tres grandes pilares funcionales que Apple lleva tiempo adelantando en sus presentaciones y documentación para desarrolladores:
Contexto personal avanzado: Siri podrá tener en cuenta información almacenada en el propio dispositivo, como eventos de calendario, correos electrónicos, mensajes o notas, para entender mejor las peticiones sin necesidad de que el usuario detalle cada aspecto.
Conocimiento de lo que hay en pantalla: el asistente será capaz de interpretar el contenido visible en tiempo real, lo que permitirá pedir acciones relacionadas con un mensaje concreto, un producto que aparece en una app o un contenido que se esté consultando.
Integración profunda con aplicaciones mediante App Intents: gracias a una API específica, los desarrolladores podrán exponer acciones concretas para que Siri las ejecute, desde editar una foto hasta realizar una reserva o enviar un mensaje muy específico.
En el día a día, eso significará que se podrán hacer peticiones mucho más naturales, del tipo “responde a este correo diciendo que llegaré 15 minutos tarde” mientras se está viendo el mensaje en pantalla, o “guarda esto para esta tarde” señalando un contenido concreto. El objetivo es reducir fricción y que el usuario hable como lo haría con una persona, sin tener que aprender frases rígidas.
La alianza con google gemini: el proyecto que da oxígeno a siri
Durante años, Apple intentó sacar adelante un modelo de lenguaje propio de gran escala, conocido internamente como Proyecto Linwood. La idea era mantener un control total sobre la tecnología, alineado con su política de privacidad y su integración estrecha con el ecosistema. Sin embargo, los resultados no alcanzaron el nivel deseado en comparación con lo que ya ofrecían competidores externos.
Ante esa situación, en Cupertino se habría impuesto una postura más pragmática: recurrir a Google para incorporar el modelo Gemini como base de la nueva Siri. Este sistema, con alrededor de 1,2 billones de parámetros, multiplica por siete la capacidad de los modelos internos que Apple venía probando, lo que explicaría el salto cualitativo prometido para el asistente.
El acuerdo, según diversas estimaciones, podría suponer un coste anual cercano a los mil millones de dólares para Apple. A cambio, la compañía se quedaría con lo que muchos describen como “el cerebro” de Gemini, pero integrándolo en su propia infraestructura técnica para no depender de servidores externos ni comprometer la gestión de datos personales.
La idea básica es que el proceso de comprensión de las peticiones se apoye en la potencia de Gemini, mientras que la ejecución de acciones (abrir apps, modificar ajustes, interactuar con servicios de Apple o terceros) se realizaría con modelos y sistemas propios dentro del ecosistema iOS. De este modo, se intenta combinar lo mejor de ambos mundos: rendimiento de última generación y control estricto sobre cómo y dónde se procesan los datos.
Es importante subrayar que Apple no tiene intención de mostrar esta alianza en la superficie. No se espera ver logotipos de Google ni referencias explícitas en la interfaz de Siri. Para el usuario, la experiencia seguirá siendo la de un asistente “marca Apple”, simplemente mucho más capaz y natural en sus respuestas.
Privacidad, servidores de apple y despliegue por idiomas
Uno de los puntos que más pesan en la percepción de los usuarios europeos es la gestión de la privacidad. Apple ha insistido en que el uso de modelos de terceros no implicará que los datos personales acaben en manos de otras compañías. Todo el procesamiento se realizaría en servidores controlados por Apple, equipados con chips Apple Silicon y tecnología de Private Cloud Compute.
Este enfoque híbrido, que combina procesamiento local en el propio dispositivo con cálculos en la nube privada de Apple, pretende garantizar que la información sensible (como correos, mensajes o eventos del calendario) esté protegida bajo los estándares que la empresa ya ha establecido en Europa para cumplir con normativas como el RGPD.
En cuanto al despliegue por idiomas, las previsiones apuntan a un lanzamiento inicial limitado a inglés y algunos idiomas adicionales, probablemente aquellos con mayor base de usuarios y presencia en los mercados principales de Apple. El soporte para más lenguas, incluido el español, iría ampliándose en sucesivas revisiones de iOS 26.4 y futuras versiones del sistema.
Este tipo de despliegue escalonado ya se ha visto en otras ocasiones con funciones avanzadas de Apple Intelligence. Lo habitual es que las capacidades más complejas lleguen primero a un conjunto reducido de países y, una vez estabilizadas y adaptadas, se vayan extendiendo al resto de Europa. No sería extraño que algunas funciones de la nueva Siri lleguen antes a mercados como Estados Unidos o Reino Unido y aterricen algo más tarde en España.
Impacto en el ecosistema: de iphone a ipad, apple watch y más
Aunque el foco mediático está puesto en el iPhone, la nueva Siri con IA no se quedará ahí. La hoja de ruta de Apple contempla que iOS 26.4 y su equivalente en otros sistemas lleven estas capacidades a iPad, Apple Watch y, con el tiempo, a otros dispositivos como los AirPods o futuros productos para el hogar.
En el caso del iPad, la combinación de una pantalla más grande con un asistente más contextual puede favorecer usos como la productividad avanzada, la edición de contenido o el trabajo creativo asistido por voz. En Apple Watch, un Siri más capaz podría dejar de ser un mero atajo para cronómetros y entrenos, y pasar a convertirse en una herramienta clave para gestionar notificaciones, recordatorios y salud sin sacar el móvil del bolsillo.
También se ha hablado de dispositivos que llevaban tiempo en el aire, como
By Roger Casadejús Pérez • Blog 0